Secciones
Efectos positivos y negativos del sol en la piel
Estilo y Vida

Efectos positivos y negativos del sol en la piel

“Las quemaduras solares desaparecen pero los cambios que han producido en la piel permanecen, aunque no necesariamente de forma visible”, señalan los especialistas en una campaña de prevención del cáncer de piel dirigida por una red de dermatólogos.

por LaVerdad

Efectos positivos y negativos del sol en la piel

Efectos positivos y negativos del sol en la piel

El sol mejora nuestro estado de ánimo y es necesario para que nues­tro organismo sintetice la vitamina D, imprescindible para mantener un buen estado de salud.

Una de las principales funciones de la vitamina D es ayudar al organismo a absorber el calcio. Influye así en la salud ósea y de los dientes, pero también lo hace en el buen funcionamiento de los músculos, de los ner­vios y del sistema inmune.

Para disfrutar del sol sin poner en riesgo la piel es necesario evitarlo entre las 12:00 y las 16:00 horas.

Sin embargo, una breve exposición solar es suficiente para obtener la cantidad nece­saria de vitamina D.

“Un poco de sol es bueno, pero siem­pre con moderación”, destaca Julián Cone­jo-Mir, presidente de honor de la Academia de Dermatología y Venereología (ADV).

“Exponer al sol durante 5 minutos a la semana los brazos, las piernas, la cara, etc., es esencial para fabricar vitamina D y evitar así las infecciones, el cáncer de pulmón, de próstata o de mama”, añade el dermatólogo.

Es importante ser prudentes con el sol pues, aunque en pequeñas cantidades es be­neficioso, su exceso produce graves daños.

“Las quemaduras solares desaparecen pero los cambios que han producido en la piel permanecen, aunque no necesariamente de forma visible”, señalan los especialistas en una campaña de prevención del cáncer de piel dirigida por una red de dermatólogos.

De hecho, la exposición excesiva a la radiación ultravioleta es la causa ambiental más común de todos los tipos de cáncer de piel, señalan los expertos de Euromelano­ma, una campaña de prevención del cáncer de piel dirigida por una red de dermatólo­gos.

“El daño que producen los rayos ultra­violeta sobre el ADN y los tejidos es pro­porcional al tiempo y a la intensidad con la que alcanzan la piel y es diferente según el tipo de piel de la persona que los reci­be. En el mejor de los casos, la exposición excesiva acumulada es la causante de la aparición de arrugas y del envejecimien­to de la piel. En el peor de los casos, es la responsable de la aparición del cáncer de piel”, apuntan.

En este sentido subrayan que el daño que el sol causa en la piel es para siempre. “Las quemaduras solares desaparecen pero los cambios que han producido en la piel permanecen, aunque no necesariamente de forma visible. Cada periodo posterior de ex­posición excesiva añade más daño al sistema inmunitario local y al material genético de la piel”, manifiestan.

Un poco de sol es bueno, pero siempre con moderación.

Del mismo modo, el doctor Conejo-Mir explica que el sol “emite una radiación elec­tromagnética que, cuando llega a nuestra piel, produce mutaciones en el ADN. Esas mutaciones, en principio, pueden ser anula­das por nuestro organismo”.

No obstante, destaca que el problema es que “esa cremallera suba y baje tanto que pueda atascarse. Es entonces cuando la pro­teína P53 muta y no funciona, dando lugar a la aparición del cáncer de piel”.

El efecto acumulativo

“Nuestra inadecuada exposición al sol y nuestro comportamiento de protección so­lar provocan daños que tienen un efecto acumulativo y duradero en nuestra piel”, advierte, asimismo, Agustín Buendía Eis­man.

Afirma que el sol “es un gran amigo, pero si no pactamos con él puede convertir­se en el peor enemigo”.

Temas

  • efectos del sol

Comentarios