México y la balanza de pagos: ¿Una economía en desaceleración?

inversiones-extranjeras-mexico-balanza-de-pagos.jpg 26 de noviembre de 2024 180 KB 1280 por 720 píxeles Editar la imagen Borrar permanentemente Texto alternativo inversiones extranjeras mexico balanza de pagos

La balanza de pagos del tercer trimestre de 2024 revela más que cifras frías: es un reflejo de la posición económica de México frente al mundo. Mientras el nearshoring sigue siendo un tema recurrente en el discurso oficial, los números muestran un panorama más complejo y desafiante.

¿Qué nos dice la balanza de pagos?

Tal vez no sepas pero la balanza de pagos es el registro de todas las transacciones económicas entre México y el resto del mundo. Incluye exportaciones, importaciones, remesas e inversiones. Aunque la cuenta corriente mostró un ligero superávit en el tercer trimestre, impulsado principalmente por las remesas, otros componentes revelan un escenario menos alentador.

  1. Cuenta corriente en positivo: Si bien tener entradas mayores a salidas suele ser positivo, aquí refleja la caída en importaciones, un posible síntoma de desaceleración económica.
  2. Inversión extranjera directa (IED): De enero a septiembre, México recibió 31,330 millones de dólares, apenas un 3.3% más que en 2023. Sin embargo, la inversión nueva, clave para el crecimiento, sigue en picada.

¿Dónde están las nuevas inversiones?

De acuerdo a información de expertos en temas de economía, la inversión extranjera directa se divide en:

  • Reinversión de utilidades: Empresas extranjeras que reinvierten sus ganancias en el país.
  • Cuentas entre compañías: Transferencias internas entre subsidiarias y matrices.
  • Nuevas inversiones: Recursos frescos destinados a nuevos proyectos o expansiones.

En 2022 se supo que las nuevas inversiones representaron el 50% de la IED. No obstante, este porcentaje cayó al 14% en 2023, y en 2024, hasta el tercer trimestre, se sitúa en un preocupante 6%.

¿Por qué importa?

Las nuevas inversiones no solo aportan capital, sino que también generan empleos, transferencia de tecnología y mejoras en productividad. Su declive indica cautela entre los inversionistas extranjeros, que esperan condiciones más favorables antes de arriesgar nuevos recursos.

¿Es el nearshoring suficiente?

El discurso oficial ha centrado el nearshoring como la panacea económica, señalando que México es el destino ideal para empresas que buscan reubicar sus operaciones cerca de Estados Unidos. Sin embargo, la balanza de pagos sugiere que este fenómeno aún no se traduce en un cambio estructural.

  1. Narrativa vs. realidad: Aunque se han anunciado proyectos de inversión, estas cifras reflejan intenciones, no flujos reales de capital.
  2. Factores de incertidumbre: Las reformas judiciales, la inseguridad y la falta de claridad en políticas públicas desalientan a los inversionistas.

México ante un contexto global cambiante

Mientras México lucha por atraer nuevas inversiones, el panorama internacional se complica.

  1. Donald Trump y la competencia: Si regresa a la Casa Blanca, es probable que busque redirigir inversiones hacia Estados Unidos mediante incentivos agresivos.
  2. Estabilidad jurídica y económica: Los inversionistas valoran la seguridad jurídica y la estabilidad política, áreas donde México enfrenta desafíos significativos.

México y la misión de recuperar la confianza

Para transformar las intenciones en inversiones reales, México necesita:

  • Garantizar estabilidad jurídica y reglas claras para los negocios.
  • Invertir en infraestructura estratégica para atraer capital extranjero.
  • Implementar reformas que generen confianza en los mercados.

El país aún tiene oportunidades, pero el tiempo corre. Sin una estrategia clara, los inversionistas podrían optar por otros destinos más competitivos y seguros.

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