En ciudades con alto tráfico, los choques por alcance son uno de los accidentes más frecuentes. Se trata de percances en los que un vehículo impacta por detrás a otro que circula en el mismo carril. Tras el golpe, muchos conductores permanecen inmóviles por miedo a perder la cobertura del seguro, pero esa creencia no siempre es correcta.
La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) señala que mover el vehículo después de un choque por alcance no invalida automáticamente la póliza ni impide determinar responsabilidades. En este tipo de accidentes, la responsabilidad suele recaer en quien golpea por detrás, ya que debe conservar una distancia de seguridad adecuada.
Norma Alicia Rosas Rodríguez, directora general del organismo, explicó que en entidades como la Ciudad de México el Reglamento de Tránsito establece que, en caso de alcance sin lesionados, los vehículos deben retirarse para no obstruir la circulación. En ciudades como Guadalajara, una proporción importante de los siniestros viales corresponde a estos incidentes, conocidos popularmente como “lamineros”.
¿Qué pasa con el seguro si te mueves del lugar?
Cuando se trata de un choque menor sin personas lesionadas, mover el vehículo del sitio donde ocurrió el percanse no implica perder la cobertura del seguro, siempre que se sigan los procedimientos adecuados. La aseguradora evaluará los daños y determinará responsabilidades con base en las evidencias y el reporte del ajustador.
Lo que sí puede afectar la aplicación del seguro es abandonar el lugar del accidente sin avisar a la aseguradora o intentar llegar a acuerdos informales sin notificar el siniestro. También puede generar problemas proporcionar información falsa o alterar los hechos.
Por ello, antes de mover el auto, es recomendable verificar que no haya heridos y documentar la posición de los vehículos con fotografías desde distintos ángulos. Una vez hecho esto, se pueden retirar las unidades a un punto donde no bloqueen la vía y comunicarse de inmediato con la compañía de seguros para recibir instrucciones.
¿Cuándo sí aplica el seguro?
La póliza aplica cuando el conductor cumple con las condiciones del contrato y reporta el siniestro de forma oportuna. En el caso de la cobertura básica de responsabilidad civil, el seguro cubre daños a terceros en sus bienes o personas. Si la póliza es limitada o amplia, puede incluir robo total, gastos médicos de ocupantes y daños materiales del propio vehículo.
En 2024, millones de personas fueron atendidas por daños o lesiones derivadas de accidentes viales, de acuerdo con cifras del sector asegurador. Esto refleja la importancia de contar con una cobertura vigente y adecuada.
En la mayoría de los estados y en carreteras federales es obligatorio contar al menos con un seguro de responsabilidad civil. No tenerlo puede derivar en multas económicas y en la retención del vehículo hasta comprobar la contratación de la póliza.

¿Cuándo no aplica el seguro?
El seguro puede rechazar la cobertura si el conductor incurre en conductas excluidas en el contrato, como manejar bajo los efectos del alcohol o drogas, participar en arrancones o proporcionar información falsa al ajustador. Tampoco procede si el daño corresponde a riesgos no incluidos en la póliza contratada.
Otra causa frecuente de conflicto es el desconocimiento del deducible. En daños materiales, el asegurado debe cubrir un porcentaje del valor del vehículo antes de que la compañía pague el resto. Si el monto del daño no supera ese deducible, el gasto corre por cuenta del conductor.
¿Qué revisar antes de contratar o renovar tu seguro?
Al elegir un seguro de auto, el precio no debe ser el único criterio. Es fundamental revisar el tipo de cobertura, el monto del deducible, las exclusiones y los límites de responsabilidad. Una póliza más económica puede implicar menor protección o mayores gastos en caso de siniestro.
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda comparar condiciones, verificar que la aseguradora esté autorizada y leer detalladamente el contrato antes de firmar.
En caso de accidente, lo más importante es mantener la calma, evitar acuerdos informales y seguir el procedimiento indicado por la aseguradora. Mover el vehículo en un choque por alcance no implica perder el seguro si se actúa conforme a la normativa y se reporta correctamente el siniestro.