Las transferencias electrónicas en México están por entrar en una nueva etapa. Con la llegada del llamado SPEI 2.0 y los recientes cambios regulatorios impulsados por el Banco de México (Banxico), los usuarios podrán acceder a cuentas con mayores límites de operación sin necesidad de acudir a una sucursal bancaria.
La modificación más importante es la creación de un nuevo tipo de cuenta denominado Nivel 2 Bis, una categoría que permitirá mover cantidades mucho mayores de dinero respecto a las cuentas digitales tradicionales. Especialistas consideran que el SPEI 2.0 representa un avance importante para la inclusión financiera, especialmente para trabajadores independientes, pequeños comerciantes y personas que realizan pagos y cobros de manera digital.
¿Qué es el SPEI 2.0?
El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) es la plataforma que permite realizar transferencias bancarias prácticamente en tiempo real entre distintas instituciones financieras.
Ahora, con la evolución conocida como SPEI 2.0, el sistema busca fortalecer la seguridad de las operaciones, mejorar la comunicación entre bancos y Fintechs, así como reforzar los mecanismos de prevención de fraude.
De acuerdo con especialistas en cumplimiento regulatorio, este nuevo esquema de SPEI 2.0 incorpora procesos más robustos de validación de identidad, mayor protección para los usuarios y una mejor interoperabilidad dentro del sistema financiero mexicano.

¿Cuáles son los niveles de cuentas bancarias en México?
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) clasifica las cuentas bancarias en distintos niveles dependiendo de los requisitos de apertura y los montos máximos permitidos para depósitos y operaciones.
Mientras más sencillo sea el proceso de contratación, menores serán los límites operativos. Por el contrario, las cuentas con mayores capacidades exigen procesos más estrictos de identificación entre estos los SPEI 2.0.
Nivel 1: para operaciones básicas
Las cuentas Nivel 1 están dirigidas principalmente a personas que comienzan su relación con el sistema financiero. Su apertura puede realizarse de forma digital y permiten depósitos mensuales inferiores a 750 UDIS, equivalentes actualmente a poco más de 6 mil 600 pesos.
Este tipo de cuentas no permite transferencias internacionales y está diseñado para operaciones básicas entre particulares.
Nivel 2: la cuenta digital más utilizada
Las cuentas Nivel 2 son actualmente las más populares entre usuarios de aplicaciones bancarias y plataformas Fintech. Su contratación también es digital y permite depósitos mensuales inferiores a 3 mil UDIS, lo que equivale aproximadamente a 26 mil 462 pesos.
Son ideales para pagos cotidianos, transferencias SPEI y manejo de recursos personales de forma completamente digital.
Nivel 2 Bis: la gran novedad de 2026
El cambio más importante llega con la nueva cuenta Nivel 2 Bis. Esta modalidad eleva significativamente la capacidad operativa al permitir depósitos de hasta 15 mil UDIS al mes, equivalentes a más de 132 mil pesos.
La principal condición es que al menos 12 mil UDIS de esos recursos provengan de operaciones digitales. Esta cuenta mantiene la posibilidad de apertura completamente digital, sin necesidad de acudir físicamente a una sucursal bancaria. Especialistas consideran que este nuevo esquema beneficiará especialmente a profesionistas independientes, vendedores digitales, pequeños negocios y personas con actividad económica que manejan mayores flujos de dinero.
Nivel 3: para operaciones más robustas
Las cuentas Nivel 3 exigen documentación adicional como comprobantes de domicilio, identificación oficial y, en algunos casos, comprobantes de ingresos. Generalmente requieren una visita a sucursal para completar el proceso.
Permiten depósitos superiores a 10 mil UDIS mensuales, equivalentes actualmente a más de 88 mil pesos. Son utilizadas por personas que mantienen movimientos financieros constantes y requieren mayores capacidades operativas.
Nivel 4: sin límite de depósitos
Las cuentas Nivel 4 representan el nivel más alto dentro del sistema financiero mexicano. No tienen límite de depósitos y su contratación debe realizarse obligatoriamente de forma presencial. Este tipo de cuentas es utilizado tanto por personas físicas con elevados movimientos financieros como por empresas y personas morales.
Además, suelen ofrecer acceso a productos más complejos como inversiones, financiamientos y créditos especializados.