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Más de 27 millones de adictos en EU, raíz del
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Más de 27 millones de adictos en EU, raíz del "Culiacanazo" y violencia en México

Nuestros vecinos del norte no son unos santos, además de que en algunos estados en EU, algunas drogas como la mariguana pueden comercializarse libremente, mientras que en México nos estamos matando. Ya es tiempo de que nuestras autoridades dejen de hacerle el trabajo sucio y quedar como responsables.

por La Verdad

Más de 27 millones de adictos en EU, raíz del

Más de 27 millones de adictos en EU, raíz del "Culiacanazo" y violencia en México

 

 

La DEA (Administración para el Control de Drogas), en septiembre pasado visitó la tierra de El Chapo Guzmán y como si se tratara de una película hasta fue llevado por autoridades mexicanas a un laboratorio clandestino de procesamiento de enervantes y narcóticos, sin embargo todo se trató de una mascarada un acto de “maquillaje” ya que si realmente quisieran combatir este flagelo tienen campo fértil en su país con por lo menos 27 millones de consumidores de drogas ilícitas, quienes necesariamente son surtidos por peligrosas bandas.

Pero como siembre, los mexicanos son los malos y esta vez, nuestras autoridades quedan mal paradas ante la reciente visita de una delegación estadounidense de la DEA y del Departamento de Justicia, misma que podría tratarse de desvío de recursos y otras implicaciones más graves como violación a nuestra soberanía, de acuerdo a legisladores de oposición.

El secretario de Marina (SEMAR), José Rafael Ojeda confirmó que se utilizó un helicóptero de esa dependencia para trasladar a fiscales de Estados Unidos pertenecientes al Departamento de Justicia y personal de la DEA.

 

"En efecto se utilizó una aeronave de la Marina, así fue, no tenemos por qué ocultar ningún tipo de información, la unidad estaba en Culiacán por cuestiones de operaciones y aprovechamos, entonces se decidió trasladar a estas autoridades a Ciudad de México", reconoció.

 

 

Visita indiscreta

Conforme a diversas informaciones, el  12 de septiembre llegó a la capital sinaloense una docena de funcionarios estadounidenses, con la finalidad de realizar diversos reconocimientos en esta zona, que como se sabe, domina la familia de “El Chapo Guzmán”.

Después de casi 40 días se llevó a cabo un operativo en esa ciudad para capturar a Ovidio Guzmán,  hijo del capo quien purga sentencia en Estados Unidos y quien encabeza el llamado Cártel de Sinaloa.

Conforme a la cronología oficial y dicha visita de agentes estadounidenses, todo indica que se estaba preparando la extradición a Ovidio Guzmán López.

Fotografías y videos de medios locales dieron cuenta de dicha reunión de agentes estadounidenses con funcionarios estatales y federales 36 días antes del 17 de octubre, cuando de acuerdo a las autoridades decenas de personas inocentes de Culiacán, Sinaloa, estuvieron en riesgo de perder la vida.

Todo fue para promover la reelección del presidente Donald Trump, trascendió, además del incremento en el trasiego de heroína, metanfetaminas, fentanilo y cocaína a diversas ciudades del vecino país del norte, presuntamente provenientes de cárteles mexicanos, siendo que también en su territorio esto no ocurriera si no existiera complicidad y protección de autoridades policiacas y de otro tipo como aduanas, bancarias, etc.

 

Todo un show

De esta forma se confirmó que el  pasado 11 de septiembre, una delegación de 20 servidores públicos federales y fiscales de dichos estados americanos, llegaron a México para entender cómo opera el crimen organizado en nuestro país.

Fue un miércoles, cuando la delegación estadounidense arribó temprano a la embajada de Estados Unidos en la Ciudad de México y se encontró con el director regional de la DEA en México, Terry Cole, quien los orientó sobre el poder de fuego de las células criminales. De acuerdo a sus cálculos, el 2019 podría finalizar con unos 35,000 homicidios en México, según trascendió.

En la visita estuvo John Creamer, considerado el número 2 de la Embajada estadounidense, quien dijo a los funcionarios diciendo que ambas naciones estaban trabajando contra el crimen organizado.

De igual manera se dijo que el fiscal General de la República, Alejandro Gertz Manero, y pidió a las autoridades extranjeras “descanso y confianza”.

Al otro día, el 12 de septiembre de 2019, un helicóptero Black Hawk de la Secretaría de Marina trasladó a las delegaciones a la ciudad de Culiacán, bastión del Cártel de Sinaloa.

La aeronave estaba habilitada según se dijo con una metralleta de alto nivel, como una medida de seguridad por si alguien en el gobierno había filtrado la información de su visita y les atacaban en el aire.

Por si fuera poco el teniente y jefe de la Policía Estatal de Sinaloa, Cristóbal Castañeda Camarillo, se presentó con ellos y se sentó junto a la salida de emergencia del Black Hawk con un arma de alto calibre, por si los traficantes querían derribar la aeronave.

Aterrizaron en una zona boscosa, relativamente cerca al área urbana de Culiacán. Cuando pisaron tierra, los flanqueó elementos de la Policía Estatal y marinos.

Ahí pudieron constatar que entre la maleza se encontraba un enorme narcolaboratorio, recientemente decomisado al Cártel de Sinaloa: había fogatas, decenas de bidones blancos y azules —algunos marcados con mensajes en mandarín—, lonas camufladas para despistar desde lo alto, tanques de gas, y decenas de ollas con capacidad de 200 kilogramos.

Los funcionarios estadounidenses revelaron que sólo ese laboratorio era capaz de producir tres toneladas de metanfetamina, lo que equivalía a USD 120 millones al mes.

 Frente a ellos tenían un lugar que generaba  mil 400 millones  de dólares anuales, aunque cabe resaltar que por la corrupción dichas cantidades de dinero en caso de ser así, se diluyen (Ariel Velázquez).

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