La tensión entre el gobierno de Rusia y las plataformas digitales extranjeras volvió a escalar. Esta vez, el objetivo fue Roblox, uno de los espacios de videojuegos más populares entre niños y adolescentes en el mundo.
El regulador de telecomunicaciones Roskomnadzor anunció el bloqueo total de la plataforma en territorio ruso, al acusarla de difundir “propaganda LGBT”, materiales considerados extremistas y contenido que podría afectar el desarrollo de los menores.
La medida sorprendió tanto a usuarios como a especialistas, ya que Roblox había sido la aplicación móvil más descargada en Rusia durante 2023, según el diario local Vedomosti. Millones de usuarios rusos la utilizaban a diario.
¿Qué es Roblox y por qué es tan popular?
Roblox no es un videojuego tradicional, sino una plataforma multijugador y un ecosistema de creación. Permite que cualquier usuario, incluso menores, construya experiencias interactivas: desde juegos de aventura y parkour, hasta simuladores de vida, carreras y mundos completos diseñados con herramientas propias del sistema.
Este enfoque creativo lo convirtió en un fenómeno mundial. Según cifras oficiales, la empresa Roblox Corporation, registra más de 100 millones de usuarios activos diarios, y cerca del 40% son menores de 13 años. La posibilidad de socializar, jugar y crear en un mismo entorno convirtió a Roblox en el espacio digital favorito de los niños de la generación alfa.
En algunos países, como España, estudios reportan que el 60% de los usuarios tiene entre 9 y 16 años, lo que refleja la magnitud de su impacto en la niñez.
Las acusaciones del gobierno ruso
En su comunicado, Roskomnadzor argumentó que dentro de Roblox circula “contenido inapropiado que puede afectar el desarrollo espiritual y moral de los menores”. Señaló que existen casos en los que los niños son expuestos a acoso sexual, engaños para obtener fotos íntimas y estímulos para participar en actos violentos o de carácter sexual.
También sostuvo que dentro de la plataforma se han detectado prácticas de grooming digital, una forma de manipulación ejercida por adultos para ganarse la confianza de los menores y posteriormente solicitar material íntimo o encuentros físicos.
La decisión llega en un contexto donde Rusia ha intensificado su vigilancia sobre servicios digitales extranjeros. En años recientes, el país ha amenazado con bloquear aplicaciones como WhatsApp, Instagram o YouTube, argumentando que representan riesgos para la seguridad o la moral pública. Organizaciones de derechos humanos consideran que estas medidas reflejan una estrategia de control del entorno digital.

Problemas mundiales que han rodeado a Roblox
Fuera de Rusia, Roblox también ha sido objeto de cuestionamientos. Países como Catar, Irak y Turquía han impuesto restricciones o prohibiciones parciales por preocupaciones sobre el contenido al que tienen acceso los menores.
En Estados Unidos, los estados de Texas y Luisiana han demandado a la empresa por supuestamente no actuar con suficiente rapidez para bloquear contenido dañino o prevenir el acoso digital.
Gran parte de las críticas se centran en los llamados “condos”, mundos creados por usuarios que simulan contenido sexual explícito y que logran evadir los filtros de moderación al difundirse a través de plataformas externas como Discord o TikTok. Aunque Roblox afirma que modera el contenido con inteligencia artificial y revisión humana, expertos consideran que la magnitud del ecosistema hace imposible una vigilancia absoluta.
El bloqueo de Roblox en Rusia marca un precedente relevante. Aunque el gobierno lo enmarca como un esfuerzo por proteger a los menores, organizaciones internacionales advierten que el caso también puede servir como argumento para la censura digital en otros países con políticas restrictivas de internet.
Lo cierto es que el debate sobre seguridad infantil, libertad digital y responsabilidad de las plataformas seguirá creciendo. Y Roblox, con su enorme comunidad de jugadores jóvenes, está en el centro de esa conversación.