La Modalidad 40 del IMSS es una alternativa para trabajadores que dejaron un empleo formal y buscan continuar cotizando de manera voluntaria para mejorar las condiciones de su futura pensión. Sin embargo, pagar la cuota más alta no significa que automáticamente recibirán una pensión alta, por ejemplo de 60 mil pesos mensuales.
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha señalado que este esquema puede beneficiar principalmente a quienes pertenecen al Régimen de 1973, cuentan con suficientes semanas cotizadas y logran mantener un salario de cotización elevado durante los últimos años antes de pensionarse.
¿Quién puede entrar a la Modalidad 40 del IMSS?
La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, conocida como Modalidad 40, permite continuar cotizando después de dejar un trabajo subordinado. Entre los requisitos se encuentra tener al menos 52 semanas cotizadas en los últimos cinco años y no contar con un aseguramiento vigente como trabajador subordinado. El salario elegido debe ser igual o superior al último registrado y no puede superar 25 UMA.
Para quienes buscan aumentar una pensión bajo la Ley de 1973, el número de semanas y el salario registrado durante los últimos años tienen un peso importante en el resultado final.
¿Cuánto cuesta la Modalidad 40 en 2026?
En 2026, la UMA tiene un valor diario de 117.31 pesos a partir del 1 de febrero, según el INEGI.
El límite de cotización de 25 UMA equivale a 2,932.75 pesos diarios. Tomando como referencia una cuota de 14.438% sobre el salario elegido, el pago aproximado al tope es:
| Días del mes | Pago aproximado |
| 28 días | $11,856 |
| 30 días | $12,703 |
| 31 días | $13,126 |
Por ello, una persona que cotice con el salario máximo permitido puede pagar alrededor de 12 mil a 13 mil pesos al mes, dependiendo de los días que tenga cada periodo.
¿Pagar el máximo permite recibir una pensión de 60 mil pesos?
No necesariamente. Este es uno de los puntos más importantes antes de contratar la Modalidad 40.
El IMSS ha advertido sobre esquemas difundidos en redes sociales que presentan el pago de Modalidad 40 como una garantía para obtener pensiones superiores a 60 mil pesos. El instituto explicó que para alcanzar montos elevados bajo el Régimen 73 se requiere, entre otros factores, tener al menos 500 semanas, pero para pensiones superiores a 30 o 40 mil pesos pueden ser necesarias más de 2 mil semanas cotizadas y un ingreso reportado cercano a las 25 UMA durante los últimos cinco años.
Por eso, el ejemplo de una persona con 1,500 semanas, que parte de una pensión estimada de 17 mil pesos y cotiza al tope, puede servir para ilustrar el potencial de incremento, pero no debe presentarse como una garantía de llegar a 60 mil pesos.
La edad de retiro, las semanas acumuladas, el salario registrado y el tiempo que se cotice con un salario elevado pueden cambiar considerablemente el resultado.
¿A quién le conviene realmente la Modalidad 40?
La Modalidad 40 puede ser especialmente atractiva para trabajadores bajo la Ley de 1973 que ya acumularon un número importante de semanas y tienen la posibilidad de pagar las cuotas durante el periodo necesario para mejorar su salario promedio.
En cambio, quienes tienen pocas semanas cotizadas deben analizar con cuidado si el costo de las aportaciones realmente compensará el incremento esperado en su pensión. Lo mismo ocurre con quienes ya cuentan con salarios elevados, pues existe un límite de 25 UMA para la cotización.
El IMSS señala que la Modalidad 40 permite continuar cotizando y mejorar el historial para la jubilación, pero también realiza supervisiones sobre salarios registrados, semanas cotizadas y reingresos por falta de pago.
¿Cómo se contrata la Modalidad 40?
El interesado debe verificar primero que cumple los requisitos y después realizar el trámite ante el IMSS, ya sea de manera presencial o mediante los canales digitales disponibles de la Modalidad 40.
También debe definir el salario con el que continuará cotizando y cubrir las cuotas correspondientes. Una vez establecido el salario, las aportaciones deben realizarse conforme a la cuota determinada por el Instituto.
Antes de comprometer varios años de pagos, conviene calcular el escenario individual con base en edad, semanas cotizadas, salario registrado y pensión estimada. Una aportación cercana a 13 mil pesos mensuales puede representar un desembolso considerable, por lo que la decisión debe tomarse con una proyección personalizada y no únicamente con la promesa de alcanzar una pensión de 60 mil pesos.
