Ser gamer en México ya no es solo un pasatiempo ocasional, sino una industria en expansión que involucra tecnología, entretenimiento y un gasto constante. Ser gamer en México en 2026 implica considerar no solo el precio de una consola o una computadora, sino también membresías, juegos digitales y servicios en línea que se han vuelto indispensables para una experiencia completa.
De acuerdo con un estudio de Santander y Endeavor, el país cuenta con más de 76 millones de jugadores activos, lo que confirma que el gaming es una de las actividades digitales más populares. Sin embargo, esta popularidad también ha elevado el costo de entrada, especialmente para quienes buscan iniciarse o actualizar su equipo.

Cuánto cuesta una consola en México
Para quienes optan por consolas, ser gamer en México puede tener distintos rangos de inversión. Xbox ofrece una de las opciones más accesibles con la Series S, cuyo precio oscila entre 6,000 y 8,000 pesos, dependiendo del comercio y promociones. En contraste, la Xbox Series X, con mayor potencia y almacenamiento, puede superar los 15,000 pesos.
En el ecosistema PlayStation, la PS5 Slim Digital se comercializa por encima de los 9,000 pesos, mientras que la PS5 Pro, pensada para jugadores que buscan el máximo rendimiento gráfico, rebasa los 17,000 pesos. Estas diferencias responden a la capacidad de memoria, potencia del hardware y compatibilidad con discos físicos.
Nintendo mantiene su enfoque híbrido y familiar. La Nintendo Switch estándar se encuentra desde 5,000 pesos, mientras que la Switch Lite, más compacta y portátil, puede adquirirse desde 3,000 pesos, convirtiéndose en una alternativa atractiva para presupuestos más ajustados.
Jugar en PC: una alternativa flexible
Otra forma de ser gamer en México es jugar en PC, modalidad que utilizan cerca del 49.7% de los jugadores, según el mismo estudio. Las computadoras ofrecen flexibilidad, posibilidad de actualización y acceso a múltiples plataformas de juego.
Las PC gamer pueden adquirirse como equipos prearmados o ensamblarse por piezas. En plataformas de comercio electrónico es posible encontrar kits básicos desde 5,000 pesos, aunque estos suelen ser adecuados solo para juegos ligeros o antiguos. Para títulos más exigentes, el costo se eleva considerablemente, dependiendo del procesador, la tarjeta gráfica y la memoria RAM.
El gasto oculto: membresías para jugar en línea
Más allá del hardware, ser gamer en México implica considerar el costo de las membresías, necesarias para jugar en línea y acceder a catálogos digitales. Estas suscripciones se han convertido en un gasto recurrente.
En el caso de Xbox Game Pass, disponible para consola y PC, los precios van de 169 a 299 pesos mensuales, dependiendo del plan. PlayStation ofrece PlayStation Plus, con costos mensuales entre 149 y 260 pesos, o planes anuales que van de 1,304 a 2,329 pesos.
Nintendo, por su parte, cuenta con Nintendo Switch Online, que se paga de forma anual. Sus precios van desde 479 pesos hasta 1,199 pesos en la versión más completa, que incluye juegos clásicos y funciones adicionales en títulos exclusivos.
Juegos y contenido digital
Además de las membresías, ser gamer en México implica comprar juegos. Los títulos nuevos para consolas suelen costar entre 1,200 y 1,800 pesos, aunque las tiendas digitales ofrecen descuentos frecuentes. En PC, las plataformas como Steam permiten acceder a promociones, pero los lanzamientos recientes mantienen precios similares a los de consola.
El contenido adicional, como expansiones o microtransacciones, también representa un gasto que muchos jugadores incorporan a su presupuesto mensual.
Recomendaciones para cuidar tu bolsillo
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda extremar precauciones al comprar consolas, PCs o componentes en línea. Es fundamental leer la descripción completa del producto, verificar que se trate del equipo y no de imágenes o accesorios, y revisar las políticas de devolución.
En compras físicas, se aconseja revisar las garantías, conocer los centros de servicio y conservar comprobantes. Estas medidas ayudan a evitar gastos imprevistos y protegen la inversión.
Ser gamer en México en 2026 implica una inversión que va más allá de comprar una consola o una PC. Entre hardware, membresías y juegos, el gasto puede variar desde algunos miles hasta decenas de miles de pesos al año. La clave está en comparar opciones, definir prioridades y aprovechar promociones para disfrutar del gaming sin comprometer las finanzas personales.