Ciberdelincuentes: cómo operan las llamadas automáticas

Ciberdelincuentes usan llamadas automáticas para engañar, obtener datos y preparar fraudes. Conoce cómo identificar estas trampas.

Ciberdelincuentes: cómo operan las llamadas automáticas
Ciberdelincuentes utilizan llamadas automáticas para contactar usuarios, obtener datos personales y preparar nuevos fraudes.

Los ciberdelincuentes aprovechan las llamadas automáticas para contactar a miles de personas y, mediante grabaciones, silencios o supuestas alertas, provocar una reacción inmediata. El objetivo no siempre es robar dinero en ese momento: también pueden buscar confirmar que un número está activo, obtener información personal o preparar una segunda llamada más convincente. Por eso conviene conocer cómo funciona este método y qué señales permiten identificarlo.

Una de las estrategias más utilizadas comienza con una llamada que los ciberdelincuentes hacen parecer sencilla, pero que está diseñada para medir la respuesta de quien contesta. Al otro lado puede escucharse una grabación que pide presionar un número, confirmar un dato o comunicarse con un supuesto departamento de atención. Si la persona sigue las instrucciones, puede terminar entregando información que después será utilizada para intentar acceder a cuentas, realizar fraudes o suplantar su identidad.

¿Por qué reciben tantas llamadas los usuarios?

Las llamadas automáticas permiten realizar miles de intentos en poco tiempo y con una intervención humana mínima. Los ciberdelincuentes pueden utilizar sistemas que marcan números de manera masiva y, cuando alguien responde, reproducen un mensaje previamente preparado. Esta capacidad reduce costos y facilita que prueben distintos horarios, discursos y números telefónicos hasta encontrar personas que reaccionen ante una situación de urgencia o una oferta aparentemente atractiva.

Otra ventaja para los ciberdelincuentes es que una llamada contestada puede proporcionar información valiosa sin que la víctima se dé cuenta. El silencio inicial, una respuesta verbal o la confirmación de que se trata de la persona buscada pueden servir para clasificar el número como activo. Después, ese contacto puede quedar dentro de una base de datos utilizada para nuevos intentos, mensajes de texto o llamadas dirigidas específicamente a generar confianza.

¿Qué buscan obtener con estas llamadas?

El propósito cambia según la campaña, pero suele estar relacionado con datos personales, financieros o credenciales. Los ciberdelincuentes pueden usar una grabación que afirma que existe un problema con una cuenta bancaria, un paquete, un servicio de telefonía o una compra, y después pedir que la persona confirme información para supuestamente resolverlo. La presión funciona porque el usuario puede pensar que responder es una forma rápida de evitar un problema.

En otros casos, la llamada automática funciona únicamente como el primer paso de un engaño más elaborado. Después de identificar a una persona que respondió, un operador puede comunicarse y presentarse como trabajador de un banco, empresa, plataforma digital o institución. Con información obtenida durante esa conversación, los ciberdelincuentes construyen un relato personalizado y buscan que la víctima comparta códigos de verificación, contraseñas o datos de tarjetas.

¿Por qué una llamada perdida también puede ser una señal?

No todas las llamadas sospechosas necesitan una conversación para cumplir su objetivo. Algunas campañas realizan llamadas muy breves o cuelgan casi de inmediato, con la intención de comprobar qué números están activos o conseguir que la persona devuelva la llamada. Ese regreso puede llevar a servicios de costo elevado, sistemas automatizados que recopilan información o conversaciones diseñadas para obtener datos.

También existe el riesgo de que los ciberdelincuentes hagan que el número mostrado en la pantalla no corresponda realmente con el origen de la llamada. La suplantación del identificador permite que una comunicación parezca provenir de una ciudad, empresa o institución conocida, lo que aumenta la probabilidad de que alguien conteste. Por eso, reconocer el número no basta para considerar legítima una llamada, especialmente cuando existe una solicitud urgente de información.

¿Qué señales permiten identificar el fraude?

Una señal frecuente de los ciberdelincuentes es que la llamada genere miedo o presión desde los primeros segundos. Mensajes sobre cuentas bloqueadas, cargos desconocidos, supuestos problemas fiscales, premios, paquetes retenidos o emergencias familiares buscan reducir el tiempo que la persona tiene para pensar. Cuando el interlocutor exige actuar inmediatamente y rechaza la posibilidad de verificar la información por otro canal, conviene terminar la comunicación.

