Edad mínima para pensionarte en México no es solo un dato administrativo: funciona como un semáforo financiero. Muchos trabajadores creen que basta con cumplir años para retirarse, cuando en realidad el sistema opera como una cuenta regresiva donde cada decisión tardía puede costarte cientos de miles de pesos menos en tu pensión.
Piensa en la pensión como una tarjeta bancaria que solo se activa si cumples exactamente con las condiciones. No importa cuánto hayas trabajado si no sabes bajo qué ley cotizaste, cuántas semanas tienes o cuándo te conviene retirarte. Ahí es donde la mayoría pierde dinero sin darse cuenta.

Lo que realmente está en juego con la edad de retiro
En 2026, tanto el IMSS como el ISSSTE permiten pensionarse desde los 60 años, pero el retiro completo se alcanza a los 65 años. La diferencia no es menor: retirarte cinco años antes puede significar recibir hasta 25% menos de pensión de por vida.
Ejemplo real: si tu pensión estimada a los 65 años es de $15,000 mensuales, jubilarte a los 60 podría reducirla a $11,250. En 20 años de retiro, la diferencia supera $900,000 pesos.
Si te ofrecen retirarte sin explicarte el porcentaje real que perderás, no aceptes.
IMSS: cuándo conviene pensionarte y cuándo no
Para quienes cotizan bajo la Ley 73 del IMSS (antes de julio de 1997), la edad y las semanas cotizadas definen el monto. A los 65 años se obtiene el 100% de la pensión, pero desde los 60 se permite la modalidad de cesantía en edad avanzada, con recortes progresivos.
A partir de 2025, el mínimo es de 850 semanas cotizadas, aumentando cada año hasta llegar a 1,000 en 2031. No alcanzar ese número implica no pensionarte, aunque tengas la edad.
En cambio, quienes están bajo la Ley 97 dependen totalmente de su Afore. Aquí no hay promesa fija: tu pensión será exactamente lo que logres ahorrar. Si tu saldo es bajo, tu retiro también lo será, incluso a los 65 años.
ISSSTE: el error más común de los trabajadores públicos
En el ISSSTE, la pensión regular se obtiene a los 65 años con al menos 25 años de servicio. Sin embargo, existe el Décimo Transitorio, aplicable a quienes estaban activos antes de 2007 y no aceptaron bonos.
Este esquema permite retirarse desde los 60 años, e incluso antes en ciertos casos. El error frecuente es no confirmar si sigues bajo este régimen, perdiendo derechos por desconocimiento. Si no sabes exactamente en qué modalidad estás, estás tomando decisiones a ciegas.
Comparativa estratégica: elegir bien o perder dinero
Retirarte a los 60 años
Ventaja: Acceso anticipado a ingresos.
Riesgo: Reducción permanente del monto y menor protección inflacionaria.
Esperar hasta los 65 años
Ventaja: Pensión completa y mayor estabilidad financiera.
Riesgo: Requiere planeación y continuidad laboral.
Depender solo de la Afore
Ventaja: Control directo del ahorro.
Riesgo: Si no haces aportaciones voluntarias, el monto suele ser insuficiente.
El escenario más seguro es aquel donde conoces tu régimen, simulas tu pensión y decides con números, no con rumores.
Cómo calcular lo que realmente recibirás
El monto final depende de edad, salario base, semanas cotizadas, saldo en Afore y esperanza de vida. Herramientas oficiales del IMSS y de las Afores permiten estimar cifras reales. No usar estos simuladores es uno de los errores más costosos del retiro en México.
Revisar tu estado de cuenta hoy puede darte margen para aportar voluntariamente y corregir el rumbo antes de que sea tarde.
Qué hacer desde hoy para proteger tu pensión
Verifica cuántas semanas o años de servicio tienes.
Confirma bajo qué ley estás cotizando.
Simula tu pensión con datos reales.
Evita intermediarios que prometen “optimizar” tu retiro sin respaldo oficial.
Planea con al menos cinco años de anticipación.
Un retiro informado no es un lujo: es una defensa financiera.
Nota: Los datos presentados son informativos con referencia a enero de 2026. Las condiciones pueden variar según el contexto y la situación del contribuyente. La decisión final es responsabilidad del lector.