Meta Platforms anunció una operación financiera de hasta 97 mil 500 millones de dólares para reforzar su apuesta por la inteligencia artificial (IA). La empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp busca ampliar su infraestructura tecnológica en una industria que exige inversiones cada vez mayores en centros de datos, procesadores y capacidad de cómputo.

El plan combina ofertas de acciones ordinarias y preferentes por 37 mil 500 millones de dólares con un programa separado de venta de títulos que podría aportar hasta 60 mil millones adicionales. La operación refleja la dimensión de los recursos necesarios para competir con empresas como OpenAI y Anthropic, pero también plantea preguntas sobre la rentabilidad de estas inversiones.

Meta busca financiar su expansión en inteligencia artificial

La compañía elevó su oferta de acciones ordinarias de 22 mil 500 millones a 25 mil millones de dólares, con un precio anunciado de 625 dólares por acción. A esta operación se suma la emisión de 250 millones de acciones depositarias preferentes, fijadas en 50 dólares cada una, por un total de 12 mil 500 millones.

En conjunto, ambas ofertas representan 37 mil 500 millones de dólares. El resto de la captación prevista corresponde a un programa de venta gradual de acciones que podría comenzar en 2027.

La estrategia de Meta busca proporcionar recursos para desarrollar modelos de IA, adquirir equipos especializados y ampliar la infraestructura que necesitan sus servicios. El crecimiento de estas tecnologías requiere inversiones constantes, pues los sistemas avanzados dependen de grandes volúmenes de procesamiento y almacenamiento de información.

¿Para qué utilizará Meta los recursos?

La expansión de la inteligencia artificial se ha convertido en una prioridad para la compañía. Su estrategia incluye mejorar sus modelos, desarrollar asistentes digitales y aumentar la capacidad de sus centros de datos.

Los recursos previstos permitirían financiar distintas necesidades:

  • Centros de datos: instalaciones que alojan los servidores necesarios para ejecutar servicios de IA.
  • Procesadores especializados: chips que permiten entrenar y operar modelos con grandes cantidades de información.
  • Desarrollo tecnológico: investigación, entrenamiento de modelos y creación de nuevas herramientas digitales.
  • Servicios de inteligencia artificial: funciones que pueden incorporarse a sus aplicaciones y productos para usuarios y empresas.

La inversión también responde a la competencia por desarrollar sistemas más capaces. Sin embargo, captar capital no garantiza que todos los proyectos generen beneficios suficientes para recuperar los recursos invertidos.

Meta y Nvidia: la alianza detrás de la financiación

Nvidia confirmó una inversión de 3 mil millones de dólares en la oferta de acciones de la compañía tecnológica. Además, Nvidia, Advanced Micro Devices (AMD) y Broadcom manifestaron interés en participar en la operación por un monto conjunto de hasta 5 mil millones de dólares, según la información difundida sobre el plan.

La participación de fabricantes de chips resulta relevante porque estas empresas también pueden beneficiarse de la expansión de la infraestructura de IA. Cuanto más invierten los grandes desarrolladores en centros de datos, mayor puede ser su demanda de procesadores y otros componentes especializados.

Esta relación también ha generado preguntas entre analistas de Meta sobre la circulación del capital dentro del sector: los proveedores tecnológicos pueden invertir en empresas que, a su vez, utilizan parte de sus recursos para comprarles infraestructura.

Eso no demuestra por sí mismo que el modelo sea inviable, pero sí aumenta el interés por conocer los resultados comerciales y financieros que producirán las inversiones.

¿Cómo funcionará la venta de acciones prevista para 2027?

El plan incluye un programa de venta de acciones a precios de mercado por hasta 60 mil millones de dólares. A diferencia de una oferta concentrada en una fecha, este mecanismo permite colocar títulos de manera gradual, conforme a las condiciones del mercado.

El programa está vinculado con nuevas acciones de clase C sin derecho a voto, cuyo inicio de cotización se había previsto para el primer trimestre de 2027. La empresa todavía debía definir los términos y el calendario exactos de esa fase.

Para entender la operación, conviene distinguir Meta y sus componentes:

  • Oferta ordinaria: hasta 25 mil millones de dólares en acciones con un precio anunciado de 625 dólares por título.
  • Oferta preferente: 12 mil 500 millones de dólares mediante acciones depositarias preferentes convertibles.
  • Venta futura: hasta 60 mil millones de dólares mediante colocaciones graduales de acciones de clase C.

La suma de estos componentes explica el objetivo total de 97 mil 500 millones de dólares, aunque el calendario de la última fase puede influir en cuándo se obtendrían esos recursos.

Los riesgos de invertir tanto dinero en inteligencia artificial

La apuesta de Meta se desarrolla en un contexto en el que las grandes tecnológicas destinan cantidades crecientes de dinero a infraestructura. El desafío es que los centros de datos, los chips y el consumo energético generan gastos elevados antes de que todos los proyectos alcancen su potencial comercial.

Para los inversionistas, las preguntas principales son cuánto crecerán los ingresos vinculados con la IA, cuánto costará mantener estos sistemas y en qué plazo podrán recuperarse las inversiones.

La compañía también debe demostrar que sus herramientas generan suficiente uso y valor para sostener el gasto a largo plazo. Si los ingresos no crecen al ritmo esperado, la necesidad de conseguir más financiación podría convertirse en una preocupación para el mercado.

La operación de Meta muestra que la competencia por la inteligencia artificial ya no se limita a desarrollar mejores modelos: también implica asegurar los recursos para construir y mantener la infraestructura que los hace posibles.