Aunque la inflación general muestra una ligera moderación en junio, el costo de vida para las familias mexicanas sigue al alza. El INEGI reporta que productos esenciales como frutas, verduras y la vivienda son los que más han impactado el presupuesto familiar recientemente.
La lucha contra la inflación en México es una historia de altibajos. Durante la primera quincena de junio de 2025, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) mostró una ligera desaceleración, ubicándose en una tasa anual del 4.51%. Aunque esta cifra representa un respiro después del repunte de mayo, la realidad en los mercados y supermercados cuenta una historia diferente para el consumidor promedio.
Ciertos productos y servicios de la canasta básica continúan ejerciendo una fuerte presión sobre los bolsillos de las familias, manteniendo el costo de vida en niveles elevados y por encima del objetivo del Banco de México (3% +/- 1 punto porcentual).
Los villanos de la quincena: ¿Qué productos subieron más?
Según el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque la inflación general se moderó, la inflación subyacente (que excluye los productos de alta volatilidad como energéticos y agropecuarios) sigue mostrando resistencia. Los productos que registraron los mayores aumentos de precios en la primera mitad de junio y que impactan directamente el gasto diario son :
* Frutas y Verduras: Este grupo es consistentemente uno de los que más volatilidad presenta. Productos como el aguacate, la naranja y el plátano han registrado alzas significativas. El jitomate y la papa, aunque con menor variación en junio, también han contribuido a la presión inflacionaria en meses recientes.
* Vivienda Propia: El costo asociado a la vivienda, que incluye conceptos como el alquiler imputado, ha mostrado un incremento constante, afectando a una gran parte de la población.
* Loncherías, Fondas y Taquerías: El costo de comer fuera de casa sigue al alza, reflejando el aumento en los precios de los insumos (carne, tortillas, gas) que enfrentan estos negocios.
* Transporte Aéreo: Con la cercanía de la temporada vacacional, las tarifas aéreas han experimentado un notable incremento, impactando el presupuesto de quienes planean viajar.
Por otro lado, algunos productos y servicios ayudaron a contener la inflación, registrando bajas en sus precios, como la electricidad (debido a subsidios de temporada), el huevo y el gas doméstico LP.
«Para el consumo de primera mano, la ciudadanía tiene un margen de maniobra limitado ante la permanencia de precios altos en productos de necesidad como los que conforman la canasta básica.» – Análisis de expertos.
¿Cuánto cuesta la canasta básica en México?
El costo total de una canasta básica varía según la región del país. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) y el Sistema Nacional de Información e Integración de Mercados (SNIIM), el costo promedio de los 24 productos de primera necesidad se ha mantenido por encima de los 900 pesos en varias zonas del país durante el último mes.
A continuación, se presentan algunos precios promedio de productos esenciales a nivel nacional para junio de 2025 :
* Carne de res: $124.00 por kilo
* Carne de cerdo: $134.00 por kilo
* Pollo entero: $57.00 por kilo
* Huevo: $45.00 por kilo
* Frijol: $32.00 por kilo
* Tortilla de Maíz: $17.00 por kilo (promedio, varía mucho por localidad)
* Jitomate Saladet: $25.90 por kilo
* Cebolla: $25.00 por kilo
* Limón: $30.00 por kilo
La inflación acumulada en el sector de alimentos ha sido significativa. En algunos análisis se reporta una inflación acumulada del 24% para el sector agropecuario, lo que significa que cualquier aumento salarial reciente ha sido prácticamente absorbido por el incremento en el costo de los alimentos.
Perspectivas a futuro
Aunque la inflación parece retomar una senda de desaceleración, los analistas advierten que la trayectoria dependerá de factores clave como la evolución del tipo de cambio, los precios internacionales de las materias primas y los riesgos geopolíticos globales. Para el consumidor, esto se traduce en la necesidad de mantener una planificación financiera rigurosa y buscar estrategias de ahorro para hacer frente a la volatilidad de los precios.
