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Cuentos Cortos: Laboratorio de Genes.
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Cuentos Cortos: Laboratorio de Genes

Lidia Sanciprián es escritora y columnista. Twitter: @rsanciprian2

por Lidiasanciprián

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691562550| Cuentos Cortos: Laboratorio de Genes.

El infiel es un ser sediento que no logra aquietar el alma, Frank lo sabía de sobra y quería parar esa interminable cadena que lo arrastraba por la vida.

Había perdido la cuenta de cuántas mujeres pasaron por su vida, cada una había sido una esperanza y la ilusión que sería para toda la vida y en un rato, otra vez su deseo desesperado de salir a buscar a una nueva.

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En el 2069 la ciencia ya podía explicar su comportamiento, era producto de una larga historia genética de hombres cazadores que primero desarrollaron aquel instinto para sobrevivir ellos y su manada, pero en sus genes había otra información registrada.

Frank un hombre educado, deseaba acabar con aquella sentencia, decidió acudir al laboratorio de Superación de Genes e invertir en ello su tiempo y dinero.

El laboratorio podía conocer a través del ADN la historia de sus antepasados genéticamente, seguir la pista de la historia de su evolución por varias generaciones y ubicar dónde se encontraba las cadenas relativas a la relación con el sexo opuesto.

Ofrecían detectar la información a largo plazo almacenada en el ADN y cambiar la codificación en la cadena para en este caso indicar que no era necesario cazar para sobrevivir, estar alerta e instintivamente lanzarse sobre la presa. Ahora sería informar que se puede permanecer en un estado pasivo y sin peligro, en una relación y situación estable.

Frank se refugió por un mes en aquel sitio con la seguridad de que su vida podría cambiar y podía parar el cansancio del proceso que ya conocía; de la novedad de las primeras veces, la conquista y después el fastidio de volver a los lugares comunes de la cotidianidad sin saber apreciar el gusto por lo de siempre.

Salió del laboratorio un domingo por la mañana, no sentía nada distinto en el cuerpo, solo notó una diferencia, caminó por la calle, se sentó en la terraza de un café, a su lado había una chica bella, la apreció y sin zozobra terminó su café como quien disfruta sin tener que demostrar nada.

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