En los pasillos de Nueva York, durante el BIVA Day NYC 2025, Édgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, lanzó un mensaje claro: México no solo es un socio comercial de Estados Unidos, sino que trabaja para ser un referente en la manufactura a nivel mundial.
La estrategia mexicana no es improvisada. Se apoya en sectores de alto valor agregado como semiconductores, electromovilidad, industria aeroespacial y farmacéutica, áreas que transforman la visión productiva del país.
Una ubicación estratégica y tratados que abren mercados
México tiene algo que pocos países pueden presumir: una ubicación geográfica privilegiada y acceso directo a más de 50 economías a través de tratados comerciales.
Gracias al T-MEC, el país se ha convertido en el segundo socio comercial de Estados Unidos, lo que abre la puerta a una mayor integración en cadenas de suministro críticas como la de los chips y la electromovilidad.
Zamora subrayó que con más de 130 millones de consumidores y una fuerza laboral dinámica, el país tiene las condiciones para capitalizar el fenómeno del nearshoring, que está reconfigurando la economía global.
Incentivos fiscales y confianza para invertir
La SHCP recordó que existen incentivos fiscales por hasta 30 mil millones de dólares para impulsar la inversión en sectores estratégicos. Estos estímulos buscan acelerar la llegada de capital privado y fomentar la colaboración entre gobierno e industria.
“Tenemos una economía dinámica, estabilidad macroeconómica y talento humano. México es un país donde la inversión no solo es segura, sino rentable”, aseguró Zamora frente a inversionistas en Nueva York.
El reto: infraestructura y energía para competir
Para consolidar esta visión, México enfrenta dos grandes desafíos:
- Modernizar su infraestructura logística — autopistas y vías férreas que permitan transportar mercancías con eficiencia.
- Expandir la generación eléctrica para atender las necesidades de las nuevas industrias.
Los planes contemplan 22.4 mil millones de dólares en inversión para añadir 20 mil megawatts de capacidad eléctrica, garantizando el suministro energético de la nueva manufactura.
Estabilidad macroeconómica como pilar de confianza
La fortaleza de México también descansa en la estabilidad macroeconómica:
- Inflación dentro del rango del Banco de México (3% +/-1).
- Crecimiento económico que ha superado las previsiones de analistas internacionales.
- Tipo de cambio estable y reservas internacionales sólidas.
Estos factores generan confianza en inversionistas que buscan trasladar sus operaciones a México como centro estratégico.
