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A pesar de que estamos en el Siglo XXI, los presos en México viven en auténticas pocilgas.
Foco Rojo

Amarga Navidad para 25 mil presos en Reclusorios CDMX

Se siguen violando sus derechos humanos, pese a que muchos ni siquiera tendrían que estar ahi. Cabe reconocer que también muchos de ellos deberían de estar en penales de alta seguridad.

por La Verdad

A pesar de que estamos en el Siglo XXI, los presos en México viven en auténticas pocilgas.

A pesar de que estamos en el Siglo XXI, los presos en México viven en auténticas pocilgas.

 

Pese a que no todos como dicen son inocentes, los tratos infrahumanos que reciben los presos en todas las cárceles del país las hacen literalmente un infierno, mismo que también reciben sus familiares y visitas.

 

Y es que cuando se llega a esos centros de reclusión, “los mismos internos les leen la cartilla, diciéndoles que están ahí como castigo, por lo que son objeto de toda serie de vejaciones”, según narran aquellos que ya lograron su libertad, mediante miles de pesos, porque desgraciadamente también ahí, en los juzgados penales, la “justicia” tiene un precio.

 

Inseguridad, extorsión y hacinamiento

En la capital del país no es la excepción y quienes tienen privilegios lo hacen solo mediante grandes cantidades de dinero, en tanto que el 99 por ciento de los casi 25 mil internos, viven de manera degradante al grado de que 30 de ellos duermen en una celda de dos por cuatro metros, lo que los obliga a amarrarse a los barrotes para no caer sobre otro preso, ya que ni siquiera acostados caben.

 

 

Este mismo trato que reciben lo trasmiten “las mamás” (responsables de cada dormitorio), a los que recién llegan y no tienen dinero para pagar protección, por lo que son objeto de extorsiones, humillaciones, violaciones, golpizas y hasta asesinato, incluso se han dado casos de que son secuestrados ahí mismo dentro del penal para obligar a los familiares a pagar cuantiosos rescates.

Todo ello, claro en contubernio con las autoridades, no en vano en los últimos meses han aparecido varias mantas en lugares cercanos a los Reclusorios, amenazando al jefe de seguridad penitenciaria Pablo López Jaramillo, además de que le han dejado restos humanos junto, una cabeza de puerco, coronas de muerto y  hasta manchas de sangre en dichos mensajes.

 

 

 

Por algo está el dicho  de que “las cárceles son los hoteles más caros del mundo”.

Como consecuencia de ello, se han realizado 14 mil 848 revisiones y operativos en los distintos centros penitenciarios de la Ciudad de México.

 

En su oportunidad el subsecretario del Sistema Penitenciario, Hazael Ruiz Ortega, agregó que en las revisiones efectuadas durante este año, se decomisaron cinco mil 822 litros de pulque canero, mil 666 teléfonos celulares y 584 chips, además de cinco mil 139 gramos, 22 envoltorios, mil 166 carteritas, un cigarro y seis matas de mariguana, así como 50 gramos, 93 envoltorios, 740 grapas de cocaína y 210 litros de solvente.

 

 

Cenas amargas

 

De la misma forma  se informó  que el gobierno de la errática Claudia Sheinbaum que se reforzará la vigilancia en las 13 cárceles capitalinas, pero también  se organizarán actividades y cenas especiales para las personas detenidas.

 

 

Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Gobierno detalló que en la CDMX, se encuentran  24 mil 600 personas privadas de la libertad, quienes son visitadas en estas fechas por su familiares, aunque algunos ya nadie los acude a ver.

 

En Navidad y Año Nuevo, la funcionaria capitalina detalló que además de la seguridad, alistan un menú especial para los reclusos de la CDMX.

Cena de Navidad:  ensalada de manzana con piña, pierna en salsa de tamarindo,

Puré de papa y postre.

Cena de Año Nuevo: ensalada de manzana con zanahoria, pierna en salsa de mango y chipotle, espagueti a la crema, postre y ponches (Ariel Velázquez).

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