Mantener en buen estado la pantalla de un televisor requiere más que un simple paño improvisado. Los paneles actuales, especialmente los de cristal líquido (LCD), son sensibles a la presión y a ciertos productos químicos que, si se usan de manera inadecuada, pueden provocar rayones, manchas permanentes o fallas en su funcionamiento.
De acuerdo con Sony, la acumulación de polvo o el uso de líquidos corrosivos puede deteriorar la capa protectora del televisor, reduciendo su vida útil. Por ello, la recomendación es seguir métodos de limpieza seguros y materiales adecuados.
¿Qué productos debes evitar al limpiar tu TV?
El fabricante advierte que el contacto con detergentes abrasivos, solventes, insecticidas o líquidos a base de benceno daña de forma irreversible la superficie y el sistema electrónico.
Asimismo, el uso de papel de cocina, trapos ásperos o paños rugosos puede rayar el cristal de la pantalla. La opción más segura es emplear un paño suave y seco, similar al que se utiliza para limpiar lentes.
La técnica segura para limpiar la pantalla
- Desenchufa el televisor antes de comenzar.
- Usa un paño seco y blando, pasándolo suavemente sin aplicar presión.
- Para manchas puntuales, utiliza un limpiador especial sin jabón, diluido en menos del 1% de agua.
- El paño debe estar apenas húmedo y bien escurrido, evitando goteos.
- Al terminar, seca la pantalla con otro paño limpio y seco.
¿Por qué no debes rociar líquidos sobre el Smart TV?
Aplicar líquidos directamente sobre la pantalla es una de las causas más comunes de fallos en televisores LCD. El goteo hacia los componentes internos puede generar cortocircuitos, oxidación y daños irreversibles.
La manera correcta es humedecer el paño y limpiar con movimientos delicados.
En caso de manchas difíciles o daños visibles tras limpiezas previas, lo recomendable es acudir a productos autorizados o al servicio técnico especializado.
