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Alfarería de Ticul tradición que ya no es redituable
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Alfarería de Ticul tradición que ya no es tan redituable

Los artesanos señalan que la inversión que hacen es de un mínimo de 600 pesos, del cual se obtiene solo el 10 por ciento de ganancia.

por LaVerdad

Alfarería de Ticul tradición que ya no es redituable

Alfarería de Ticul tradición que ya no es redituable

Por tradición familiar y territorial Eleazar Raúl Santamaría, es artesano del municipio de Ticul Yucatán, el cual aprendió el oficio de su abuelo y padre y ahora lo enseña a sus hijos para seguir la cadena.

“Desde adolescente comencé a trabajar en alfarerías y desde hace 20 años decidí poner mi taller, soy la cuarta generación en mi familia y mis hijos son la quinta generación que trabaja la alfarería”, dijo.

Eleazar Raul Santamaria, Alfarero de Ticul Yucatán, conserva la tradición horneando las piezas en hornos de piedra donde llegan hasta los  mil grados en fuego de leña el horneado. 

El pueblo de Ticul es hoy el centro alfarero más importante del estado de Yucatán. Antiguamente una de las especialidades de la alfarería ticuleña eran los objetos destinados a almacenar agua que habitualmente se obtenía de fuentes naturales y de pozos, a pesar de las dificultades que se han presentado, la alfarería en Ticul ha crecido demostrando su capacidad de adaptación a los cambios.

Gracias a su creatividad, los artesanos han elaborado diversos artículos que van desde los objetos decorativos como maceteros y floreros, hasta majestuosas fuentes o estatuas y con esto ofrecen a los consumidores una amplia variedad de productos y continuando así con esta rica tradición.

"La artesanía y la alfarería es algo que nos caracteriza a los ticuleños, pero ya no es un buen negocio por tanta competencia, y por qué la materia prima ya no se consigue en el municipio ya que desafortunadamente la mina que proveía el barro a los alfareros, fue vendida y ahora se trae de Campeche, lo que hace que la inversión aumente reduciendo la ganancia"

Los ticuleños comentan que es por amor a la tierra y la costumbre es por lo que continúan con la tradición de la alfarería.

“Hasta hace 10 años era redituable y se llegaba a ganar hasta el 100 por ciento, ahora solo se obtiene el 10 por ciento”, comentó Eleazar Raúl Santamaría, artesano de Ticul.

Los artesanos señalan que la inversión que hacen es de un mínimo de 600 pesos, pero los compradores no quieren pagar mucho por las piezas por lo que no se tiene mucha ganancia.

La alfarería Ticuleña es de gran calidad debido al proceso de elaboración el cual es muy cuidadoso y especial para tener un producto de calidad.

“El proceso que realizamos es especial y un poco más tardado que otros, para que la pieza perduren por muchos años aun estando a la intemperie”, dijo Santamaría.

Los alfareros de Ticul tienen mercado limitado, pues solo en el municipio o en parte de la península y sur del país venden sus productos como Campeche, Tulum, Cozumel, Playas, Cancún, Tabasco y Chiapas, hace algún tiempo todos los alfareros de la zona pudieron exportar a Miami y eso les ayudó mucho, pero la persona que los ayudaba salió y ya no pudieron seguir.

Proceso

Piezas hechas a mano o en molde son las que se realizan en Alfarería Santa María.

El tiempo de elaboración puede ser desde una semana hasta un mes, dependiendo la pieza.

Don Eleazar nos platicó el proceso de elaboración:

“La elaboración comienza al recoger el barro en piedra, una vez seleccionado hay que asolearlo por 4 días máximo, una vez que está seco, se remoja para que se haga una masa, al que llaman ‘saskab’ el cual es un polvo blanco con la función de un sellador el cual queda moldeable como plastilina para trabajarlo.

Durante esta es una fase es importante la manera del amasado ya que tiene que ser uniforme, porque si no está bien amasado, el barro, se forman bolsas de aire que harían que estallen dentro del horno.

Después, se empieza a hacer la pieza de barro en el torno para darles la forma deseada o bien con moldes, ahí empieza la realización de las piezas de forma artesanal.

 

Conforme se vayan realizando las piezas, se van poniendo a secar de una forma gradual, primero a la sombra unos tres días y luego al sol dos días mas, ya que si el secado es muy rápido nos puede llevar a que las piezas agrieten, (esto se realiza dado que pierden muy rápido la humedad), en este paso se le pone la decoración para luego llevarla al horno, está cocción depende mucho del tipo de pieza y de los esmaltes que se usen.

La duración en el horno va de entre ocho y diez horas a una temperatura aproximada de 600 a los mil grados.

Cuando se termina de cocer hay que dejar enfriar las piezas completamente antes del último paso que es el pintado y decorado.

Hasta una semana puede durar el proceso de elaboración de piezas de barro

_Eliza Ongay 

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