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Se busca primera dama que goce de aceptación

por La Verdad

Benito Pérez Es un ciudadano más común que corriente y escribe en La Verdad. @Benit0Perez Concluyeron las fiestas patrias y hay mucha tela de donde cortar, sobre todo en las ceremonias del ‘Grito de Independencia’. Comparemos, y si el refrán “aunque la mona se vista de seda, mona se queda” tuviera un mayor significado y la seda que porta la mona dice más de la mona que de la tela. Sin ser un experto en modas, y mirando la ceremonia en un viejo televisor, se nota que a la primera dama del país le gustan los diseños de alta costura con distintivos bien mexicanos, pensados en impresionar a gente neófita como yo en esos temas. Ayer, Angélica Rivera de Peña, se mostró impecable, sonriente todo el tiempo, cariñosa con el incomprendido presidente de la República, y acompañada de su familia intentó mostrar al país una imagen romántica de la familia feliz. Pero, aquí es donde la puerca torció el rabo, el elegante vestido negro con motivos mexicanos cumplió su cometido y reflejó la realidad. Angélica Rivera no es una persona que goce de la simpatía de los mexicanos. A pocos les agrada, a muchos les parece más una mujer frívola, acostumbrada a vivir en una mansión –blanca de preferencia- y con un servicio de primera. Antes que ‘La Gaviota’, estuvo Margarita Zavala, la señora de Calderón, ambos encabezaron las ceremonias del grito de su tiempo, y a los vestidos de la entonces primera dama no faltaban detalles nacionalistas. Pero no, tampoco desató el sentimentalismo mío, ese que me hiciera llorar de orgullo por tener a una primera dama a la altura de las circunstancias del país. Vicente Fox tuvo a doña Marta Sahagún, la política mexicana que creo movía los hilos detrás del poder y que reculaba cada que era señalada por la opinión pública, mujer inteligente supo moverse y asegurar su futuro al lado del “Chente”, no del pueblo. De estas tres: Angélica Rivera, Margarita Zavala o Marta Sahagún, ninguna ha sido capaz de despertar la simpatía de las masas, ¿qué necesitaría tener la próxima primera dama para que la seda que vista sea superada por algo tan simple como la aceptación social?

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