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La quincena en tiempos de millennials.
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La quincena en tiempos de millennials

Como generación millenial somos la más grande de consumidores en el mundo e irónicamente somos un caos con nuestras finanzas. 

por Ana Loyola

La quincena en tiempos de millennials.

La quincena en tiempos de millennials.

Actualmente, como generación millenial somos la más grande de consumidores en el mundo e irónicamente somos un caos con nuestras finanzas.  Al llegar la quincena, tenemos gastos varios en ropa, zapatos, plataformas digitales, app´s, celulares, comidas o restaurantes, figuras de acción, bares, antros... gastos que ¿realmente los necesitas? Esta pregunta es difícil que llegue a nuestra mente cuando llega el momento decisivo al llegar al aparador y ver que la figura de He-Man está junto a la de Skeletor y sin haber sido abiertos sus empaques, o cuando los zapatos con animal print y suela roja te están haciendo ojitos y están pidiendo que los compres recién te depositaron. 

Ese hermoso sonido de notificación en el celular aludiendo a un depósito a tu cuenta que cada quince días llega a cambio de tu esfuerzo diario por laborar por ocho horas y una de comida o que tal vez fue por un freelance que realizaste y por el cual te desvelaste durantE tres días y no fuiste a esa fiesta con tus amigos. 

¿Qué sucede cuando tienes la tarjeta de crédito o el efectivo en la mano y estás en un centro comercial en plena quincena ? ¿Qué se siente saber que tu quincena durará menos de lo que esperabas? ¿Cuántas veces has tenido metas o sueños de viajar o de comprarte esa cámara fotográfica que tanto has querido y no tienes dinero ni para terminar el mes?

Estemos viviendo con nuestros papás, con nuestra pareja, con roommate o solos, tenemos gastos y gustos. El problema viene cuando no sabemos administrarlo y terminamos sin dinero. 

Al recibir nuestro dinero, in facto, pedimos un sushi a domicilio -diario-, vamos al cine (en un taxi privado), donde compramos unas palomitas, refresco, tal vez un hot-dog, unos nachos y de postre un rico helado terminar llenando nuestro paladar con un dulce sabor. Saliendo, vemos los aparadores y recordamos que queríamos ese videojuego y, ¡oh sorpresa! ¡Viene incluida la playera del personaje principal! ¡Cómpralo, es tuyo! Bah, publicidad, el próximo mes seguro sacarán otro diseño de playera con el mismo juego o mejor aún (para la empresa) la misma playera con diferente juego.

A media quincena, comemos, decentemente, comidita de casa, (los que somos godinez nos llevamos nuestro tupper) o compramos unas quecas con “Doña Pelos”, las salidas no son tan frecuentes, tal vez al parque de atrás o a ver que hay en los aparadores del centro comercial - solo a ver-, tomamos transporte público y pues el cine, esperará.

A finales de quincena, sopa instantánea para todo el día, pidiendo para el pasaje y... el paseo, bueno, es mejor estar en casa.

El triste final de nuestra quincena ha llegado y lo sabíamos y no hicimos nada por ahorrar o administrarla, una administración que nos hubieran enseñado desde hace mucho tiempo.

¡No sufra más! En esta serie haremos un compilado de problemáticas, tips de ahorro y resolveremos dudas para NO merecer semejante atrocidad.

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