La novela sobre el futuro de TikTok en Estados Unidos entra en su capítulo final. El presidente Donald Trump ha confirmado que ya existe un comprador, mientras la compañía prepara una nueva app exclusiva para EE.UU. ante la inminente fecha límite del 17 de septiembre.
El destino de TikTok, la popular aplicación de videos cortos con más de 170 millones de usuarios en Estados Unidos, pende de un hilo. En una carrera contrarreloj marcada por la geopolítica, la seguridad nacional y multimillonarios intereses económicos, los próximos días serán decisivos para determinar si la plataforma sobrevive en el mercado estadounidense o se enfrenta a una prohibición total.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sido una figura central en este drama. Tras varias prórrogas, la última fecha límite para que la empresa matriz de TikTok, la china ByteDance, venda sus operaciones en EE.UU. a una entidad no china es el 17 de septiembre de 2025.
Trump anuncia un comprador, pero el misterio continúa
En una declaración que ha sacudido el mundo tecnológico y financiero, Donald Trump confirmó que ya se ha encontrado un comprador para las operaciones de TikTok en EE.UU..
«Tenemos un comprador para TikTok. Necesitaremos probablemente la aprobación de China», señaló Trump a finales de junio, sin revelar la identidad de la empresa o consorcio interesado.
Aunque el nombre se mantiene en secreto, las especulaciones apuntan a gigantes tecnológicos y financieros que ya han mostrado interés en el pasado:
- Microsoft: Fue uno de los primeros en negociar, aunque las conversaciones iniciales no fructificaron.
- Oracle: Ya alberga los datos de los usuarios de TikTok en EE.UU. en sus servidores, lo que le da una ventaja técnica.
- Walmart: El gigante minorista también ha explorado una posible adquisición para potenciar su negocio de comercio electrónico.
- Un consorcio de inversores: Se rumorea que grupos como Blackstone podrían liderar una oferta conjunta.
El principal obstáculo, como admitió Trump, es que la venta necesita la luz verde de Pekín. El gobierno chino ha expresado en repetidas ocasiones su oposición a una venta forzada, lo que mantiene la transacción en un estado de alta incertidumbre.
El «Plan B» de TikTok: Una nueva app solo para Estados Unidos
Ante la posibilidad de que la venta no se concrete a tiempo, ByteDance está trabajando en una medida drástica para evitar la prohibición. Según informes de Reuters, la compañía está desarrollando una versión completamente nueva y separada de la aplicación, diseñada exclusivamente para el mercado estadounidense.
Esta nueva app, que podría lanzarse a partir del 5 de septiembre, funcionaría con un algoritmo y una base de datos de usuarios completamente independiente de la versión global de TikTok. El objetivo sería calmar las preocupaciones de seguridad nacional del gobierno de EE.UU., que teme que los datos de los ciudadanos estadounidenses puedan ser accedidos por el gobierno chino.
Sin embargo, esta solución plantea enormes desafíos:
- Experiencia de usuario: ¿Funcionará el algoritmo de la misma manera adictiva sin acceso a los datos globales?
- Contenido: ¿Cómo se gestionará el contenido y las tendencias si la app está aislada?
- Aprobación regulatoria: ¿Aceptará el gobierno de EE.UU. esta separación como una solución válida en lugar de una venta completa? La ley aprobada durante la administración Biden exige una desvinculación total de ByteDance.
¿Por qué es tan importante esta venta? El trasfondo de la disputa
La exigencia de venta de TikTok no es un capricho. Se basa en una ley bipartidista aprobada durante la administración de Joe Biden, que califica a ByteDance como una empresa controlada por un «adversario extranjero». Las principales preocupaciones son:
- Seguridad de los datos: El temor de que el gobierno chino pueda obligar a ByteDance a entregar los datos personales de millones de estadounidenses.
- Propaganda e influencia: La posibilidad de que el algoritmo de TikTok sea manipulado para promover propaganda o censurar contenido crítico con China.
Aunque TikTok ha negado repetidamente estas acusaciones y ha tomado medidas como el «Proyecto Texas» para almacenar datos en EE.UU. con supervisión de Oracle, la desconfianza en Washington persiste. Trump, a pesar de haber expresado en el pasado su gusto por la aplicación, ha mantenido la postura de no revocar la ley, argumentando que la seguridad nacional es prioritaria.
El futuro de la red social más influyente entre los jóvenes está en juego. La decisión final no solo afectará a sus usuarios y creadores de contenido, sino que sentará un precedente sobre cómo las potencias mundiales regulan la tecnología en una era de creciente rivalidad digital.
