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Afirman que la infidelidad puede hacer más fuerte a una relación

por La Verdad

Algunas personas convirtieron ‘la crisis en una oportunidad para hacer todo mejor', afirma la psicoterapeuta, Esther Perel; parejas deben hablar su relación y su vida. Agencias/Diario La Verdad Ciudad de México La infidelidad solía ser sencilla: te acostabas con alguien que no era tu pareja. Te atrapaban, todo se iba a la mie%&$, y probablemente se separaban. ¿Pero ahora? "La definición de la infidelidad sigue en expansión", dice Esther Perel, psicoterapeuta y experta en relaciones. "Hoy podemos agregar a la mezcla: ver porno, un masaje con final feliz, los chats, ser secretamente activo en una aplicación de citas… ¿Dónde exactamente marcas la raya?". El nuevo libro de Perel, The State of Aairs: Rethinking Infidelity, excava en lo profundo de las novedades de un viejo tema. Y aunque tantas cosas sobre la infidelidad han cambiado, el resultado final no tiene por qué significar una ruptura total. Tonic: La tecnología ha cambiado todo lo referente a la infidelidad, ¿no es así? Esther Perel: Bastante. Hasta lo que llamamos "infidelidad". Es más como una interpretación individual. El internet nos permite conectarnos con personas y engancharnos sexualmente sin ser algo físico. No hay grandes instituciones religiosas que dibujen las líneas por nosotros. Tenemos que dibujarlas nosotros mismos. La definición común de infidelidad — poner los cuernos, embarazarte, y tener un hijo con un color de pelo distinto al tuyo— ya no es suficiente.

SI ESO ES POSIBLE, ¿CÓMO SE EMPIEZA?

El primer paso es la primera fase, la crisis. ¿Qué acaba de pasar? La realidad se desvanece, no solo porque no puedes confiar en tu compañero sino porque no puedes confiar en tu propia percepción. Te sientes traicionado, rechazado, herido, asustado. En la fase de crisis, el protagonista es la persona herida. El foco estará en esa persona por un tiempo. El otro debe reconocer esa herida. Y mostrar remordimiento. Tiene que responder por el daño independientemente de lo que el acto significó para él. Darle tiempo a todos para que junten las piezas. Después de eso, cuando las cosas se calman un poco, tratamos de encontrarles sentido. ¿Qué fue realmente lo que pasó? Pongámoslo en perspectiva: qué te hizo a ti, qué significó para mí. Ese es el cambio esencial que propongo, no es sólo sobre el impacto, sino también sobre los motivos. Luego miramos hacia donde ir desde ahí. Todos los afairs redefinen las relaciones, y cada relación determina qué legado deja el aair en ellos. ¿Quiénes queremos ser? ¿Por qué no hemos hablado de esto? ¿Qué otras necesidades no se han satisfecho? ¿Qué otros secretos hemos guardado? ¿Qué hacemos con nuestro estancamiento sexual? ¿Qué hacemos con nuestra falta de conexión? ¿Qué tipo de conexión deseamos? todas estas cosas redefinen una relación. El desenlace más positivo es que las personas que lo logran dicen estar en la relación más honesta que han estado. Convierten la crisis en una oportunidad para hacer todo mejor. El divorcio no es la solución para todo.

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