PIB de EE.UU. crece 3% en segundo trimestre pero muestra señales débiles

PIB de EE.UU. crece 3% en segundo trimestre pero muestra señales débiles
El PIB de Estados Unidos repuntó 3% en el segundo trimestre de 2025, impulsado por la caída de importaciones, pero el gasto interno sigue moderado.

PIB de EE.UU. crece 3% en segundo trimestre pero muestra señales débiles

El crecimiento económico de Estados Unidos sorprendió en el segundo trimestre de 2025 con un incremento anualizado de 3% en el Producto Interno Bruto (PIB), informó la Oficina de Análisis Económico del Departamento de Comercio. Este repunte contrasta con la contracción de 0.5% registrada en el primer trimestre, la primera caída en tres años.

Sin embargo, el detalle de los datos revela una actividad económica menos robusta de lo que sugiere la cifra principal, ya que el impulso vino principalmente por la fuerte caída de las importaciones y no por un aumento significativo en el gasto interno.

Las importaciones impulsaron el PIB

La baja de importaciones redujo el déficit comercial y aportó 4.99 puntos porcentuales al PIB, compensando el lastre de 3.17 puntos que representaron las existencias. Economistas advierten que este tipo de factores son volátiles y no reflejan necesariamente la fortaleza estructural de la economía.

“La economía no está en recesión, es la buena noticia. La mala es que no es un informe de crecimiento robusto para confiar en la segunda mitad de 2025”, señaló Christopher Rupkey, economista jefe de FWDBONDS.

Gasto de consumidores y empresas, en desaceleración

El gasto de los consumidores, motor que representa más de dos tercios de la economía estadounidense, creció solo 1.4%, una mejora ligera frente al casi estancamiento del primer trimestre.

La inversión empresarial en bienes de equipo mostró una fuerte desaceleración tras el crecimiento de dos dígitos en el periodo enero-marzo, mientras que la inversión residencial se contrajo por segundo trimestre consecutivo.

Impacto de los aranceles y la política comercial

La incertidumbre derivada de la política comercial del presidente Donald Trump, que ha impuesto altos aranceles a las importaciones, ha dificultado la planificación a largo plazo de las empresas, afectando tanto la contratación como el gasto de los consumidores.

La prisa por evitar los gravámenes había incrementado las importaciones en el primer trimestre, provocando un déficit récord. Ahora, la reducción del déficit comercial fue el principal factor detrás del repunte del PIB.

Demanda interna muestra debilidad

Las compras internas privadas finales, consideradas un indicador más confiable del crecimiento subyacente, avanzaron solo 1.2% en el segundo trimestre, su menor alza desde el cuarto trimestre de 2022, tras haber subido 1.9% en el periodo anterior.

Esto refleja que, más allá de la volatilidad del comercio y las existencias, la demanda interna se mantiene débil, un reto para las perspectivas económicas del resto de 2025.

Estimaciones de economistas

Previo a este reporte, una encuesta de Reuters había pronosticado un crecimiento de 2.4%. Sin embargo, los datos de junio sobre el déficit comercial, el más bajo en dos años, llevaron a mejorar las estimaciones hasta 3.3%.

A pesar de la sorpresa positiva, los analistas insisten en que se necesita un impulso más sólido en el gasto de los hogares y la inversión productiva para consolidar la recuperación.

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