Secciones
Influencers

La sangre siempre nos llama

El baúl de los recuerdos por Lucía Cruz

por LuciaCruz

El baúl de los recuerdos por Lucía Cruz

El baúl de los recuerdos por Lucía Cruz

En la columna de esta semana es igual de especial que las anteriores, pero hay algo que sin duda la hace resaltar.

Estoy muy feliz de contarles que este fin de semana iré a visitar a mi familia.

La verdad, es que no los veo tanto como quisiera y debo declararme culpable de casi nunca marcarles, porque me haga el sentimiento y, sé que es una situación muy sentimental para ambos, entonces trato de evitarlo.

Pero constantemente los recuerdo y aunque no los veo tanto como quisiera, ellos saben que los amo con locura.

Nos separarán kilómetros a la distancia, pero como dicen “la sangre siempre llama” y en este caso, no podría ser más cierto.

Les juro que he estado contando los días para poder verlos, creo que la distancia siempre nos ayuda a valorar y entender que hay que hacer cierto sacrificios que al final del día, valen completamente la pena. Siempre he admirado a mi papá, por perseguir sus sueños y buscar superarse. Es por esto que siempre he sido muy consiente de lo difícil que podría ser para los demás, vivir en un Estado donde no conocen a alguien. ¿Te imaginas? Un día buscar superarte, pero a la misma vez, que implique dejar de ver y estar con todo lo que ha sido parte de ti. Es difícil encontrar a gente en la que podamos confiar, cambiar nuestro ritmo de vida ya adaptarnos a una nueva ciudad.

Como todos, consideré (y aún considero), en algún momento de la vida irme a vivir a otro Estado, pero honestamente soy tan arraigada a mi familia, que me causa conflicto imaginarme lejos de ellos.
Así que retomando el tema, mi familia paterna, tuvo que lidiar con el sueño de mi papá de venir a Cancún por circunstancias de la vida, a su vez, mi papá tuvo que lidiar con ver poco a su familia, perderse sus cumpleaños, Navidad, Año Nuevo, todo.
Mi papá les marca todos los días para saber de ellos y ver cómo están. Así que, ¡bendita tecnología! Que los permite sentirse cerca. Benditos lazos familiares que nos hacen saber que la vida va y viene, pero la familia siempre se queda.
¿A qué voy con todo esto? A veces con el día a día, es más complicado que nos demos cuenta de que la esencia de la vida, está en los pequeños detalles. Que lo realmente nos enriquece, es el alma y que lo que nos nutre, está frente a nuestras narices.

No demos por sentado las risas con la familia, las pláticas con nuestros hermanos hasta quedarnos dormidos, los consejos de nuestros padres y los sacrificios diarios que hacen, no importa lo lejos o cerca que estén, la familia siempre es primero.

Así que si me lo permiten, voy a hacer valer cada segundo lejos de ellos, porque aún no llego, pero ya puedo oler la rica comida de mi tía, escuchar las risas de mis primos y los juegos de mesa ya nos están llamando.

Temas

Comentarios

Te puede interesar