Científicos identificaron en la Península Arábiga y el Cuerno de África cuatro nuevas especies de tarántulas tan agresivas que los machos habrían evolucionado genitales de longitud récord para sobrevivir al apareamiento. El hallazgo fue publicado en la revista ZooKeys y liderado por el Dr. Alireza Zamani, de la Universidad de Turku, Finlandia.
Las especies son tan diferentes de otras tarántulas conocidas que los investigadores crearon un género nuevo: Satyrex, combinación de la palabra griega Satyr (criatura mitológica con genitales enormes) y rex (rey en latín).
Palpos récord para mantener distancia
En particular, la especie Satyrex ferox muestra una envergadura de patas de hasta 14 centímetros y un palpo masculino de 5 centímetros de longitud, casi tan largo como sus patas delanteras. Los palpos son estructuras especializadas que los machos utilizan para transferir esperma, y en este género alcanzan proporciones extraordinarias.
De acuerdo con Zamani, estos palpos tan largos podrían permitir a los machos mantener una distancia segura de las hembras durante la cópula, evitando así ser atacados o devorados por su pareja, que muestra un comportamiento altamente defensivo.
Un género tan feroz como impresionante
El nombre ferox, que significa «feroz», hace referencia al carácter agresivo de la especie. Según el estudio, al mínimo estímulo la tarántula se alza en posición de ataque y emite un sonido amenazante al frotar pelos especiales de sus patas delanteras.
Además de S. ferox, se describieron otras especies del nuevo género: S. arabicus y S. somalicus, nombradas por sus regiones de origen, y S. speciosus, bautizada por su colorido vistoso. También se reclasificó una especie conocida desde 1903 en Yemen, ahora denominada S. longimanus, cuyo palpo también es inusualmente largo.
¿El tamaño sí importa?
Hasta ahora, en la mayoría de las tarántulas, los palpos miden de 1.5 a 2 veces la longitud del caparazón, pero los del género Satyrex superan ampliamente esas proporciones, llegando hasta cuatro veces el tamaño del cuerpo frontal.
Todos los integrantes de este nuevo género viven bajo tierra, excavando madrigueras entre arbustos y rocas. Con estos hallazgos, los investigadores concluyen que, al menos para la taxonomía de las tarántulas, el tamaño sí importa.
