Robots humanoides llegan a hospitales: así trabajan con personas

Robots humanoides como Hobbs W1 ya operan en hospitales y hoteles; conoce cómo funcionan y cómo impactan en el trabajo con personas.

Sin embargo, su adopción también abre el debate sobre cuáles serán las tareas que seguirán siendo exclusivamente humanas, especialmente aquellas que dependen de la empatía profunda o la toma de decisiones complejas ante situaciones imprevistas.

La convivencia entre humanos y robots ya es una realidad en hospitales, hoteles y oficinales, al menos en países asiáticos. Con el lanzamiento de Hobbs W1, los nuevos robots humanoides desarrollados por la empresa tecnológica Noetix, hospitales, hoteles y oficinas comienzan a integrar asistentes automatizados diseñados para interactuar directamente con el público.

Este nuevo modelo inaugura una generación de robots humanoides enfocados en la atención al cliente, combinando inteligencia artificial (IA), movilidad autónoma y un diseño pensado para facilitar la comunicación social entre personas y máquinas. La propuesta responde a una necesidad creciente: gestionar grandes volúmenes de usuarios sin sacrificar eficiencia ni experiencia personalizada en el sector servicios.

El objetivo principal de Hobbs W1 es aliviar al personal humano de tareas repetitivas, permitiendo que los trabajadores se concentren en actividades complejas, estratégicas o que requieren mayor empatía y juicio humano.

¿Cómo operan los robots humanoides Hobbs W1?

Uno de los elementos más distintivos de Hobbs W1 es su cabeza biónica con apariencia femenina, equipada con una pantalla interactiva que muestra expresiones faciales y contenido visual durante las conversaciones. Esta decisión de diseño con un rostro expresivo reduce la fricción en la interacción humano-robot y facilita la comprensión, especialmente en entornos donde los usuarios buscan orientación inmediata.

El robot cuenta con brazos robóticos con cinco grados de libertad y manos con seis grados, lo que le permite realizar movimientos más naturales, entregar objetos o acompañar físicamente a las personas dentro de un espacio. Esta capacidad lo convierte en un asistente funcional y no solo informativo.

Además, Hobbs W1 incorpora un sistema de navegación autónoma capaz de desplazarse en interiores complejos, esquivar obstáculos, mapear espacios y guiar a los visitantes hacia habitaciones, salas médicas u oficinas sin intervención constante de un operador humano.

Robots humanoides como Hobbs W1 ya operan en hospitales y hoteles.
Robots humanoides como Hobbs W1 ya operan en hospitales y hoteles.

¿Qué capacidades de IA incorporan los robots humanoides?

En el corazón de Hobbs W1 se encuentra un sistema avanzado de reconocimiento de voz y procesamiento de lenguaje natural, que le permite mantener conversaciones fluidas y responder a preguntas frecuentes o solicitudes específicas en tiempo real.

El robot puede sincronizar información como horarios, disponibilidad de servicios o ubicaciones internas, lo que reduce tiempos de espera y errores en la atención.

Uno de los aspectos más innovadores es su detección emocional básica, basada en el análisis del tono de voz del usuario. A partir de esta información, Hobbs W1 ajusta su lenguaje, ritmo de respuesta y expresiones faciales en pantalla, buscando generar una experiencia más cercana y comprensible para las personas.

Impacto de los robots humanoides en el trabajo humano

Desde Noetix subrayan que Hobbs W1 no está diseñado para sustituir al personal humano, sino para complementar su trabajo. La estrategia consiste en delegar al robot las interacciones más rutinarias, como orientación, recepción o respuestas estándar, mientras que los empleados humanos se enfocan en tareas que requieren criterio, improvisación o trato personalizado.

La llegada de este tipo de robots coincide con una tendencia creciente en China, donde los humanoides están siendo impulsados en sectores como servicios, educación y atención al público, alineados con políticas de desarrollo tecnológico e innovación.

Sin embargo, su adopción también abre el debate sobre cuáles serán las tareas que seguirán siendo exclusivamente humanas, especialmente aquellas que dependen de la empatía profunda o la toma de decisiones complejas ante situaciones imprevistas.

Robots humanides detrás de Hobbs W1

Antes de presentar Hobbs W1, Noetix lanzó Bumi, un robot humanoide de menor tamaño y costo. Este modelo fue desarrollado tras una ronda de financiación que alcanzó los 41 millones de dólares, y estaba enfocado en aplicaciones más básicas y accesibles.

Hobbs W1 representa un salto cualitativo, pensado para entornos corporativos y hospitalarios donde la apariencia, la fiabilidad y la capacidad de interacción social son tan importantes como la tecnología que lo impulsa.

La empresa asegura que la evolución de sus robots responde a una demanda creciente de soluciones automatizadas flexibles, capaces de operar en escenarios donde la interacción con el público requiere precisión operativa, habilidades comunicativas y una experiencia cercana para los usuarios.

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