
Los ciberataques contra teléfonos móviles registraron un incremento importante durante los primeros meses de 2025, de acuerdo con datos de Kaspersky, que detectó más de 12 millones de dispositivos afectados por malware entre enero y marzo. El crecimiento representa un aumento del 36% respecto al mismo periodo del año anterior, por lo que usuarios de países como México deben reforzar medidas de seguridad para proteger información personal, bancaria y privada.
El aumento de ciberataques demuestra que los teléfonos inteligentes se han convertido en un objetivo constante para delincuentes que buscan acceder a datos sensibles. Además, la conexión permanente a internet y el uso de múltiples aplicaciones incrementan las posibilidades de exposición, mientras especialistas recomiendan revisar algunas funciones activadas diariamente que podrían facilitar ataques si no se administran correctamente.
¿Por qué los celulares son objetivo frecuente de los delincuentes digitales?
México se encuentra entre los países con mayor cantidad de usuarios afectados por ciberataques , solo detrás de Brasil dentro de los registros analizados. Esta situación refleja la importancia de mantener hábitos de prevención, ya que muchas personas conservan activadas funciones que facilitan la conectividad, pero que también pueden representar riesgos cuando el dispositivo se conecta a redes desconocidas o comparte información constantemente.
Uno de los principales puntos de atención es la conexión WiFi cuando las personas salen de casa y dejan activa esta opción sin supervisión. Los especialistas explican que el teléfono puede intentar conectarse automáticamente a redes públicas, una práctica que aumenta la posibilidad de sufrir ciberataques mediante redes manipuladas por personas malintencionadas que buscan interceptar información privada.
¿Qué ocurre cuando se mantiene activo el WiFi fuera de casa?
El riesgo más conocido relacionado a ciberataques es el ataque denominado “Man in the Middle”, donde un tercero consigue colocarse entre la conexión del usuario y la red utilizada. A través de este método, los delincuentes pueden intentar obtener contraseñas, archivos, datos personales e información financiera cuando una persona utiliza una red pública sin verificar su seguridad.
Por esta razón, expertos en protección digital recomiendan desactivar la conexión inalámbrica cuando no sea necesaria, especialmente en espacios públicos como cafeterías, aeropuertos o centros comerciales. Aunque las redes abiertas parecen una alternativa práctica para ahorrar datos móviles, pueden convertirse en una puerta de entrada para diferentes amenazas si no existen medidas adicionales de protección.
¿Por qué conviene controlar la ubicación del dispositivo?
El GPS del celular es una herramienta útil para acceder a mapas, consultar servicios meteorológicos o mejorar la experiencia en algunas plataformas digitales. Sin embargo, mantener esta función activa permanentemente puede revelar patrones de movimiento, lugares frecuentes y hábitos personales que podrían ser aprovechados en intentos de fraude o suplantación de identidad.
La recomendación es revisar qué aplicaciones tienen permiso para utilizar la ubicación y limitar ese acceso únicamente a los servicios que realmente lo necesitan. Los usuarios también deben considerar que una exposición innecesaria de datos puede aumentar los riesgos asociados con ciberataques, especialmente cuando la información recopilada permite conocer detalles sobre rutinas personales y actividades diarias.
¿Qué peligros existen al dejar activo el Bluetooth?
El Bluetooth es otra función que puede representar un riesgo si permanece encendida sin utilizarse, debido a que permite conexiones inalámbricas cercanas con otros dispositivos. Investigaciones de seguridad han advertido sobre técnicas como el Bluesnarfing, mediante las cuales atacantes intentan acceder a información almacenada en teléfonos mediante esta herramienta de comunicación.
Los especialistas aconsejan mantener esta opción apagada cuando no se utilice y evitar aceptar solicitudes de conexión desconocidas. Esta medida puede reducir las posibilidades de sufrir ciberataques relacionados con accesos no autorizados, robo de credenciales o instalación de programas maliciosos que afecten el funcionamiento del dispositivo y la privacidad del usuario.
¿Qué otras medidas ayudan a proteger un teléfono?
Además de revisar estas tres funciones, los expertos recomiendan mantener actualizado el sistema operativo y descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales. También es importante utilizar contraseñas seguras, activar métodos de autenticación adicionales y evitar abrir enlaces sospechosos recibidos mediante mensajes o correos electrónicos desconocidos.
La seguridad digital depende de varios factores y no solo de una configuración específica del teléfono. Los usuarios que aplican buenas prácticas reducen considerablemente la exposición ante amenazas, mientras las empresas tecnológicas continúan desarrollando herramientas para detectar actividades sospechosas y responder ante nuevos métodos utilizados por los atacantes.
La prevención frente a ciberataques requiere atención constante porque las amenazas evolucionan con rapidez y buscan aprovechar errores comunes de los usuarios. Revisar funciones activas, limitar permisos y actuar con precaución al conectarse a internet son acciones sencillas que pueden marcar una diferencia importante para proteger la información almacenada en los dispositivos móviles.