El agrifoodtech es un sector que integra innovación tecnológica en toda la cadena alimentaria, desde la siembra hasta el consumo final. Su objetivo es hacer más eficientes, sostenibles y resilientes los sistemas de producción de alimentos frente a desafíos como el cambio climático, el crecimiento poblacional y la presión sobre los recursos naturales.
Este ecosistema reúne startups, empresas tecnológicas, universidades, centros de investigación y productores tradicionales que trabajan en conjunto para transformar la manera en que se cultiva, procesa y distribuye la comida.
¿Cómo funciona el agrifoodtech?
Uno de los ejemplos más claros de la agrifoodtech es la agricultura de precisión. En lugar de regar o fertilizar todo un terreno por igual, los agricultores utilizan sensores en el suelo, estaciones meteorológicas y drones que capturan imágenes del cultivo. Con esos datos, una plataforma digital indica exactamente qué zona necesita más agua o nutrientes. Esto reduce desperdicios y aumenta el rendimiento por hectárea.
Otro caso es el monitoreo digital en tiempo real. Un productor de aguacate puede recibir alertas en su celular si la humedad baja por debajo de cierto nivel o si existe riesgo de plagas. Así actúa antes de que el problema se expanda y evita pérdidas millonarias.
En el ámbito logístico, la trazabilidad permite seguir el recorrido de un alimento desde el campo hasta el supermercado. Un código QR en un empaque puede mostrar al consumidor dónde se cultivó el producto, cuándo fue cosechado y qué procesos siguió. Esto genera confianza y mejora el control sanitario.
La biotecnología también juega un papel importante. Mediante innovación genética y análisis de datos, se desarrollan semillas más resistentes a sequías o enfermedades, lo que disminuye el uso de agroquímicos y mejora la productividad.

Beneficios para productores y consumidores
Para los agricultores, el principal beneficio es económico. Al usar datos en lugar de intuición, optimizan insumos como agua, fertilizantes y combustible. Esto reduce costos y mejora márgenes de ganancia.
También aumenta la resiliencia frente al clima. Si una plataforma anticipa heladas o sequías, el productor puede tomar medidas preventivas. En regiones vulnerables, esto puede marcar la diferencia entre una cosecha exitosa y una pérdida total.
Para los consumidores, el impacto se traduce en alimentos más seguros, frescos y sostenibles. La reducción de desperdicios en la cadena de suministro ayuda a estabilizar precios y disminuir el impacto ambiental.
Además, el agrifoodtech facilita la conexión directa entre productor y comprador. Plataformas digitales permiten vender sin intermediarios, mejorando ingresos en el campo y ofreciendo precios más competitivos en las ciudades.
¿Cómo cambiará el sector agrícola?
El agrifoodtech está impulsando una transición hacia una agricultura basada en datos. En los próximos años, el uso de inteligencia artificial permitirá predecir rendimientos con mayor precisión y ajustar la producción a la demanda real del mercado.
También se prevé una expansión de cultivos en ambientes controlados, como invernaderos inteligentes o agricultura vertical en zonas urbanas, donde la producción es independiente de las condiciones climáticas externas.
En países como Colombia, el crecimiento del ecosistema ha sido sostenido incluso en un contexto global de menor inversión. Según datos de Eatable Adventures, el país cerró 2025 con más de 200 startups activas en agrifoodtech, mostrando avances en generación de empleo, descentralización regional y desarrollo tecnológico propio.
A largo plazo, esta tecnología no reemplazará al agricultor, sino que lo convertirá en un gestor de datos y procesos. El campo será más digital, más eficiente y menos dependiente de prácticas tradicionales que hoy resultan costosas o poco sostenibles.
El agrifoodtech no es una tendencia pasajera. Es una transformación estructural que redefine cómo se producen los alimentos y cómo se equilibra la rentabilidad con la sostenibilidad ambiental.