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Cuentos cortos: Mamá no me ayudes, por favor!!
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Cuentos cortos: Mamá no me ayudes, por favor!!

Lidia Reyes Sanciprián es escritora y columnista. Twitter: @rsanciprian2

por Lidiasanciprián

Cuentos cortos: Mamá no me ayudes, por favor!!

Cuentos cortos: Mamá no me ayudes, por favor!!

Elena fue a dar a la cárcel aquella tarde detenida por cuatro judiciales pagados por su madre, Adriana.

 

Elena consumía sin medida pastillas para dormir, adelgazar y cualquier cosa que le permitiera reducir la angustia con la que vivía. Era una chica de 29 años, atormentada por la separación de su hija y la destrucción de un matrimonio que algún día pensó era la solución a su vida

 

Su madre, por amor, había intentado por todos los medios salvar a la hija de su destrucción y ningún medio terapéutico o amoroso le había funcionado, su último recurso fue pagar para que la detuvieran. En sus planes estaba que una vez que Elena viera las consecuencias de su conducta se dejaría ayudar.

 

Adriana, la madre, poco entendía que no se puede ayudar a quien no desea ser ayudado, -o no sabe que necesita ayuda-. El plan de la madre no salió como lo había planeado. Las leyes no saben de amores, solo se ejecutan como están escritas sin consideración a las nobles intenciones o amorosas de un familiar desesperado

 

Elena iba por su tercer mes recluida y las explicaciones de la madre no funcionaban frente al estado; la acusaban de consumo y tráfico de estupefacientes. Adriana habría logrado su objetivo, su hija no consumía más drogas, pero a cambio, incrementó en Elena el resentimiento por los seres que se suponía la amaban.

 

En el octavo mes la madre logró finalmente la libertad condicional de Elena, quien salió de la cárcel y no quiso saber más de su madre, retomó su vida, en efecto se integró a un grupo de recuperación que conoció en sus días de encierro.

 

Adriana aceptó con resignación la lejanía de su hija, entendió que los tiempos de los padres no son los de los hijos y que la ilusión de control sobre ellos es una falsa idea que sólo genera más descontrol.

 

Pasaron cinco años para que Elena buscará a su madre y cada una aprendiera su lección, el amor también droga  y sin medida y respeto daña como una  droga.

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