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Partes del cuerpo que solíamos tener y ya no necesitamos
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Partes del cuerpo que solíamos tener y ya no necesitamos

Hace millones de años la vida de los humanos era completamente diferente, por eso hoy, que no necesitamos cazar ni comer cosas crudas, hemos perdido varias partes del cuerpo que antes solían ser importantes.

por LaVerdad

Partes del cuerpo que solíamos tener y ya no necesitamos

Partes del cuerpo que solíamos tener y ya no necesitamos

Actualmente mantenemos partes en nuestro cuerpo que ya no son necesarias, pero incluso hay algunas que solíamos tener en el pasado y ahora no existe ni rastro de ellas. ¿Te imaginas de cuáles hablamos?

El día de hoy te platicaremos sobre 9 partes del cuerpo que solíamos tener y ya no necesitamos. En la antropología se les conoce como “sobras evolutivas”, ¡Conócelas!

El apéndice

apéndice.

Para algunos es considerado como el órgano molesto que no sirve para nada y del cual sólo conoces su existencia cuando sufres de una terrible apendicitis. Sin embargo, investigaciones científicas apuntan a que solía ser importante para nuestros antepasados.

Se dice que ayudaba a la digestión de las plantas con exceso de celulosa, alimento que formaba parte de su dieta; y aunque al día de hoy parezca inservible, más estudios comprueban que aún juega un papel importante en nuestro organismo, pues almacena las bacterias de nuestro intestino.

Palmar largo

No todo el mundo lo tiene, pues aproximadamente el 10% de la población lo ha perdido. Se trata de un músculo que va desde la muñeca hasta el codo y solía ayudar a nuestros antepasados a ejercer la fuerza necesaria para trepar árboles.

Si quieres saber si lo conservas, sólo debes extender el brazo, con la palma de la mano hacia arriba, y une tu pulgar con el resto de los dedos, formando una especie de cono. Si ves una protuberancia muy fina y recta que se extiende por el antebrazo, probablemente se trata del palmar largo.

Las muelas del juicio

Las molestas y dolorosas muelas del juicio… Al día de hoy, son sólo unos cuantos los afortunados que no las han desarrollado. En el pasado, servían para moler las carnes duras y los cereales crudos.

Ahora nuestra dieta es más suave y variada, así que no hay necesidad de tenerlas, pero en realidad nuestra mandíbula tampoco es tan potente como hace millones de años.

Músculos arrectores pili

Músculos arrectores pili.

Tal vez nosotros ya no los tengamos, pero los gatos y otros muchos mamíferos con pelo sí. Se trata de músculos conectados a los folículos capilares, que ayudan a erizar el pelo para parecer más grandes ante situaciones de riesgo o amenaza.

Evidentemente en el pasado éramos mucho más velludos que ahora, así que eran súper útiles en aquel entonces.

Cola embrionaria

Actualmente, mientras el feto comienza a desarrollarse, se produce una cola que desaparece antes de nacer y forma el coxis. En el pasado servía para moverse y mantener el equilibrio, pero cuando aprendimos a caminar parados, la perdimos.

Músculos en las orejas

Tal vez conozcas a alguien que tenga el control sobre sus orejas y pueda moverlas, sin embargo, muy poca gente puede hacerlo.

Al igual que los demás mamíferos, esta función sirve para detectar presas o depredadores.

Músculo piramidal

El músculo piramidal se sitúa en la parte baja del abdomen. Tiene forma triangular y así como hay gente que no tiene ninguno, hay quienes incluso tienen 2. Se cree que en el pasado, cuando aún caminábamos a 4 patas, facilitaba la movilidad y rotación de los músculos abdominales.

Pezones masculinos

Pezones masculinos.

Evidentemente los pezones sirven para amamantar, pero si los hombres no producen leche, ¿Por qué nacen con ellos?

Cuando el embrión comienza a desarrollarse, lo hace de la misma forma que si se tratara de una hembra o un varón y para cuando los órganos sexuales se forman, los pezones ya están desarrollados.

Tercer párpado

Probablemente asocies esta membrana con los ojos de un reptil, sin embargo, también hay aves y mamíferos que las tienen para proteger su vista. El pliegue situado en la esquina interna del ojo, sirve para mantenerlo húmedo y libre de residuos.

Actualmente, los humanos sólo mantenemos (literalmente) un pequeño residuo, sobre el cual ni siquiera tenemos control.

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