¿Qué es el IEPS y por qué hace que los refrescos sean cada vez más caros?

El IEPS influye en el precio de los refrescos, gasolina y otros productos. Conoce qué es este impuesto y cómo afecta el poder adquisitivo.

¿Qué es el IEPS y por qué hace que los refrescos sean cada vez más caros?
¿Qué es el IEPS y por qué hace que los refrescos sean cada vez más caros?

Cada vez que compras un refresco, una cerveza o cargas gasolina, parte del dinero que pagas no corresponde únicamente al producto, sino a un impuesto especial que cobra el Gobierno de México. Se trata del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), un gravamen que en los últimos días volvió a cobrar relevancia luego de que Coca-Cola FEMSA confirmara un aumento en el precio de sus productos debido al encarecimiento de insumos y a la presión que representa este impuesto.

La empresa reconoció que el incremento del llamado «impuesto saludable» ha impactado sus costos de operación, situación que contribuyó al ajuste de precios en refrescos, aguas y bebidas saborizadas.

¿Qué es el IEPS?

El IEPS es un impuesto federal que se aplica a la producción, venta o importación de determinados bienes y servicios. Su objetivo es recaudar recursos para el Estado y al mismo tiempo, desincentivar el consumo de productos que pueden afectar la salud o el medio ambiente.

A diferencia del IVA, que grava la mayoría de los productos y servicios, el IEPS únicamente se cobra sobre bienes específicos, entre ellos los refrescos, bebidas alcohólicas, cigarros, gasolinas y algunos alimentos con alto contenido calórico.

¿Por qué el IEPS hace que los refrescos sean más caros?

Aunque legalmente quienes pagan el IEPS son los fabricantes, productores o importadores, el impuesto se traslada al consumidor final mediante el precio del producto. Esto significa que cuando una empresa enfrenta mayores costos derivados del IEPS o de otros factores, parte de ese incremento termina reflejándose en el precio que pagan los consumidores.

Un ejemplo reciente es Coca-Cola FEMSA, que anunció aumentos de entre uno y cinco pesos en distintas presentaciones de sus bebidas. La empresa explicó que el incremento responde al aumento en los costos de producción y al impacto del IEPS, aunque aseguró que decidió absorber una parte del costo para evitar trasladarlo por completo a los consumidores.

Así disminuye el valor de tu dinero

Cuando el precio de un producto aumenta, el dinero alcanza para comprar menos artículos. Este fenómeno reduce el poder adquisitivo de las familias.

Por ejemplo, si hace unas semanas una botella de refresco costaba 18 pesos y ahora cuesta 20 pesos, con un presupuesto de 180 pesos antes era posible comprar diez botellas. Con el nuevo precio únicamente se pueden adquirir nueve, por lo que el dinero pierde capacidad de compra.

Lo mismo ocurre cuando varios productos gravados con IEPS aumentan de precio al mismo tiempo, como refrescos, bebidas alcohólicas o combustibles, ya que el consumidor termina destinando una mayor parte de su ingreso para adquirir los mismos productos.

¿Quién paga realmente el IEPS?

El impuesto ya viene incluido en el precio final del producto, por lo que el consumidor no realiza un pago adicional al momento de comprar. Sin embargo, la obligación fiscal recae sobre quienes producen, venden o importan los bienes gravados, quienes deben calcular el impuesto, declararlo mensualmente y enterarlo ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

¿Qué productos pagan IEPS?

El IEPS no solo aplica a los refrescos. También grava bebidas alcohólicas, cerveza, tabacos, gasolinas, diésel, botanas, chocolates, dulces, helados, alimentos preparados a base de cereales, además de servicios relacionados con apuestas, sorteos y telecomunicaciones.

¿Para qué sirve este impuesto?

Además de recaudar recursos para financiar programas gubernamentales, el IEPS busca reducir el consumo de productos considerados perjudiciales para la salud o con impacto ambiental. Entre sus objetivos también se encuentran promover hábitos de consumo más saludables, incentivar a las empresas a desarrollar productos con mejores características nutricionales y generar recursos para obras públicas y programas sociales.

En el caso de los combustibles, el Gobierno puede aplicar estímulos fiscales para disminuir temporalmente el impacto del IEPS y evitar aumentos más fuertes en los precios de las gasolinas.

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