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Todos deberíamos ser feministas ¿En serio?
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Todos deberíamos ser feministas ¿En serio?

La bookblogger Marisol Iturríos de Leamos un Poco nos habla del libro que ha leído todo estudiante sueco de 16 años ¿Será también tendencia en México?

por La Verdad

Todos deberíamos ser feministas ¿En serio?

Todos deberíamos ser feministas ¿En serio?

La bookblogger de Leamos un poco, Marisol Iturríos en su colaboración para Estilo y Vida de laverdadnoticias.com nos habla sobre el feminismo, ¿sólo en la literatura?

El tema del feminismo en México, es actualmente motivo de debates y discusiones. Este fin de semana miles de mujeres de distintos grupos feministas y organizaciones salieron a las calles de la Ciudad de México para exigir justicia, seguridad y se activara la alerta de género. Aunque estas manifestaciones no son nuevas, desde el 2015 las mujeres han salido a la calle para exigir a las autoridades frenen la ola de abusos sexuales, violencia y asesinatos que van en aumento año con año.

Las opiniones se encuentran totalmente divididas entre hombres y mujeres, hay quienes apoyan al cien por ciento el movimiento; hay quienes opinan que las marchas son innecesarias, que las verdaderas feministas son líderes de organizaciones, empresas; y tristemente hay hombres y mujeres que han llegado a insultar el movimiento tachándolas de “feminazis”.

El libro más leído por los jóvenes suecos.

Todos deberíamos ser feministas

Fue en 2012 cuando Chimamanda Ngozi Adichie se presentó en un escenario de TEDTalk y habló sobre el feminismo. Esta breve conferencia  fue tan impactante que Random House la recopila y la adapta hasta convertirla en un pequeño libro de apenas 52 páginas, un ensayo sobre el feminismo “Todos deberíamos ser feministas”.

Aunque Adichie se enfoca en el machismo que se enfrentan las mujeres nigerianas, fácilmente puede ser adaptado a otros países, por supuesto México es uno de ellos. 

En este ensayo, no solo se ejemplifican los micromachismos que suceden a diario como una cuestión normal tanto por hombres como por mujeres: que el hombre siempre pague la cuenta; que las niñas sientan vergüenza de su cuerpo; que midan sus opiniones y no digan siempre lo que piensan; decirle a las chicas como modificar su comportamiento para agradarle más a los chicos; enseñarle a los niños que deben ser fuertes y no llorar por cualquier cosa; criar a los hijos con la idea que el hombre mantiene y la mujer solo ayuda a la economía (cuando ella trabaja); que las mujeres sean las que se deben quedar en el hogar y renunciar a sus carreras porque el hombre es el que tiene que trabajar. 

Chimamanda Ngozi Adichie.

También el libro nos habla de anécdotas y enfrentamientos que tuvo que soportar la autora por el hecho de alzar la voz, cómo sus amigos y familia le advertían que si decía lo que opinaba, la iban a tomar por feminista y eso no estaba bien visto.

Todo está en la educación

Para Chimamanda, todo empieza con la infancia. Estamos acostumbrados a normalizar comportamientos que ofenden a uno y otro sexo, y son acciones repetitivas e inconscientes que se han ido alojando en nuestra sociedad que ya no lo vemos mal. 

Si a las niñas les enseñamos que ellas pueden llegar a ser presidenta, CEO de alguna empresa; o algo más sencillo, que ella debería pagar su parte en una cena o ida al cine; que los niños no son una fuente de dinero, sino un aliado y un compañero, ya sea para una vida en pareja o para una amistad. 

Niñas siendo inspiradas por sus muñecas.

Si a los niños les quitamos la carga de ser esa fuente de dinero y enseñamos que ellos también son responsables de la limpieza, cuidado y educación de los hijos; que la mujer también es capaz de obtener mejores puestos y salario; que las diferencias físicas son solo eso y que el respeto por la vida e integridad de las mujeres debe cumplirse aun cuando no haya una cerca. 

En palabras de Chimamanda “reprimimos la masculinidad de una manera muy estricta. La convertimos en una pequeña jaula y ponemos  a los niños dentro de ella. Les enseñamos a que tengan miedo de sentir miedo. Enseñamos a los niños a que tengan miedo de la debilidad y la vulnerabilidad”.

Según Kirkus Reviews dijo que “Todos deberíamos ser feministas” era una lectura que debería ser obligatoria para estudiantes y profesores.

