Citigroup dio un nuevo paso en la separación definitiva de Banamex al anunciar la firma de acuerdos con inversionistas institucionales y family offices para vender 24% adicional del capital social del banco mexicano. La operación, equivalente a 499 millones de acciones, asciende a aproximadamente 43 mil millones de pesos. Esta noticia ha generado dudas sobre qué cambios verán los clientes en sus cuentas y tarjetas bancarias.
Con esta transacción, Citi habrá colocado ya 49% de Banamex entre inversionistas privados, como parte de su plan para salir del negocio de banca minorista en México y preparar al banco para una futura oferta pública inicial prevista para este 2026, sujeta a aprobaciones regulatorias.
¿Quiénes son los nuevos inversionistas de Banamex?
Entre los compradores del nuevo paquete accionario del banco se encuentran firmas como General Atlantic, Afore SURA, BTG Pactual, Chubb, fondos administrados por Blackstone, Liberty Strategic Capital y Qatar Investment Authority.
Estos inversionistas se suman al empresario mexicano Fernando Chico Pardo, quien previamente adquirió 25% del banco y actualmente preside su consejo de administración. Cada nuevo inversionista podrá poseer hasta 4.9% del capital, lo que evita la concentración en un solo dueño y favorece la futura salida a bolsa.
¿Qué significa la venta para Banamex?
La desinversión forma parte de la estrategia de Citi para concentrarse en sus negocios principales y reducir su presencia en banca de consumo fuera de Estados Unidos. Para Banamex, en cambio, representa el inicio de una nueva etapa como banco independiente.
La valuación de la operación se fijó en alrededor de 0.85 veces su valor en libros local y 1.01 veces su valor en libros tangible, parámetros considerados competitivos en el sector financiero. Citi adelantó que no planea realizar más ventas durante 2026, lo que permitirá consolidar la estructura accionaria antes de la eventual oferta pública.
¿Qué pasará con el dinero de los clientes?
Para quienes tienen cuenta de nómina, ahorros, inversiones o créditos en Banamex, el cambio será prácticamente imperceptible en el corto plazo. Las cuentas seguirán operando con normalidad, sin necesidad de realizar trámites adicionales.
Los depósitos continúan protegidos bajo la regulación financiera mexicana y supervisados por las autoridades correspondientes. Las tarjetas de crédito y débito, préstamos, fondos de inversión y servicios digitales mantendrán su funcionamiento habitual durante la transición.
La infraestructura del banco, incluyendo sucursales, cajeros automáticos y plataformas digitales, también continuará operando con normalidad.
¿Qué cambios podrían ver los usuarios de Banamex?
Aunque en el corto plazo no se prevén modificaciones visibles, la nueva estructura accionaria podría traducirse en ajustes estratégicos en el mediano plazo. Banamex buscará fortalecer su competitividad frente a bancos digitales y fintech, lo que podría implicar mejoras en plataformas tecnológicas, nuevos productos financieros y ajustes en tarifas o beneficios.
Cualquier cambio en comisiones, condiciones o políticas deberá comunicarse oficialmente a los clientes conforme a la regulación vigente. Por ello, es recomendable mantenerse atento a los avisos institucionales.

Con 49% ya colocado en manos privadas y un grupo de inversionistas globales respaldando la operación, Banamex avanza hacia su eventual oferta pública inicial. El proceso dependerá de condiciones de mercado, aprobaciones regulatorias y del desempeño financiero del banco durante esta etapa.
Para los usuarios, el mensaje central es claro: sus ahorros, cuentas y créditos no desaparecen ni cambian automáticamente por la venta accionaria. La transición ocurre a nivel corporativo, mientras la operación cotidiana del banco continúa bajo supervisión del sistema financiero mexicano.
La nueva etapa marcará el regreso de Banamex como institución completamente mexicana en su estructura accionaria, con el reto de demostrar solidez, crecimiento y competitividad en un entorno financiero cada vez más digital.