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Cuentos cortos: El estado de gracia.
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Cuentos cortos: El estado de gracia

Lidia Sanciprián es escritora y columnista. Twitter @rsanciprian2

por Lidiasanciprián

Internet: El

Internet: El "hombre mejorado".

“Es un lugar secreto en donde se alcanza el estado de gracia, el tiempo se suspende, es la presencia absoluta, nada sobra, nada falta, es un estado de plenitud, de complacencia”, entonces suspiró Alicia y guardó silencio.

Su hermana Angélica le pedía la llevara a  aquel sitio. Era un lugar al que su padre les había prohibido se acercarán,  decía que era peligroso y temía que les contagiarán aquella experiencia que dejaba al hombre a merced del amor.

En los tiempos de su padre algunos por azar  conocían a esa alma gemela con la que se podían alcanzar las estrellas

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En los tiempos de Angélica y Alicia ya existía un sitio especializado para medir los niveles químicos, físicos y de longitud de onda de cada ser humano para saber quién era la persona adecuada para cada quien.

En la antigüedad, a principios del siglo XXI, solamente un  golpe de suerte podría lograr que las almas gemelas se encontrarán, aquella persona con la que se podría fundir dos cuerpos y llegar más allá de un orgasmo, las almas escalaban, salían del cuerpo y hacían una danza perfecta y armoniosa en las nubes, en un sitio sin lugar.

Las chicas no entendían porque sus padres, más bien les enseñaron lo peligroso del sexo, que iba desde perder su valor como mujeres, hasta quedar embarazadas o encadenadas. El sexo parecía más bien una tarea vergonzosa, de la que no se hablaba. Angélica, la hija menor,  por su parte recordó la pena que le causó el día que se enteró cómo su padre embarazó a mamá; nunca lo pudo ver como un acto de amor o de fusión, más bien le ruborizó imaginar a sus padres teniendo sexo.

Alicia fue más temeraria y sin que sus padres supieran asistió aquel lugar en donde encontró al hombre que vibraba con ella, lo conoció una tarde de abril y desde el primer momento, no dejaron de mirarse.

Entendió que no había ya nada más valioso que aquella unidad y que  bloquear aquel camino,  es el castigo de la ignorancia del hombre.

Pensó que era la misma ignorancia que un día llevó al hombre a sacrificar vidas para el dios de la lluvia, así la ignorancia también llevó a satanizar  el sexo.

¿Cuánto ha sufrido y dejado de  disfrutar el hombre, por ignorancia de la naturaleza, sin dioses y sin diablos?

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