Reprimimos la masculinidad de una manera muy estricta.

Es normal ver en redes sociales, la fascinación que la gente tiene por el sistema educativo sueco, por su forma de vida, por su ideología. Pues los suecos llevan décadas experimentando políticas para reducir la diferencia de género. Tienen un gobierno feminista y esta ideología abarca escuelas, oficinas y los hogares. Es por esto que en las escuelas tienen como lectura obligatoria “Todos deberíamos ser feministas”, esto para concientizar a los adolescentes sobre este movimiento.

Este libro responde los cuestionamientos que se han hecho a lo largo de los años ¿por qué feminista y no derechos humanos en general? ¿Por qué las mujeres a todo le encuentran un problema? ¿Por qué cambiar las cosas que han sido siempre de cierta manera?

Ser feminista

Por mucho que la gente crea que el feminismo es un movimiento actual, o que solo en los últimos años es que se ha vuelto “radical”, debo decirles que están en un grave error.

El feminismo es un movimiento social y político que se inicia en forma a finales del siglo XVIII (a finales de 1700’s), aunque claro, en ese momento no tenía ese nombre. 

El feminismo es un movimiento social y político.

Y aunque a lo largo de la historia hubieron muchas mujeres que rompieron esquemas, lucharon por sus derechos y por los de otras mujeres, no fue sino hasta este momento que realmente se trata de hacer conciencia de las mujeres como un grupo que lucha en contra de la opresión, dominación y explotación por parte de los hombres. Y con esto luchan por hacer conciencia y buscar la transformación de la sociedad. 

Cuando una madre lucha por la seguridad de su hija en el futuro.

Una de las cosas que muestra Chimamanda Ngozi Adichie en su libro, es que una persona feminista puede ser hombre o mujer, y que se encuentran en todos los tamaños, colores, formas y gustos, como ella: una feminista feliz, que no odia a los hombres, usa tacones, vestidos y se maquilla, en pocas palabras: BASTA DE ESTEREOTIPOS.

¿Acaso ha sido importante esta lucha?

Cuando hablamos del surgimiento de esta lucha de derechos, casi podemos ver esas fotos en blanco y negro, donde las mujeres luchan por votar, por trabajar y por estudiar. Creo que la falta de interés es lo que no permite que la gente sepa que apenas en el siglo pasado (1900’s) los médicos consideraban que el cerebro de la mujer era más pequeño y con inferioridad mental; a finales del siglo pasado, solo en Suecia, se cerró el último internado esclavizador de mujeres, donde éstas eran ingresadas hasta por haber sido violadas, ya que se consideraba que tenían la culpa. Eso sin contar las cifras que hay en México de violencia de género.

A lo largo de la historia las mujeres luchando por su seguridad.

A través de marchas y luchas, actualmente las mujeres pueden tener cosas tan sencilla como una cuenta bancaria, elegir dónde trabajar, qué estudiar, vivir sola, casarse, elegir pareja. Cosas que son tan normales hoy en día, antes incluso eran legalmente imposibles.

A lo largo de la historia el feminismo se ha ido modificando y adaptando poco a poco en busca de esa igualdad tan deseada, pero siempre ha sido mal visto. 

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Un libro que invita a la empatía

Definitivamente “Todos deberíamos ser feministas” es un libro no solo para mujeres, es un libro para nuestros padres, nuestros hermanos, nuestras parejas. En menos de 60 páginas tu mente se mostrará más receptiva a comprender la importancia de transformar a las generaciones.

A través de ejemplos, experiencias propias de la autora, datos estadísticos y propuestas imparciales, la autora envuelve al lector, tira abajo los tabús de que la palabra feminismo va ligado al odio. Y aunque resulte difícil desprender a una sociedad con ideas tatuadas, no es imposible. Este libro es una de las tantas puertas para mejorar como personas y como sociedad.

Un libro que todos debemos leer, hombres, mujeres, padres, hermanos.

Tips de lectura

  • Adichie escribió su primer novela “La flor púrpura” en 2003, que le valió muchas críticas en su país, Nigeria. Veían la novela como algo malo, un libro feminista.
  • Su discurso de TEDTalk en el que se basa “Todos deberíamos ser feministas”, el cual tiene más de 5.5 millones de visualizaciones, lo puedes ver aquí: 
  • Es autora también del libro “Querida Ijeawele: Cómo educar en el feminismo”.
  • Los libros de Chimamanda han sido traducidos a más de 30 idiomas diferentes

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