Parques eólicos representan una de las grandes oportunidades para fortalecer la generación de energía limpia en México. Aunque varias instalaciones ya fueron construidas y están listas para producir electricidad, algunas todavía permanecen sin operar mientras concluyen distintos procesos regulatorios. Este escenario refleja el desafío de convertir proyectos terminados en infraestructura capaz de abastecer hogares, impulsar inversiones y acelerar la transición energética del país.
La energía del viento ha ganado relevancia durante las últimas dos décadas como una alternativa para diversificar la producción eléctrica y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. En ese contexto, la industria eólica considera que México cuenta con un importante potencial de crecimiento gracias a regiones con condiciones naturales favorables, experiencia técnica acumulada y el interés de empresas que continúan apostando por nuevos proyectos de largo plazo.
La infraestructura ya existe, pero aún espera autorización
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Energía Eólica (AMDEE), durante 2024 fueron concluidos seis nuevos parques eólicos en territorio nacional. Sin embargo, únicamente tres lograron completar los procesos relacionados con la interconexión al Sistema Eléctrico Nacional, mientras que los otros tres permanecen sin iniciar operaciones.
Como resultado, alrededor de 400 megawatts de capacidad instalada continúan sin incorporarse a la generación eléctrica. Aunque las turbinas ya están construidas, el proceso para integrarlas plenamente al sistema aún depende de distintos procedimientos regulatorios y técnicos.
El presidente de la AMDEE, Gerardo Pérez Guerra, explicó que estos proyectos avanzan hacia su entrada en operación y señaló que la actual administración federal ha mostrado mayor actividad para dar seguimiento a los trámites pendientes. No obstante, reconoció que el proceso continúa desarrollándose de forma gradual.
Parques eólicos impulsan nuevas oportunidades para la innovación sostenible
Más allá de la generación de electricidad, el desarrollo de nuevos parques eólicos representa una oportunidad para fortalecer la innovación sostenible mediante infraestructura diseñada para aprovechar recursos naturales renovables. En este tipo de proyectos, la tecnología permite transformar la fuerza del viento en energía eléctrica sin generar emisiones directas durante su operación.
Desde un enfoque de implementación práctica, el verdadero valor de esta tecnología no depende únicamente de construir nuevas instalaciones, sino de lograr que puedan incorporarse al sistema eléctrico y operar de manera eficiente. Cuando una planta permanece terminada pero sin producir electricidad, parte de ese potencial permanece sin aprovechar.
La AMDEE considera que existe interés por continuar desarrollando proyectos de este tipo en México. Según el organismo, el sector privado mantiene disponibles inversiones cercanas a los 30 mil millones de dólares para futuros desarrollos eólicos, siempre que existan condiciones regulatorias favorables que permitan avanzar con mayor certeza.
De concretarse estas inversiones, podrían desarrollarse nuevos parques con capacidad conjunta cercana a cinco gigawatts de generación eléctrica, ampliando significativamente la infraestructura renovable disponible en el país.

México mantiene un amplio potencial para la energía del viento
Actualmente operan alrededor de 70 parques eólicos distribuidos en distintas regiones del país. Estas instalaciones generan aproximadamente 7,300 megawatts de electricidad y suministran energía libre de emisiones directas a millones de hogares mexicanos.
La industria eólica celebra además dos décadas de desarrollo en México, periodo durante el cual esta tecnología ha logrado aportar cerca del seis por ciento de la electricidad consumida a nivel nacional. Aunque todavía representa una parte del sistema eléctrico, el sector considera que existen amplias oportunidades para incrementar esa participación conforme se desarrollen nuevos proyectos.
Estados como Oaxaca, Tamaulipas y diversas entidades del norte del país continúan destacando por sus condiciones naturales para aprovechar la energía del viento. Sin embargo, representantes del sector señalan que la certidumbre regulatoria será uno de los factores clave para impulsar nuevas inversiones en estas regiones.
La inversión continúa mirando hacia el futuro
Además de los proyectos que permanecen pendientes de entrar en operación, la AMDEE informó que mantiene planes de inversión orientados al crecimiento del sector durante los próximos años. Entre ellos destaca una estrategia que contempla destinar alrededor de 6,000 millones de pesos hacia 2029 para fortalecer el desarrollo de la energía eólica en México.
Paralelamente, la Secretaría de Energía trabaja en distintos proyectos relacionados con energías renovables dentro de la planeación del sistema eléctrico nacional. De acuerdo con lo expresado por representantes de la industria, existe colaboración entre el sector privado y las autoridades para revisar el avance de los proyectos, su viabilidad y el seguimiento de las inversiones previstas.
Uno de los objetivos planteados por la autoridad energética consiste en incrementar la participación de las energías limpias dentro del consumo eléctrico nacional antes de finalizar la década. En ese contexto, el desarrollo de infraestructura eólica continúa formando parte de las alternativas consideradas para fortalecer la matriz energética.
La evolución de estas iniciativas muestra que la innovación sostenible requiere no solo del desarrollo tecnológico, sino también de procesos de implementación que permitan aprovechar plenamente la infraestructura ya existente. Los parques construidos, las inversiones anunciadas y el interés de la industria reflejan que el potencial permanece vigente mientras continúan los avances para integrar nuevos proyectos al sistema eléctrico nacional. En ese camino, los parques eólicos siguen posicionándose como una de las principales apuestas para ampliar la generación de energía limpia en México y fortalecer el desarrollo de tecnologías sostenibles durante los próximos años.