Estrenar un teléfono nuevo suele venir acompañado de una funda, un protector de pantalla y la preocupación de evitar cualquier rayón. Pero cuando se trata de un dispositivo plegable, los cuidados deben ser distintos: además de proteger el exterior, hay que prestar atención a la pantalla flexible y al mecanismo que permite abrirlo y cerrarlo.
El primer teléfono plegable de Apple, iPhone Duo, identificado en la información difundida como Duo, representa una nueva etapa para los usuarios acostumbrados al diseño tradicional del iPhone. Su formato permite llevar un dispositivo compacto y desplegarlo para disfrutar de una superficie de visualización más amplia.
Sin embargo, esa característica también implica nuevos hábitos de uso. La pantalla interior es más delicada que el cristal rígido de un teléfono convencional y la bisagra contiene un mecanismo que puede verse afectado por partículas de suciedad.
Por eso, antes de comenzar a utilizarlo todos los días, conviene conocer las recomendaciones de mantenimiento que ofrecen fabricantes con experiencia en dispositivos plegables.
¿Conviene colocarle un protector de pantalla?
La respuesta depende de qué pantalla quieras proteger. Los teléfonos plegables cuentan con una pantalla exterior rígida y otra interior flexible, por lo que no necesariamente se pueden utilizar los mismos accesorios en ambas superficies.
Para la pantalla exterior, es posible encontrar protectores diseñados específicamente para el modelo. No obstante, antes de comprar uno, conviene comprobar que sea compatible con el dispositivo y que no interfiera con su funcionamiento.
La pantalla interior requiere más precauciones. Fabricantes como Google y Samsung advierten sobre los riesgos de retirar la capa protectora instalada de fábrica o colocar productos de terceros que no estén diseñados para ese equipo.
En el caso del Duo, la información proporcionada señala que Apple contempla una cubierta reemplazable para la pantalla plegable. Sin embargo, los detalles sobre su sustitución y las condiciones del servicio deben confirmarse mediante documentación oficial de la compañía.
La recomendación más prudente es no despegar la película interior por cuenta propia. Si se levanta, se daña o presenta burbujas, lo indicado es consultar al servicio técnico autorizado antes de intentar repararla.
Evita la arena y el polvo para proteger la bisagra
Una visita a la playa puede parecer inofensiva para un teléfono, pero la arena representa un riesgo particular para los plegables. Sus partículas pueden introducirse en las pequeñas aberturas del mecanismo y afectar el movimiento de la bisagra.
El polvo también puede acumularse en zonas difíciles de limpiar. Si entra suciedad en el mecanismo, abrir y cerrar el dispositivo podría aumentar el riesgo de daños en sus componentes.
Por eso, es preferible evitar el uso del teléfono en ambientes con arena, polvo abundante o viento fuerte. Si notas resistencia al desplegarlo o escuchas un ruido inusual, no fuerces el mecanismo ni repitas el movimiento para comprobar si desaparece.
En esas circunstancias, lo mejor es dejar de manipular la bisagra y solicitar una revisión profesional. Intentar retirar partículas con objetos puntiagudos puede provocar daños adicionales.
Cierra el teléfono sin dejar objetos entre las pantallas
Otro hábito importante consiste en revisar que no haya nada sobre la pantalla interior antes de plegar el equipo. Una moneda, una llave o incluso pequeñas migas pueden quedar atrapadas entre las dos mitades.
Al cerrar el teléfono, la presión puede hacer que esos objetos rayen o perforen la superficie flexible. Por eso, conviene comprobar que la pantalla esté libre de residuos y evitar guardar el dispositivo junto a objetos metálicos que puedan entrar en contacto con ella.
También es importante no utilizar las uñas ni objetos afilados para presionar la pantalla. Aunque su superficie está diseñada para doblarse, eso no significa que sea resistente a cualquier tipo de presión.
Fundas y mantenimiento: qué debes tener en cuenta
Una funda compatible puede ayudar a proteger los bordes y la carcasa frente a golpes y rayones. Antes de comprarla, comprueba que permita abrir y cerrar el teléfono correctamente y que no obstruya sus componentes.
Evita doblarlo en sentido contrario al previsto y no apliques fuerza adicional cuando encuentres resistencia. Las temperaturas extremas también merecen atención, por lo que es recomendable consultar las indicaciones específicas del fabricante.
En definitiva, cuidar un plegable requiere algo más que colocarle una funda. Proteger la pantalla flexible, mantener la bisagra libre de suciedad y manipularlo con cuidado puede ayudar a reducir el riesgo de daños. Para quienes planean comprar el nuevo dispositivo de Apple, conocer estas precauciones desde el primer día será fundamental para conservarlo en buenas condiciones.

