Ecología

Sorprende aterradora extinción masiva que ocurrió hace 30 millones de años

Sorprende aterradora desaparición masiva de especies que ocurrió hace 30 millones de años

Sorprende aterradora desaparición masiva de especies que ocurrió hace 30 millones de años

A diferencia de la actualidad hace 33 millones de años la Tierra pasaba por un periodo de enfriamiento provocando una extinción masiva.

Por Erick Peraza

08/10/2021 07:30

Una extinción masiva de la que no se sabía sino hasta ahora ocurrió durante el cierre del Eoceno hace aproximadamente 33 millones de años, una época de grandes cambios en la Tierra. En una lenta inversión de lo que estamos viendo hoy, las temperaturas bajaron y los glaciares estiraron sus dedos helados hacia el ecuador.

La pérdida de vidas en todo el continente asiático fue profunda. Pero la biodiversidad de África, protegida por el calor de los trópicos, pareció salir ilesa de los cambios colosales. O eso pensábamos.

Según un estudio publicado recientemente por un equipo de investigadores de todo Estados Unidos, simplemente no estábamos mirando el registro fósil de la manera correcta.

La investigación sugiere que lejos de prosperar a través de este cambio frío, los mamíferos en la Península Arábiga y en todo el continente africano experimentaron disminuciones significativas, con casi dos tercios de su diversidad máxima desapareciendo hace 30 millones de años.

No está claro exactamente qué precipitó cada pérdida, aunque con las fluctuaciones de temperatura generalizadas y la intensa actividad volcánica que sacude la región, no hay escasez de posibilidades.

Cualquiera que sea la causa de la pérdida, los nichos ecológicos que quedaron abiertos por el evento de extinción no estuvieron vacíos por mucho tiempo.

"Está muy claro que hubo un gran evento de extinción y luego un período de recuperación", dice el biólogo Steven Heritage de la Universidad de Duke.

Gran parte de lo que sabemos sobre el cambio climático en la transición del Eoceno a la siguiente época, el Oligoceno, proviene de análisis de cambios en los isótopos de oxígeno en núcleos de sedimentos extraídos del fondo del océano.

Combinar estos con otras pistas sobre la fluctuación del nivel del mar y la evidencia del crecimiento de los glaciares nos da una imagen general de cómo nuestro planeta en su conjunto estaba cambiando.

Sin embargo, las señales en niveles más locales pueden ser un poco irregulares, dependiendo más del modelado y un examen detenido de los fósiles que aparecen esporádicamente aquí y allá.

Los registros tomados en tierra firme pueden proporcionar una imagen mixta, por lo que no es de extrañar que haya habido un debate sobre el impacto que el enfriamiento global tuvo en última instancia en las masas cercanas al ecuador.

Por un lado, hay evidencia de animales como los parientes ancestrales de los lémures modernos que desaparecieron del noreste de África. Sin embargo, otros estudios sugieren que África experimentó apenas cambios ambientales, o quizás ninguno.

Los registros fósiles pueden ser difíciles de interpretar gracias a su tendencia a ser más bien un mosaico. No todas las especies dejan sus restos perfectamente conservados en un lugar conveniente, pero con las herramientas analíticas adecuadas, los investigadores aún pueden extraer una gran cantidad de información de solo un puñado de huesos.

El equipo recopiló datos sobre fósiles que representan cinco grupos de mamíferos, incluidos carnívoros llamados hyaenodontes, dos grupos de roedores, anomalías parecidas a ardillas y dos grupos de primates, uno ocupado por nuestros propios antepasados.

A partir de estas muestras, los investigadores construyeron un árbol genealógico que representa el momento de las apariciones y pérdidas conocidas de cada una. Las herramientas estadísticas podrían dar a los científicos una mejor idea de cuándo las pérdidas fueron lo suficientemente sustanciales en áreas determinadas como para vincularse con eventos globales.

Al observar las características dentro de los grupos relacionados, los investigadores también pudieron ver cómo las especies se diversificaron para llenar los nichos que dejaron los animales perdidos.

Tome los dientes de un animal, por ejemplo. Las sutiles diferencias en sus formas durante un largo período de tiempo pueden decirnos cómo las especies se adaptaron rápidamente a una nueva fuente de alimento abundante.

"Vemos una gran pérdida en la diversidad de los dientes y luego un período de recuperación con nuevas formas dentales y nuevas adaptaciones", dice el autor principal Dorien de Vries, de la Universidad de Salford.

Primates entre los más afectados durante extinción masiva

La extinción afectó especialmente a nuestros antepasados según ha demostrado el análisis del registro fósil.

Por cierto, nuestros propios antepasados primates parecen estar entre los más afectados de la recién descubierta extinción masiva. La diversidad en los dientes antropoides hace 30 millones de años se redujo prácticamente a cero. Era tan malo que quedaba un solo tipo de morfología dental, lo que limitaba los tipos de alimentos que podían comer sus descendientes.

Los cuellos de botella como estos son comunes en todo el registro evolutivo. Saber cómo responden las especies a ellos podría ser vital, dada la presión que estamos ejerciendo sobre tantos ecosistemas en todo el mundo hoy en día.

De alguna manera, ese diseño de diente nos ayudó. De no ser así, es posible que nuestra especie nunca hubiera visto la luz del día.

"Fue un verdadero botón de reinicio", dice de Vries sobre la extinción masiva, en La Verdad Noticias seguiremos las noticias más recientes como que mil 573 especies están en peligro de extinción en México.

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