Agentes de IA: quiénes los usan y para qué, según Harvard

Un estudio de Harvard y Perplexity revela que los agentes de IA son usados sobre todo por personas de países ricos y sectores tecnológicos.

Agentes de IA: quiénes los usan y para qué, según Harvard
Agentes de IA: quiénes los usan y para qué, según Harvard

Agentes de IA. Lo que hasta hace poco parecía una promesa futurista se está convirtiendo en una herramienta cotidiana para millones de personas. Un nuevo estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Harvard en colaboración con Perplexity AI ofrece una de las radiografías más completas hasta ahora sobre quiénes están usando agentes de inteligencia artificial, cómo lo hacen y para qué fines.

El análisis, basado en cientos de millones de consultas realizadas a Comet —el agente de IA y navegador inteligente lanzado por Perplexity en julio de 2025— muestra que estos sistemas ya no son solo asistentes conversacionales. Se han transformado en herramientas capaces de planificar, organizar y ejecutar tareas complejas con una mínima supervisión humana.

Quiénes adoptan primero los agentes de IA

Uno de los hallazgos más claros del estudio es que el uso de agentes de IA no se distribuye de manera uniforme. La mayoría de los usuarios proviene de países con altos ingresos y cuenta con niveles elevados de formación académica. Además, existe una fuerte concentración en sectores intensivos en conocimiento y tecnología.

Más del 70% de los usuarios analizados trabaja en ámbitos como tecnología, finanzas, marketing digital, academia o emprendimiento. En contraste, sectores que dependen del trabajo físico o de entornos industriales tradicionales, como la agricultura o la energía, presentan una adopción significativamente menor.

El estudio también revela que quienes comenzaron a utilizar agentes de IA desde sus primeras versiones tienen más probabilidades de integrarlos profundamente en su rutina diaria. La adopción temprana, señalan los investigadores, genera una ventaja acumulativa: cuanto antes se aprende a delegar tareas en la IA, mayor es el beneficio a largo plazo.

Agentes de IA y productividad: el principal motor de uso

Cuando se analiza el tipo de tareas delegadas, la productividad ocupa el primer lugar. El 36% de todas las acciones registradas corresponde a actividades relacionadas con la organización y el flujo de trabajo.

Estas incluyen la redacción y edición de documentos, la gestión de correos electrónicos, la síntesis de reportes financieros, la planificación de agendas y la organización de proyectos. En estos casos, los agentes de IA funcionan como asistentes administrativos avanzados, capaces de reducir la carga operativa y liberar tiempo para tareas estratégicas.

Este uso explica por qué los trabajadores digitales y los profesionales del conocimiento lideran la adopción: son quienes más se benefician de automatizar procesos repetitivos o de alta demanda cognitiva.

Aprender con IA: un nuevo aliado educativo

El segundo gran bloque de uso identificado por el estudio corresponde al aprendizaje y la investigación. El 21% de las consultas se enfocó en resumir textos académicos, explicar conceptos complejos o facilitar la comprensión de información técnica.

Este dato refuerza una tendencia en crecimiento: los agentes de IA se están consolidando como herramientas educativas, tanto en contextos formales como en el aprendizaje autodidacta. Para muchos usuarios, la IA se ha convertido en un tutor personal disponible las 24 horas, capaz de adaptar explicaciones al nivel de conocimiento de cada persona.

Más allá del trabajo: la IA en la vida cotidiana

Uno de los aspectos más reveladores del informe es que el uso de agentes de IA no se limita al ámbito laboral. De hecho, el 55% de las consultas analizadas está relacionado con actividades personales, como la planificación de viajes, compras, organización del tiempo libre o búsqueda de empleo.

Solo el 30% de las interacciones está directamente vinculado al trabajo, mientras que un 16% se concentra específicamente en educación. Esto sugiere que los agentes de IA están penetrando de forma profunda en la vida diaria, convirtiéndose en herramientas de apoyo general más que en soluciones exclusivamente profesionales.

La curva de confianza en la inteligencia artificial

Los investigadores observaron un patrón recurrente en el comportamiento de los usuarios. Muchos comienzan utilizando agentes de IA para tareas simples y de bajo riesgo, como recomendaciones de entretenimiento o consultas generales. Con el tiempo, a medida que obtienen resultados positivos, avanzan hacia usos más complejos relacionados con su carrera profesional, su formación académica o la gestión de proyectos.

Este proceso revela una curva de aprendizaje y confianza: cuanto más familiar se vuelve el usuario con la IA, mayor es la responsabilidad que está dispuesto a delegarle.

Un fenómeno en plena expansión global

El estudio se enmarca en un contexto de crecimiento acelerado de estas tecnologías. Durante 2025, empresas como Google, Microsoft, Amazon y OpenAI lanzaron o ampliaron sus propios agentes de IA, integrándolos directamente en navegadores, sistemas operativos y plataformas de trabajo.

Aunque las conclusiones aún no han sido revisadas por pares, los autores sostienen que los datos ofrecen una base sólida para entender cómo y por qué los agentes de IA están transformando el acceso al conocimiento y la organización del trabajo.

En última instancia, el auge de los agentes de IA no solo refleja un avance tecnológico, sino también una brecha: hoy, quienes viven en países ricos y trabajan en sectores digitales son los que más están capitalizando esta revolución silenciosa que ya está redefiniendo la productividad, el aprendizaje y la vida cotidiana.

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