
AI slop está pasando de ser una fórmula de entretenimiento digital a convertirse en un vehículo para contenidos cada vez más perturbadores, mientras una investigación del Global Network on Extremism and Technology (GNET) advierte sobre su evolución. Videos creados con inteligencia artificial, protagonizados por frutas y verduras animadas, ya incorporan violencia gráfica, tortura y referencias a grupos extremistas, lo que amplía el debate sobre los riesgos de producir material problemático a gran escala.
El estudio, publicado el 10 de agosto por Alessandra Pugnana, Grazia Ludovica Giardini y Eleonora Ristuccia, analiza cómo estas herramientas reducen el tiempo, el costo y la dificultad técnica necesarios para fabricar videos capaces de circular rápidamente en redes sociales. Bajo este modelo, AI slop se apoya en la generación masiva de piezas breves cuyo objetivo principal suele ser acumular visualizaciones, reacciones y tiempo de consumo.
¿Qué significa este fenómeno en internet?
La investigación relaciona este fenómeno con el llamado brain rot, una tendencia basada en videos breves, absurdos, surrealistas y diseñados para mantener una atención constante. Sin embargo, AI slop adquiere otra dimensión cuando esa fórmula incorpora violencia extrema, porque el lenguaje visual aparentemente absurdo puede hacer que escenas perturbadoras circulen como entretenimiento y alcancen audiencias que quizá no buscarían ese material de forma deliberada.
Los investigadores identificaron una variante denominada AI fruit/vegetable gore, en la que zanahorias, papas y otras frutas o verduras antropomorfizadas protagonizan escenas de mutilación y tortura. AI slop encuentra así una estética colorida, caricaturesca y cercana al contenido infantil para representar situaciones gráficas, una combinación que puede dificultar la percepción inmediata de su gravedad y favorecer que el material sea compartido como una pieza viral.
¿Por qué las frutas y verduras aparecen en estos videos?
La mezcla de personajes simpáticos y violencia modifica la forma en que el usuario recibe el contenido, porque el envoltorio visual puede funcionar como una distracción frente a lo que realmente muestra el video. Según GNET, AI slop puede aprovechar esa apariencia de humor para presentar material perturbador sin el contexto que normalmente acompañaría a una imagen violenta, aumentando su capacidad de circulación y reproducción.
El uso de frutas y verduras antropomorfizadas también permite transformar situaciones violentas en escenas aparentemente absurdas, algo que encaja con los formatos que suelen buscar una reacción inmediata. AI slop puede aprovechar ese contraste para generar sorpresa, humor negro o curiosidad, mientras la estética caricaturesca reduce la apariencia de gravedad del contenido y facilita que determinados usuarios lo interpreten inicialmente como una simple tendencia más de internet.
¿Qué relación tiene con grupos extremistas?
El análisis encontró además referencias visuales y narrativas asociadas con la violencia de los cárteles, el extremismo yihadista, el extremismo de derecha y el nihilismo violento. En ese entorno, AI slop no se limita a producir escenas sangrientas, sino que puede reutilizar símbolos, estéticas y narrativas vinculadas con comunidades extremistas, aunque la presencia de esos elementos no demuestra por sí misma que sus creadores pertenezcan a dichas organizaciones.
GNET subraya precisamente esa diferencia entre representar una estética extremista y formar parte de una organización, una distinción importante para interpretar los hallazgos sin atribuir intenciones que la investigación no puede demostrar. AI slop puede tomar referencias existentes de internet, mezclarlas con personajes ficticios y generar nuevas piezas sin que exista necesariamente una relación directa entre el autor del video y el grupo al que alude.
¿Por qué la inteligencia artificial aumenta el riesgo?
El problema también está relacionado con la escala de producción que permiten las herramientas actuales, ya que un creador puede generar numerosas variaciones de una misma idea y probar cuáles obtienen mayor respuesta. AI slop convierte así la experimentación en un proceso rápido, mientras los sistemas de recomendación pueden contribuir a que las piezas con mayor interacción encuentren nuevas audiencias y permanezcan circulando.
La investigación plantea que esa combinación puede acelerar la normalización de contenidos problemáticos, especialmente cuando cada video aparece aislado y sin explicación sobre su origen. AI slop puede parecer una sucesión de bromas independientes, pero su repetición constante puede acostumbrar al usuario a imágenes cada vez más extremas, sobre todo cuando el contenido se presenta con personajes animados, sonidos llamativos y formatos propios del entretenimiento cotidiano.
¿Qué implica para los usuarios de redes sociales?
Otro riesgo señalado por el estudio es la facilidad de acceso a las herramientas de generación, que permite producir material que antes exigía conocimientos técnicos, equipos especializados o más tiempo de edición. AI slop reduce esas barreras y facilita que una tendencia nacida como contenido absurdo evolucione hacia formatos violentos, mientras la capacidad de producir nuevas versiones dificulta identificar y frenar rápidamente cada pieza.
La preocupación no significa que todo contenido generado por inteligencia artificial sea dañino ni que las frutas y verduras animadas representen por sí mismas un problema. El punto central es cómo AI slop puede combinar automatización, estímulos visuales y temáticas violentas para maximizar la atención, creando un entorno donde el impacto de una pieza depende tanto de lo que muestra como de la velocidad con la que puede reproducirse y difundirse.
Para los usuarios, el hallazgo refuerza la importancia de observar con mayor cuidado los videos que aparecen en sus recomendaciones, especialmente cuando una pieza aparentemente infantil cambia rápidamente hacia escenas gráficas o referencias extremistas. Compartir, comentar o volver a reproducir AI slop puede contribuir involuntariamente a ampliar su alcance, porque las interacciones ayudan a que determinados contenidos sigan apareciendo ante nuevas audiencias.
El estudio de GNET muestra, en definitiva, que el debate sobre estos videos no se reduce a una moda extraña de internet, sino que refleja una transformación en la manera de crear y distribuir material potencialmente dañino. AI slop encuentra en las frutas y verduras animadas un formato inesperado para mezclar humor, violencia y referencias extremistas, mientras la producción automatizada multiplica las posibilidades de que esas imágenes lleguen a nuevas audiencias y compliquen su moderación.