Se cumple un año del Plan México, la estrategia de desarrollo impulsada por el Gobierno federal para reducir pobreza y desigualdad hacia 2030. Durante su primera implementación logró avances, pero también dejó metas pendientes.
El proyecto plantea 13 metas y un portafolio de inversión de 277 mil millones de dólares, pero al corto del 2025, los indicadores de crecimiento e inversión siguen por debajo de lo prometido según aseguran analistas financieros.
¿Qué pasó con el Plan México?
Uno de los pilares del Plan México es elevar la inversión total por arriba del 25% del Producto Interno Bruto (PIB) a partir de 2026 y llevarla a más del 28% en 2030. Sin embargo, la tendencia ha sido contraria. En 2024, la inversión representaba 24.8% del PIB, pero para el tercer trimestre de 2025 cayó a 22.0%.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) indicó que a un año de su lanzamiento, el Plan México no ha logrado detonar el flujo de inversión necesario. Aunque el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) 2026 asignó 525 mil millones de pesos a proyectos prioritarios vinculados a esta estrategia, el propio instituto estima que se requerirían al menos 891 mil millones de pesos para cumplir con los objetivos planteados.
Ante este escenario, el Imco subrayó que la participación del capital privado será determinante, pero advirtió que para atraerlo se necesita un entorno de certidumbre jurídica y reglas claras, algo que aún genera dudas en sectores estratégicos.
En la inversión privada
En el sector energético, la nueva legislación abrió la puerta a proyectos privados y mixtos, pero los resultados iniciales han sido limitados. En diciembre de 2025, la primera convocatoria de la Secretaría de Energía para proyectos privados de generación eléctrica ofreció 5 mil 970 megawatts, de los cuales solo se asignaron 3 mil 320.
Para el Imco, esta baja respuesta refleja cautela de los inversionistas ante un marco regulatorio que todavía no termina de consolidarse. Algo similar ocurre en el sector hídrico, donde la reforma a la Ley de Aguas Nacionales ha generado incertidumbre al restringir la transmisión de concesiones y los cambios de uso, lo que podría afectar decisiones de inversión de largo plazo.
Otra de las metas centrales del Plan México es colocar al país entre las diez economías más grandes del mundo en 2030. Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), México ocupó el lugar 13 en 2024, con un PIB nominal de 1.85 billones de dólares, lo que podría indicar que la meta aún está lejana.
Las proyecciones del FMI indican que, de mantenerse la tendencia actual, México solo avanzaría al lugar 12 hacia 2030. Para alcanzar el top 10, el país tendría que crecer a una tasa real promedio de 4.3% anual, de acuerdo con cálculos del Imco.
La organización México ¿Cómo Vamos? indicó en su más reciente publicación que con un crecimiento de apenas 0.4% en los primeros nueve meses de 2025, y con expectativas de entre 1.0% y 1.6% para 2026, cumplir esta meta requerirá un cambio de rumbo en la política económica.

Las 13 metas del Plan México
El Plan México, presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum en 2025, contempla metas que van más allá del crecimiento económico. Entre ellas destacan la generación de 1.5 millones de empleos adicionales, elevar el contenido nacional en la producción, lograr que 30% de las pymes accedan a financiamiento y reducir de 2.6 años a uno el tiempo para concretar trámites de inversión.
También se incluyeron objetivos como producir vacunas en México, posicionar al país entre los cinco más visitados del mundo y disminuir de forma sostenida la pobreza y la desigualdad.
El gobierno federal presentó un calendario de acciones para los primeros meses de 2025, que incluía mesas de seguimiento a inversiones privadas, relanzamiento de la marca “Hecho en México”, creación de polos de bienestar, esquemas de inversión mixta en infraestructura y acuerdos con la banca para ampliar el crédito a pymes.
Funcionarios federales han insistido en que el Plan México es una hoja de ruta de largo plazo y que los resultados no se verán de inmediato. Sin embargo, analistas coinciden en que 2026 será un año importante. Si no se lanzan proyectos de gran escala y no se reactiva la inversión privada, el margen para mostrar avances tangibles hacia 2030 se reducirá de forma significativa.