Otra alerta de los ciberdelincuentes aparece cuando se solicitan datos que una institución legítima no debería pedir por teléfono en esas condiciones. Contraseñas, NIP, códigos enviados por SMS, claves de aplicaciones, números completos de tarjetas o códigos de seguridad son información que no debe compartirse con un desconocido. Una entidad puede pedir ciertos datos para identificar al cliente, pero una solicitud de credenciales completas o códigos de autenticación merece especial desconfianza.

¿Qué hacer si contestas una llamada sospechosa?

Lo más recomendable es no proporcionar información y evitar seguir instrucciones de una grabación o de una persona cuya identidad no pueda comprobarse. Si la llamada menciona un banco, compañía, plataforma o dependencia, conviene colgar y buscar el número oficial por una fuente confiable, como la aplicación correspondiente, el contrato o el sitio web oficial. No es buena idea devolver la llamada utilizando el número proporcionado durante la conversación.

Si la persona ya compartió algún dato, debe actuar con rapidez y valorar qué información quedó expuesta. Cuando se proporcionaron credenciales, es importante cambiarlas desde el sitio o aplicación oficial y revisar sesiones abiertas; si se entregaron datos bancarios, conviene contactar directamente a la institución financiera para recibir instrucciones. También es útil revisar movimientos, activar alertas y conservar evidencias de la comunicación para una eventual denuncia.

¿Cómo reducir la cantidad de llamadas automáticas?

Los usuarios pueden aprovechar las funciones de bloqueo y filtrado disponibles en muchos teléfonos, además de las herramientas que ofrecen algunos operadores. También ayuda evitar publicar el número personal en sitios abiertos y desconfiar de formularios que solicitan más información de la necesaria. Sin embargo, ninguna herramienta elimina por completo el problema, porque los ciberdelincuentes cambian constantemente de números y métodos.

Otra medida importante frente a los ciberdelincuentes consiste en no confirmar información innecesaria durante una llamada inesperada. Incluso una respuesta aparentemente inocente puede ayudar a construir un perfil de la persona. Si una comunicación parece automatizada, inesperada o fuera de contexto, lo mejor es finalizarla y realizar la verificación por iniciativa propia. Esta práctica reduce las posibilidades de entrar en una conversación diseñada para manipular.

¿Qué hacer después de recibir muchas llamadas?

Si las llamadas se repiten, el usuario puede bloquear los números involucrados y reportarlos mediante las herramientas disponibles en su teléfono u operador. Cuando existe un patrón de fraude o una solicitud de dinero, también conviene guardar capturas, fechas, números y mensajes relacionados. Esa información puede resultar útil para reportar la campaña ante las autoridades o ante la empresa que los ciberdelincuentes estén suplantando.

El aumento de llamadas utilizadas por ciberdelincuentes no significa que todas sean una estafa, porque también existen comunicaciones legítimas de empresas y servicios. La diferencia está en el contexto y en la información que solicitan. Una llamada inesperada que exige actuar con urgencia, entregar códigos o realizar un pago debe tratarse como una situación de riesgo hasta que la identidad del emisor pueda comprobarse mediante un canal independiente.

¿Qué papel tiene la prevención frente a este método de los ciberdelincuentes:?

La principal defensa consiste en reducir la información que se entrega y evitar tomar decisiones bajo presión. Los ciberdelincuentes dependen en buena medida de que la víctima crea que debe actuar antes de verificar lo que está ocurriendo. Si una llamada provoca miedo, promete un beneficio extraordinario o exige una respuesta inmediata, detenerse y comprobar la situación puede romper el proceso del engaño.

La recomendación más sencilla es aplicar una regla: una llamada no debe ser la única vía para verificar un problema. Si alguien afirma representar a una institución, cuelga, abre el canal oficial y contacta directamente con ella. De esta manera, el usuario evita seguir instrucciones dictadas por quien inició la comunicación y conserva el control sobre sus datos, sus cuentas y sus decisiones.

Las llamadas automáticas seguirán siendo una herramienta útil para campañas legítimas y, al mismo tiempo, un recurso atractivo para quienes buscan engañar a usuarios. Conocer el mecanismo permite identificar las señales antes de que la conversación avance y reduce la posibilidad de compartir información sensible. Ante cualquier duda, lo más seguro es no proporcionar datos, terminar la llamada y verificar el supuesto problema mediante un canal oficial.

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