iPhone y su “modo secreto”: cómo funciona el Acceso asistido
iPhone cuenta con una función llamada Acceso asistido que puede resultar útil cuando necesitas prestar el dispositivo sin dejar todas sus herramientas disponibles. Aunque suele conocerse en redes como un “modo secreto”, Apple diseñó esta característica para facilitar el uso del teléfono a personas con discapacidad, pero su sistema de selección de apps también permite limitar qué contenidos y funciones quedan accesibles.
La herramienta está disponible desde iOS 17 y transforma la interfaz para hacerla más sencilla, con elementos grandes, funciones más definidas y navegación simplificada. El usuario puede decidir qué aplicaciones aparecen y qué características puede utilizar quien tenga el iPhone, por lo que el recurso puede servir en situaciones donde se busca reducir el acceso accidental a información. Por ello, su utilidad depende de una configuración previa y de elegir las aplicaciones necesarias.
¿Para qué sirve el Acceso asistido?
Una de las ventajas del iPhone es que el Acceso asistido no exige borrar fotografías, conversaciones o archivos para limitar temporalmente lo que otra persona puede consultar. En lugar de eliminar contenido, la configuración establece una experiencia diferente y permite seleccionar las aplicaciones que estarán disponibles, de modo que prestar el teléfono puede hacerse con un control más preciso sobre las funciones visibles.
Si vas a entregar tu iPhone a un familiar, amigo o cuidador, puedes preparar previamente la experiencia que tendrá en pantalla. El sistema permite elegir entre una disposición en cuadrícula o en filas y seleccionar las apps que estarán disponibles, mientras determinadas aplicaciones y configuraciones quedan fuera de la experiencia hasta que se salga de este modo con el código correspondiente.

¿Cómo se configura esta función?
Para configurar el iPhone, abre Configuración, entra en Accesibilidad y selecciona Acceso asistido; después toca Configurar acceso asistido y continúa con las indicaciones. Apple señala que durante el proceso puede ser necesario verificar la cuenta de Apple, elegir la disposición de las aplicaciones y establecer qué herramientas estarán disponibles, por lo que conviene revisar cada permiso antes de terminar.
En el iPhone también debes establecer un código específico para entrar y salir del Acceso asistido, además de que puedes configurar una cuenta de Apple de recuperación. Esta medida resulta importante porque el código permite modificar la experiencia y abandonarla, mientras la cuenta de recuperación puede ayudarte si lo olvidas; si no configuras una y pierdes el código, Apple indica que podría ser necesario restablecer el dispositivo.
¿Cómo se activa y desactiva?
Una vez configurado, el iPhone puede entrar al modo restringido desde Configuración, Accesibilidad y Acceso asistido, donde debes elegir Empezar a usar el acceso asistido e introducir el código establecido. También es posible configurar una función rápida de accesibilidad para acceder con una acción repetida sobre el botón lateral o de inicio, según el modelo que tengas.
Para salir del iPhone de esta experiencia, presiona tres veces el botón lateral en los modelos con Face ID o el botón de inicio en otros equipos. Después selecciona Salir del acceso asistido y escribe el código correspondiente, una secuencia que evita que cualquier persona pueda modificar la configuración simplemente por tener el dispositivo en sus manos.
¿El “modo secreto” fue creado para proteger la privacidad?
El objetivo original del iPhone con Acceso asistido no fue funcionar como una herramienta de privacidad para prestar el equipo, sino facilitar la autonomía de personas con discapacidades cognitivas. Sin embargo, sus opciones de personalización pueden ser útiles para otros escenarios, siempre que se entienda que no sustituyen una protección de seguridad específica ni deben confundirse con un sistema para ocultar información del dispositivo.
Otra posibilidad es utilizar el iPhone con las aplicaciones esenciales adaptadas a esta experiencia, entre ellas Llamadas, Cámara, Mensajes, Música, Fotos y otras funciones compatibles. Apple permite regresar a la configuración para administrar las aplicaciones y personalizar algunas opciones, mientras el contenido de las apps permanece en el dispositivo cuando se restablece esta función.
¿Qué aplicaciones pueden utilizarse?
En comparación con otras herramientas de restricción, el iPhone ofrece una experiencia que puede configurarse para mostrar varias aplicaciones seleccionadas, no solamente una pantalla aislada. En Android existen alternativas con objetivos parecidos, aunque sus nombres y posibilidades cambian según el fabricante y la versión del sistema, por lo que no conviene asumir que los pasos son iguales en todos los teléfonos.
Si buscas proteger tu privacidad al prestar el iPhone, el Acceso asistido puede convertirse en una opción práctica cuando necesitas controlar qué puede utilizar otra persona. Lo más importante es configurarlo antes de entregar el equipo, comprobar las aplicaciones disponibles y conservar el código, ya que la función está pensada principalmente para accesibilidad y no como un “modo secreto” de seguridad avanzada.