El misterio del azufre en el espacio podría resolverse en el hielo

El misterio del azufre en el espacio podría resolverse en el hielo
Un estudio revela que el azufre molecular podría ocultarse en hielos interestelares, ofreciendo pistas sobre su papel en la vida y la química cósmica.

El enigma de un elemento esencial

El azufre es el décimo elemento más abundante del universo y un ingrediente clave para la vida. Está presente en volcanes, océanos y procesos industriales en la Tierra. Sin embargo, cuando los astroquímicos han intentado encontrarlo en el espacio, las cantidades detectadas han sido sorprendentemente bajas.

Durante décadas, este misterio ha inquietado a la comunidad científica. ¿Dónde se esconde todo ese azufre cósmico? Un nuevo estudio publicado en la revista Nature sugiere que la respuesta podría estar congelada… literalmente.

Hielo interestelar: un refugio invisible

Un equipo internacional de investigadores descubrió que el azufre podría encontrarse atrapado en hielos interestelares presentes en los granos de polvo que flotan en las regiones más frías del cosmos. Allí, puede formar dos configuraciones estables:

  • Coronas de octaazufre: ocho átomos de azufre unidos en un anillo.
  • Polisulfanos: cadenas de átomos de azufre enlazados con hidrógeno.

Estos compuestos pueden solidificar el azufre, ocultándolo de los métodos de detección tradicionales y explicando por qué el inventario cósmico parece incompleto.

Un reto para la observación astronómica

El Telescopio Espacial James Webb ha permitido identificar señales claras de elementos como oxígeno, carbono y nitrógeno, pero el azufre es más escurridizo. Esto se debe a que sus moléculas cambian constantemente de forma, pasando de coronas a cadenas y a configuraciones intermedias.

Como explica el astroquímico Ryan Fortenberry:

“Es como un virus: a medida que se mueve, cambia”.

Esta variabilidad ha dificultado que los astrónomos localicen el azufre molecular en el espacio, pese a su abundancia teórica.

Simulaciones que recrean el cosmos

En laboratorio, los científicos reprodujeron las condiciones del espacio interestelar y observaron que los hielos que contienen azufre pueden almacenar una gran diversidad de moléculas. Una vez que estas zonas heladas se calientan cerca de regiones de formación estelar, las moléculas subliman y pasan a fase gaseosa, haciéndose detectables para los radiotelescopios.

Este hallazgo ofrece una hoja de ruta para futuras observaciones: buscar las señales espectrales de polisulfuros y coronas de azufre cuando se liberen del hielo.

Más allá del misterio

Comprender el papel del azufre en el universo no es solo una cuestión de curiosidad científica. Este elemento interviene en procesos biológicos, influye en la química de atmósferas planetarias y podría ser clave en la búsqueda de vida extraterrestre.

El trabajo de este equipo no solo resuelve parte del rompecabezas, sino que redefine cómo y dónde buscar uno de los elementos más antiguos y esenciales del cosmos.

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