Modalidad 40 del IMSS: en qué casos no conviene pagarla

La Modalidad 40 del IMSS puede aumentar tu pensión, pero no es para todos. Conoce a quién no le conviene, costos y riesgos antes de pagar.

Modalidad 40 del IMSS: en qué casos no conviene pagarla

La Modalidad 40 del IMSS se ha convertido en una de las estrategias más comentadas entre quienes cotizaron bajo la Ley 73 y buscan aumentar su pensión. En algunos casos, este esquema de aportaciones voluntarias permite elevar el monto mensual hasta 300% frente a la pensión original.

Sin embargo, especialistas advierten que no es una solución universal y que, para ciertos perfiles, puede representar un gasto elevado con beneficios limitados.

La Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, nombre oficial de la Modalidad 40, permite incrementar tanto las semanas cotizadas como el Salario Base de Cotización promedio, dos factores importante en el cálculo de la pensión bajo la Ley 73. El problema surge cuando las condiciones del trabajador no permiten aprovechar al máximo este mecanismo.

Las variables que definen si te conviene la Modalidad 40

Leonardo Castillo, asesor de inversiones en Fintual México, explica que la efectividad de la Modalidad 40 depende principalmente del número de semanas cotizadas, la edad a la que se decide retirar el trabajador y el salario promedio de las últimas 250 semanas de cotización.

El especialista subraya que las semanas cotizadas son el factor más relevante. Una persona con un historial largo en el IMSS parte con ventaja frente a alguien que apenas acumula algunos años.

El segundo elemento es la edad de retiro, ya que jubilarse a los 60 años implica recibir solo 75% de la pensión, mientras que hacerlo a los 65 años permite acceder al 100%. El tercer punto es el salario promedio de los últimos cinco años laborales, que define la base sobre la cual se calcula la pensión.

Con base en esta combinación, Castillo señala que una persona con alrededor de 1,000 semanas cotizadas ya tiene un escenario razonable para analizar la Modalidad 40. A partir de ese nivel, los beneficios tienden a ser más evidentes, sobre todo si se mantiene la aportación durante varios años.

Modalidad 40 del IMSS
Modalidad 40 del IMSS

¿Cuándo sí puede valer la pena pagarla?

En la Ley 73, las semanas cotizadas y el salario promedio pesan más que el ahorro acumulado. Por eso, la Modalidad 40 resulta atractiva para quienes han trabajado de forma constante y pueden sostener aportaciones mensuales elevadas durante al menos cinco años.

Por ejemplo, un trabajador de casi 56 años con 1,622 semanas cotizadas. Sin Modalidad 40, su pensión estimada a los 60 años sería de 17,400 pesos mensuales. Al incorporarse a este esquema y realizar la aportación máxima permitida, su pensión proyectada sube a 66,500 pesos al mes, casi cuatro veces más.

Para lograrlo, Leticia paga actualmente poco más de 12,000 pesos mensuales al IMSS. En total, durante las 250 semanas que cubrirá bajo la Modalidad 40, la inversión rondará los 800,000 pesos, con un periodo estimado de recuperación cercano a un año.

¿A quién no le conviene la Modalidad 40?

Los beneficios se reducen considerablemente para quienes tienen pocas semanas cotizadas. Personas con 200 o 300 semanas apenas podrán aspirar a alcanzar las 500 necesarias para una pensión mínima, que ronda los 10,000 pesos mensuales. En estos casos, el costo de la Modalidad 40 puede ser desproporcionado frente al beneficio final.

También hay un grupo para el cual la mejora es limitada: trabajadores con salarios muy altos. El cálculo de la pensión tiene un tope de 25 UMAs, por lo que alguien que ya percibía ingresos elevados verá un aumento marginal, pese a realizar aportaciones importantes. Para estos perfiles, especialistas recomiendan evaluar alternativas como Planes Personales de Retiro u otros esquemas de inversión de largo plazo.

Requisitos para acceder a la Modalidad 40

Para poder inscribirse es indispensable haber cotizado bajo la Ley 73 y no tener una relación laboral vigente registrada ante el IMSS. Además, se requiere haber cotizado al menos 52 semanas en los últimos cinco años. Quienes dejaron de cotizar hace mucho tiempo deben primero reincorporarse mediante otro régimen antes de poder acceder a la Modalidad 40.

¿Cuánto cuesta pagar la Modalidad 40 en 2026?

El costo mensual depende del salario con el que se decida cotizar. El tope permitido es de 25 UMAs, equivalente a un salario mensual cercano a 88,000 pesos. La aportación corresponde a 14.438% de ese monto, lo que implica pagos que van aproximadamente de 11,800 a más de 13,000 pesos mensuales, según el número de días del mes.

Una vez elegido el nivel de aportación, el monto puede incrementarse, pero no reducirse. Por ello, especialistas recomiendan hacer cálculos precisos antes de comprometerse, ya que abandonar el esquema antes de tiempo puede reducir significativamente los beneficios esperados

La Modalidad 40 puede ser una herramienta poderosa para mejorar la pensión, pero solo cuando se utiliza en el momento correcto y con el perfil adecuado. Analizar semanas cotizadas, edad de retiro y capacidad de pago es clave para evitar invertir grandes sumas sin un retorno proporcional.

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