En un momento crucial para las relaciones comerciales entre México, Estados Unidos y Canadá, la presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje de serenidad y confianza. Ante el anuncio del presidente Donald Trump sobre su intención de revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la mandataria subrayó que este acuerdo tiene rango de ley en los tres países, y cualquier cambio profundo implicaría un complejo proceso legal.
Con un tono conciliador, Sheinbaum aseguró que, aunque podrían realizarse reuniones bilaterales dentro del proceso de renegociación, México está preparado para defender sus intereses. “Nos irá bien, somos optimistas”, expresó desde Palacio Nacional.
Una renegociación con visión estratégica
La presidenta adelantó que la próxima semana se llevarán a cabo reuniones de alto nivel entre funcionarios de los tres países para definir los pasos siguientes. Dependiendo de los resultados, no descartó una posible llamada con Trump para abordar directamente los temas pendientes.
Mientras tanto, la Secretaría de Economía iniciará una consulta con el sector empresarial mexicano —que incluye pequeñas, medianas y grandes empresas— para escuchar sus preocupaciones y fortalecer la postura nacional en las mesas de diálogo.
Despejando tensiones y fortaleciendo alianzas
Sheinbaum recordó que en el pasado, Washington había señalado 50 puntos de fricción en las relaciones bilaterales, muchos de los cuales ya han sido aclarados. Uno de los ejemplos más notables fue la preocupación sobre los tribunales laborales en México, que fue atendida al evidenciar que también reciben presupuesto estatal, no solo federal.
Estos ajustes reflejan la disposición del gobierno mexicano de mantener un comercio justo, transparente y sostenible, en beneficio de los tres países socios del T-MEC.
Confianza ante los desafíos económicos
A pesar de los pronósticos conservadores de crecimiento para México, la presidenta reafirmó su confianza en la resiliencia de la economía nacional. Reconoció que los cambios en la política arancelaria estadounidense pueden generar presión, pero aseguró que el gobierno no está cruzado de brazos.
“Estamos trabajando todos los días en planes de inversión pública y privada, con un portafolio de proyectos que impulsa el desarrollo regional y la competitividad mexicana”, dijo.
Su mensaje no solo buscó tranquilizar a los inversionistas, sino también reafirmar el papel de México como un socio estratégico en Norteamérica.
Un futuro con diálogo y estabilidad
El mensaje de Sheinbaum reafirma la ruta diplomática y económica de México: diálogo, cooperación y defensa de los intereses nacionales. Frente a un escenario global de incertidumbre, el país busca posicionarse como un actor sólido en la región, capaz de adaptarse a los cambios sin perder su rumbo.
