Windows 11 está probando una mejora de privacidad que puede cambiar la forma en que se administran los permisos de las aplicaciones tradicionales: ahora será posible permitir o bloquear el acceso a la cámara, el micrófono y la ubicación de manera individual. Microsoft ya documentó la función en sus versiones Insider, pero todavía no ha anunciado una fecha de llegada para todas las computadoras.

La novedad responde a una limitación que muchos usuarios encuentran al instalar programas fuera de Microsoft Store. Aunque el sistema permite gestionar permisos de ciertas aplicaciones por separado, los programas clásicos de escritorio han dependido de un interruptor general para cada recurso. Eso significa que permitir el uso de la cámara a un programa podía dejar habilitado el acceso para otros programas de escritorio.

Con los nuevos controles, la decisión será más específica. En lugar de activar o desactivar el acceso de forma conjunta, el usuario podrá revisar qué aplicaciones de escritorio solicitan cada permiso y decidir cuáles pueden utilizarlo. Es un cambio pensado para dar mayor visibilidad sobre el comportamiento del software instalado en la computadora.

Windows 11 permitirá controlar cada aplicación por separado

Microsoft explicó que la función está disponible para los participantes del programa Windows Insider. En las notas oficiales de la compilación Beta 26220.9836, publicada el 30 de octubre de 2026, la compañía detalló que los usuarios pueden administrar individualmente los permisos de cámara, micrófono y ubicación para aplicaciones de escritorio tradicionales.

La ruta para encontrar los nuevos ajustes será Configuración > Privacidad y seguridad. Desde ahí, habrá que entrar a Cámara, Micrófono o Ubicación, según el recurso que se quiera revisar. En cada apartado aparecerán las aplicaciones de escritorio detectadas y la posibilidad de permitir o denegar su acceso sin modificar necesariamente los permisos de las demás.

La mejora también contempla solicitudes cuando una aplicación todavía no ha utilizado uno de esos recursos. Si intenta acceder por primera vez, Windows puede mostrar una solicitud de permiso para que la persona decida. Microsoft indicó que las autorizaciones existentes se conservarán: las aplicaciones previamente permitidas mantendrán el acceso y las que ya estaban bloqueadas seguirán sin él. Por tanto, la actualización no debería restablecer las preferencias que el usuario configuró anteriormente.

¿Qué cambia frente a los permisos actuales?

Hasta ahora, Windows 11 ya ofrecía controles de privacidad para cámara, micrófono y ubicación, pero la experiencia no era igual para todos los programas. Las aplicaciones de Microsoft Store podían aparecer en listas con interruptores individuales. En cambio, muchas aplicaciones tradicionales descargadas desde internet —como programas instalados mediante archivos ejecutables— dependían de un permiso general para las aplicaciones de escritorio.

Esto podía resultar poco práctico en situaciones cotidianas. Por ejemplo, alguien que utiliza videollamadas, un editor de video y una aplicación de grabación quizá quiera permitir la cámara únicamente a la herramienta que necesita en ese momento. Con un control general, administrar ese escenario exigía confiar en los ajustes internos de cada programa o desactivar el acceso para todos.

La nueva opción busca resolver esa diferencia desde el propio sistema operativo. No significa que Windows vaya a impedir cualquier acceso automáticamente ni que todas las aplicaciones deban pedir autorización de la misma manera. Su alcance depende de cómo cada programa interactúa con Windows y de la compatibilidad de la función durante las pruebas.

Aplicaciones sin firma y permisos: qué debes revisar

Microsoft también advierte que algunas aplicaciones podrían aparecer con nombres distintos a los habituales. Esto puede ocurrir cuando utilizan componentes compartidos del sistema o experiencias alojadas en un navegador. Además, si Windows no logra verificar la información del editor, el programa podría mostrarse como “Unsigned”, es decir, sin firma reconocida.

Esa etiqueta no demuestra por sí sola que una aplicación sea maliciosa, pero sí es una señal para actuar con cuidado. Antes de conceder acceso a la cámara, el micrófono o la ubicación, conviene comprobar que reconoces el programa y que lo descargaste de una fuente confiable. Si no sabes para qué necesita esos recursos, lo más prudente es no autorizarlo hasta verificarlo.

La compañía también señaló que las políticas empresariales existentes seguirán funcionando como hasta ahora. Esto es relevante para computadoras administradas por escuelas o centros de trabajo, donde los permisos pueden estar sujetos a reglas establecidas por el departamento de tecnología.

¿Cuándo llegará la novedad a todas las computadoras?

Por ahora, los controles forman parte de las compilaciones de prueba de Windows Insider. Eso quiere decir que no todos los equipos con Windows 11 pueden encontrarlos todavía, aunque estén actualizados. Microsoft no ha confirmado una fecha de lanzamiento general ni garantiza que todas las funciones probadas lleguen sin cambios a la versión estable.

La propia documentación del programa Insider recuerda que las características en evaluación pueden modificarse, retirarse o no publicarse para el público general. Por eso, no conviene instalar una versión preliminar únicamente para obtener esta herramienta si el equipo se utiliza para trabajar o realizar tareas importantes.

Mientras llega una distribución más amplia, los usuarios pueden revisar los permisos disponibles en Configuración > Privacidad y seguridad y mantener actualizadas sus aplicaciones. La nueva administración individual promete un control más claro sobre los programas tradicionales, pero su disponibilidad dependerá del calendario de Microsoft.

Con esta prueba, Windows 11 se acerca a una gestión de privacidad más detallada, similar a la que muchas personas ya conocen en sus celulares. La diferencia es que ahora el objetivo está en los programas clásicos de computadora: decidir qué aplicación puede usar la cámara, escuchar por el micrófono o consultar la ubicación sin tener que abrir la puerta a todas las demás.