Aranceles en México impulsan producción nacional y reactivan industrias

Los aranceles anunciados por el gobierno elevarán 15% el contenido nacional y prometen reactivar empleo e industrias estratégicas.

Aranceles en México impulsan producción nacional y reactivan industrias
Aranceles en México impulsan producción nacional y reactivan industrias

La producción nacional vuelve al centro de la estrategia económica de México. A partir del primer minuto de 2026, el país aplicará nuevos aranceles a productos importados de naciones con las que no mantiene tratados comerciales, una medida que busca elevar en 15 por ciento el contenido local y reducir la dependencia del exterior. El mensaje es claro: México quiere producir más dentro de sus fronteras.

El decreto, publicado por el gobierno federal, reforma mil 463 fracciones arancelarias de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y de Exportación. La Secretaría de Economía (SE) asegura que esta decisión permitirá salvaguardar alrededor de 350 mil empleos, especialmente en sectores considerados sensibles para la economía nacional.

Aranceles como herramienta para reactivar la producción nacional

Desde hace años, distintas industrias mexicanas han enfrentado una competencia desigual frente a productos importados, principalmente de Asia, que ingresaban al país a precios muy bajos. Con los nuevos aranceles —que van del 5 al 50 por ciento—, el gobierno busca equilibrar el terreno de juego y fortalecer la producción nacional.

Los sectores beneficiados incluyen la industria automotriz, textil, del vestido, del calzado, del plástico, del aluminio, siderúrgica, juguetera, mueblera, del papel y cartón, así como electrodomésticos, motocicletas, remolques y vidrio. Se trata de ramas que históricamente han sido pilares del empleo industrial en México.

La SE explicó que el objetivo no es solo proteger el mercado interno, sino avanzar hacia una reindustrialización soberana, sostenible e incluyente, alineada con el llamado Plan México, un nuevo modelo de desarrollo económico enfocado en la competitividad interna.

Industria y empleo: plantas que podrían volver a abrir

Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), afirmó que la medida ya comienza a generar expectativas positivas entre los empresarios. Sectores como el textil, el calzado y el de juguetes —duramente golpeados en años recientes— analizan la posibilidad de reabrir plantas que se perdieron, lo que implicaría recuperar empleos formales.

De acuerdo con Malagón, uno de los principales problemas era el uso indebido de esquemas de importación temporal. Muchas empresas traían ropa desde Asia bajo ese régimen, pero los productos terminaban en el mercado interno sin pagar aranceles ni IVA, lo que dejaba a los fabricantes nacionales en clara desventaja.

“Los productos hechos en México tenían que competir con mercancía al menos 35 por ciento más barata”, explicó.

Con los nuevos aranceles, esa brecha comienza a cerrarse.

Producción nacional y el reto de las aduanas

A mitad del debate sobre la producción nacional, surge un punto clave: la vigilancia. El líder de la Concamin advirtió que los aranceles por sí solos no bastan si no existe una fuerza aduanera sólida que evite la evasión y el contrabando.

“Vamos a limpiar la casa, pero no se puede hacer de la noche a la mañana”, señaló.

El proceso será gradual y requerirá coordinación entre autoridades, industria y cadenas de suministro.

Este reto es central para que el aumento de contenido nacional se traduzca en crecimiento real y no solo en una medida temporal.

Hecho en México y un nuevo modelo económico

La Secretaría de Economía adelantó que, junto con los aranceles, se reforzará el programa Hecho en México, con el objetivo de incentivar el consumo de productos nacionales. La meta es ambiciosa: elevar la inversión nacional hasta 28 por ciento del PIB, generar 1.5 millones de empleos y lograr que el consumo interno dependa cada vez más de proveedores locales, desde grandes corporativos hasta pequeñas y medianas empresas.

El planteamiento busca integrar cadenas productivas completas dentro del país, sustituyendo insumos importados por desarrollos nacionales. Esto no solo impacta en el empleo, sino también en la transferencia de conocimiento, innovación y estabilidad económica.

Menos importaciones, más producción nacional

El discurso oficial es contundente: para defender el mercado interno se necesitan menos importaciones y más producción nacional. En un contexto global marcado por tensiones comerciales y reconfiguración de cadenas de suministro, México apuesta por fortalecer su base industrial.

Aunque el impacto total de los aranceles se verá con el paso de los meses, la señal para el mercado es clara. La política económica gira hacia adentro, priorizando lo hecho en casa y apostando por una industria mexicana más fuerte y competitiva.

La producción nacional se perfila así como uno de los ejes estratégicos de la economía mexicana rumbo a 2026, no solo como una respuesta comercial, sino como una visión de largo plazo para el desarrollo del país.

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