Hogares inteligentes en México: brecha digital y crecimiento del mercado

Hogares inteligentes en México: brecha digital y crecimiento del mercado
Solo 26% de los hogares en México cuentan con dispositivos inteligentes. Chiapas, Oaxaca y Guerrero reflejan la mayor desigualdad digital del país

Hogares inteligentes en México: crecimiento tecnológico con desigualdad digital

En una era donde la inteligencia artificial y la automatización del hogar avanzan a pasos agigantados, México enfrenta un contraste preocupante: solo el 26% de los hogares en el país cuentan con dispositivos inteligentes, según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) del Inegi.

El dato es más que un número. Revela una profunda brecha digital que refleja desigualdad en el acceso a tecnología, oportunidades educativas y calidad de vida. Mientras algunos estados ya comienzan a adoptar asistentes de voz como Alexa o sistemas de seguridad conectados, otros apenas logran tener un acceso básico a internet.

Chiapas, Oaxaca y Guerrero: epicentro de la desconexión tecnológica

La brecha se acentúa dramáticamente en estados como Chiapas, donde apenas 9.6% de los hogares tiene algún tipo de dispositivo inteligente. Le siguen Oaxaca con 10.5% y Guerrero con 11.7%, estados que también reportan bajos niveles de conectividad a internet, con menos del 60% de los hogares en línea.

Estos datos reflejan un círculo vicioso: sin ingresos suficientes, las familias no pueden invertir en tecnología; sin tecnología, se quedan al margen de la economía digital y de la educación moderna.

¿Qué es un dispositivo inteligente y por qué importa?

Un dispositivo inteligente es aquel que puede conectarse a internet y ser controlado a distancia. Entre los más comunes están:

  • Asistentes de voz como Alexa, Siri o Google Assistant
  • Cámaras de seguridad conectadas
  • Televisores inteligentes
  • Enchufes y focos inteligentes
  • Termostatos para eficiencia energética

Estos aparatos no solo representan comodidad, sino también seguridad, eficiencia energética y ahorro a largo plazo, además de una conexión directa con la era de la inteligencia artificial.

El desafío: el acceso, no la tecnología

La especialista en telecomunicaciones Salma Jalife, directora del Centro México Digital, advierte que el problema no es solo tecnológico. Va más allá del acceso a internet o la cobertura de red: la raíz está en los ingresos.

“Nos estamos dando cuenta que el primer quintil, el de los que reciben menos salario en el país, tienen dificultades inclusive para poder tener un teléfono inteligente”, señaló.

Además, Jalife subraya que incluso la cantidad de computadoras por estudiante ha disminuido, lo cual representa un retroceso grave en plena transformación digital global.

Dispositivos más usados: ¿en qué gastan los hogares conectados?

Aunque los hogares que cuentan con dispositivos inteligentes son minoría, quienes sí han entrado al ecosistema digital han priorizado principalmente la comodidad y la asistencia virtual:

  • 63.6% tiene bocinas o asistentes del hogar, como Alexa o Google Home
  • Solo 2.7% utiliza termostatos inteligentes o sistemas de ahorro de energía

Este dato revela que, incluso dentro del sector conectado, la mayoría opta por funciones básicas y aún no adopta herramientas que puedan optimizar el consumo energético.

Ciudad de México, Baja California y Aguascalientes: a la vanguardia

En el otro extremo de la estadística, la Ciudad de México lidera el uso de hogares inteligentes con 38%, seguida por Baja California (36%) y Aguascalientes (34%). Esta distribución refleja cómo las zonas urbanas e industrializadas del país sí están migrando hacia la automatización del hogar.

El mercado de hogares inteligentes crece, pero ¿para quién?

A pesar de la desigualdad, el mercado de hogares inteligentes en México cerrará este año con un valor estimado de 2,000 millones de dólares, según la consultora Statista. Y se espera un crecimiento anual del 10%, que lo llevaría a alcanzar los 3,000 millones de dólares para 2029.

Cada hogar que ya invierte en tecnología inteligente destina en promedio 59 dólares en equipamiento, lo que revela una clase media emergente con interés en dispositivos que aportan comodidad, control y seguridad.

“Esta tendencia se alinea con la transición global hacia espacios conectados, donde las personas buscan optimizar sus tareas diarias y mejorar su calidad de vida”, destaca Statista.

Democratizar la tecnología: ¿una utopía o un proyecto viable?

La clave está en la democratización del acceso, es decir, que más personas, sin importar su nivel de ingreso, puedan acceder a tecnologías que hoy son vistas como lujo, pero que en realidad son herramientas de desarrollo humano y económico.

Para lograrlo, se necesitan políticas públicas multisectoriales:

  • Programas de conectividad rural
  • Financiamiento o subsidios para adquirir tecnología básica
  • Reformas salariales y laborales que eleven el poder adquisitivo
  • Colaboraciones con el sector privado para ofrecer dispositivos asequibles

Conectividad como derecho, no como privilegio

En un mundo donde la inteligencia artificial, la educación a distancia y la seguridad digital se vuelven indispensables, tener acceso a tecnología ya no puede considerarse un lujo. La brecha digital en México no solo marca una desigualdad económica, sino una desigualdad de futuro.

Impulsar hogares inteligentes no solo es una cuestión de gadgets: es una apuesta por el desarrollo integral del país.

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