La empresa Petróleos Mexicanos (Pemex) reportó una pérdida neta de 61,242 millones de pesos en el tercer trimestre de 2025, cifra que, aunque sigue siendo negativa, representa una mejoría significativa frente a los 161,455 millones de pesos perdidos en el mismo periodo del año pasado. Sin embargo, el reporte financiero también revela un incremento preocupante de 20% en los adeudos con proveedores y contratistas, lo que mantiene presión sobre las finanzas operativas de la compañía.
Según el informe entregado a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la petrolera logró reducir su deuda total y contener parte de los costos operativos, pero continúa enfrentando menores ingresos derivados de la baja en los precios internacionales del crudo y la reducción en las exportaciones establecida por el gobierno federal.
Pérdidas menores, pero persistentes
Durante el trimestre, Pemex registró ingresos por 378,880 millones de pesos, lo que representa una caída de 11.1% respecto a los 426,121 millones reportados en el mismo lapso de 2024. Esta disminución se atribuye principalmente a menores volúmenes de exportación de crudo y a una tendencia descendente en los precios internacionales del petróleo.
A pesar de esta baja, los costos de venta también se redujeron en 10.28%, al ubicarse en 341,561 millones de pesos, frente a 380,736 millones del año anterior. Esta reducción ayudó a mitigar parcialmente la caída de ingresos, gracias a una menor compra de combustibles para reventa, la eliminación de derechos de extracción y exploración, y una menor variación de inventarios.
Sin embargo, la empresa reconoció que mayores impuestos en las ventas nacionales y pérdidas por deterioro de activos financieros afectaron sus resultados. En conjunto, los ajustes contables y fiscales mantuvieron a la petrolera en números rojos, aunque con una disminución del 62.06% en el nivel de pérdidas netas.
Deuda con proveedores crece más de 20%
Uno de los puntos más preocupantes del reporte financiero es el incremento en los adeudos con proveedores y contratistas, que pasaron de 430,540 millones de pesos en junio a 517,098 millones al cierre de septiembre, lo que representa un aumento de 20.1%.
Durante una conferencia con inversionistas, Víctor Rodríguez, directivo de Pemex, explicó que se están implementando mecanismos innovadores de financiamiento para atender estas obligaciones. No obstante, no se detalló el monto exacto de la deuda total ni los plazos de pago vigentes.
Por su parte, Daniel Orozco, subdirector de Contabilidad, aclaró que el nuevo esquema coordinado con Banobras busca recalendarizar los pagos a largo plazo, por lo que no se incluye dentro del saldo actual.
“El saldo de los 517 mil millones contempla todos los adeudos vigentes con proveedores. El esquema monetizado a través del vehículo financiero de Banobras no forma parte de este saldo, ya que los convenios incluyen pagos recalendarizados a largo plazo”, explicó Orozco.
De acuerdo con el reporte, Pemex ha realizado abonos por 299,768 millones de pesos, pero los adeudos siguen acumulándose ante los retrasos en los flujos de efectivo y las limitaciones presupuestales.
Menores ingresos por exportaciones y precios internacionales
La estrategia del gobierno federal para reducir las exportaciones de crudo y privilegiar el abasto interno ha tenido un impacto directo en los ingresos de la petrolera. Aunque esta política busca fortalecer la autosuficiencia energética, también ha limitado la capacidad de Pemex para capitalizar las ventas internacionales, especialmente en un entorno de precios moderados del petróleo.
El entorno global ha mostrado mayor volatilidad en los precios del crudo, afectado por la desaceleración económica en Asia y el menor consumo en Europa. En este contexto, la petrolera mexicana enfrenta menores márgenes de rentabilidad, pese a los esfuerzos por reducir costos y optimizar operaciones.
Deuda total en descenso y apoyo del gobierno
La deuda financiera total de Pemex cerró el trimestre en 1.84 billones de pesos (equivalentes a unos 100,300 millones de dólares), una reducción de 6.8% respecto a los 1.97 billones registrados en el mismo periodo de 2024.
El director general de la empresa reiteró ante la Cámara de Diputados que la meta es reducir la deuda financiera a 85,000 millones de dólares hacia el cierre de 2025, apoyándose en mayores aportaciones del gobierno federal y en mejores condiciones de refinanciamiento.
Por su parte, Juan Carlos Carpio, director de Finanzas, destacó que los apoyos fiscales y de capitalización del gobierno han sido clave para sostener la operación y mejorar la percepción del mercado.
“Esperamos que el fortalecimiento de la estructura financiera de Pemex se traduzca en mejores tasas de financiamiento y en una disminución de 10% de la deuda total al cierre del próximo año”, afirmó.
Carpio también subrayó que las mejoras en las calificaciones crediticias otorgadas por agencias internacionales reflejan una mayor confianza de los inversionistas en la capacidad de la empresa para estabilizar sus finanzas.
Perspectiva: estabilidad frágil y desafíos pendientes
Aunque los resultados del tercer trimestre muestran avances en la reducción de pérdidas y deuda financiera, Pemex enfrenta un reto estructural: la creciente deuda con proveedores y la dependencia de apoyos gubernamentales para mantener su liquidez.
Con un escenario internacional incierto y una política energética centrada en el mercado interno, la petrolera mexicana necesita consolidar su eficiencia operativa y mejorar sus flujos de pago, si desea sostener la confianza de los inversionistas y avanzar hacia una recuperación duradera.
