Utilidades 2026: qué empresas deben pagarlas y cómo evitar perder este derecho laboral
Utilidades 2026 es uno de los temas laborales que más dudas genera entre trabajadores en México. Cada año miles de empleados esperan este ingreso adicional sin saber si realmente tienen derecho a recibirlo o si su empresa está obligada a pagarlo.

Piensa en el reparto de utilidades (PTU) como si fuera una parte del pastel que genera la empresa durante el año. Muchos trabajadores creen que ese pastel siempre se reparte entre todos, pero en realidad solo se divide cuando la empresa obtiene ganancias y cumple ciertos requisitos legales. Si no hay utilidades fiscales o la empresa entra en una excepción de la ley, el reparto simplemente no ocurre.
Comprender esto no es un detalle menor. Para muchos trabajadores, el pago de utilidades representa un ingreso adicional equivalente a varios días o incluso semanas de salario, dinero que puede destinarse a pagar deudas, ahorrar o cubrir gastos importantes.
En México, la Ley Federal del Trabajo establece que las empresas deben repartir el 10% de sus utilidades netas declaradas ante el SAT entre los trabajadores. Sin embargo, ese derecho solo se activa cuando la empresa realmente reporta ganancias fiscales.
Esto significa que no todas las empresas están obligadas a pagar utilidades, incluso si el negocio parece rentable desde afuera.
Por ejemplo, si una empresa declaró utilidades por 1 millón de pesos en el ejercicio fiscal, entonces 100 mil pesos deben distribuirse entre los trabajadores. Ese monto se divide considerando dos factores: los días trabajados durante el año y el salario percibido.
Pero si la empresa reporta cero utilidades ante el SAT, legalmente no existe obligación de repartir dinero.
Aquí aparece uno de los puntos más importantes que muchos trabajadores desconocen: la rentabilidad visible no siempre coincide con la utilidad fiscal. Un negocio puede vender mucho, pero si sus deducciones fiscales eliminan las ganancias, el reparto de utilidades desaparece.
Por eso, cuando una empresa afirma que “no hubo utilidades”, el trabajador tiene derecho a solicitar información o revisar el proceso a través de las autoridades laborales.
Si te dicen que no habrá utilidades, pero nunca presentaron la declaración fiscal ante los trabajadores, no lo aceptes.
Además, la ley también establece requisitos para que el trabajador tenga derecho al reparto. Para participar en la distribución de utilidades es necesario haber trabajado al menos 60 días durante el año fiscal correspondiente.
Quedan excluidos de este beneficio directores, administradores y gerentes generales, ya que la legislación considera que su ingreso está ligado directamente a la dirección de la empresa.
Empresas que sí pagan utilidades y casos donde no aplica
No todas las compañías están obligadas a repartir utilidades. La ley establece con claridad qué empresas deben hacerlo y cuáles están exentas.
Primero, están las empresas que sí deben pagar utilidades:
Empresas constituidas como personas morales que hayan generado utilidades fiscales.
Negocios con más de un año de operación.
Personas físicas con actividad empresarial que declaren ganancias ante el SAT.
En estos casos, el reparto es obligatorio y debe realizarse dentro de los plazos establecidos por la ley.
Por otro lado, existen empresas que legalmente no están obligadas a pagar utilidades, incluso si tienen trabajadores.
Entre las principales excepciones se encuentran:
Empresas de nueva creación durante su primer año de operación.
Empresas nuevas dedicadas a productos innovadores, que pueden quedar exentas hasta por dos años.
Instituciones de asistencia privada sin fines de lucro.
Organismos públicos descentralizados dedicados a actividades culturales o de beneficencia.
Empresas con capital menor al límite establecido por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social.
Entender estas diferencias es clave para evitar expectativas equivocadas. En algunos casos, la empresa realmente no está obligada a repartir utilidades, aunque el trabajador haya escuchado que “todos deben recibirlas”.
También es importante conocer los plazos legales de pago.
Las personas morales (empresas) deben pagar utilidades entre el 1 de abril y el 30 de mayo.
Las personas físicas con actividad empresarial tienen como límite del 1 de mayo al 29 de junio.
Estas fechas corresponden a las utilidades generadas el año fiscal anterior, no al año en curso.
Qué conviene hacer para no perder tus utilidades
En temas laborales, el mayor riesgo no es que la ley no exista, sino no saber cuándo aplicarla.
Si trabajaste más de 60 días durante el año y tu empresa obtuvo utilidades fiscales, tienes derecho a recibir una parte del 10% de esas ganancias.
La recomendación práctica es sencilla:
Pregunta si la empresa declaró utilidades ante el SAT.
Verifica si la empresa tiene más de un año de operación.
Confirma si el pago se realizará dentro de los plazos legales.
En caso de duda, puedes solicitar asesoría en la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet), que ofrece orientación gratuita para trabajadores.
Entender cómo funciona el reparto de utilidades permite evitar dos errores comunes: esperar dinero que legalmente no corresponde o aceptar que no te paguen cuando sí tienes derecho.
En ambos casos, la diferencia entre perder o recibir ese ingreso puede representar miles de pesos al año.
Nota: Los datos presentados son informativos con referencia a marzo de 2026. Las condiciones pueden variar según el contexto y la situación del contribuyente. La decisión final es responsabilidad del lector.