Piensa en los meses sin intereses como si fueran una suscripción silenciosa. No te cobran hoy el golpe completo, pero cada mes te descuentan una parte fija de tu futuro. El problema no aparece cuando firmas la compra en diciembre, sino cuando enero junta todas esas “suscripciones” en una sola quincena y te exige pagar como si nada hubiera pasado. Ahí es cuando muchos descubren que su dinero ya estaba comprometido antes de empezar el año.
En México, el error común es creer que los meses sin intereses son dinero gratis. No lo son. Son una forma de adelantar consumo usando tu ingreso futuro. Según datos del Banco de México, alrededor del 20% del saldo de las tarjetas de crédito corresponde a compras bajo este esquema. Eso significa que millones de personas arrancan el año pagando simultáneamente gastos nuevos y decisiones tomadas meses atrás, muchas veces sin haber hecho números reales.
La realidad de los meses sin intereses
La unidad real que importa no es el precio del producto, sino la mensualidad total acumulada. Cada compra aislada parece manejable, pero el problema surge cuando se suman todas.
La fórmula básica es simple: suma todas tus mensualidades a meses sin intereses y compáralas contra tu ingreso mensual neto. Especialistas financieros, como Óscar Berumen de Grupo Viraal, coinciden en que ese monto no debería superar el 30% de lo que ganas cada mes.
Pongamos un ejemplo. Si ganas 15,000 pesos mensuales, tu límite sano de compromisos financieros ronda los 4,500 pesos. Si tienes un celular de 1,600 pesos, una pantalla de 1,200 y una laptop de 1,800, ya estás en 4,600 pesos sin contar gasolina, comida o servicios. Aunque cada compra parecía “pequeña”, juntas ya rebasaron tu margen.
De acuerdo con los expertos, si tus mensualidades superan el 30% de tu ingreso, no aceptes más meses sin intereses, aunque la promoción “se vea buena”.

Lo que nadie revisa
Enero no castiga por gastar, castiga por no revisar. Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, advierte que la mayoría de los usuarios asume deudas sin conocer fechas exactas de corte, pago mínimo o cómo impactan en su historial. Cuando todos los cargos de los meses sin intereses caen en la misma quincena, el desbalance es inmediato y el atraso se vuelve probable.
Aquí sí es necesario actuar con pasos claros.
Paso 1: en los primeros días de enero revisa tu estado de cuenta completo, no solo el pago mínimo. Identifica cuántas mensualidades activas tienes y por cuánto tiempo más seguirán.
Paso 2: antes del día 15, ajusta gastos variables. El objetivo no es pagar menos, sino asegurar liquidez para no fallar.
Paso 3: después del primer pago fuerte del mes, revisa tu puntaje crediticio. Círculo de Crédito permite hacerlo y te muestra si vas bien o ya estás entrando en zona de riesgo.
Cuando los MSI comprometen tus finanzas
La opción más segura es usar meses sin intereses solo para bienes duraderos. Electrodomésticos, computadoras o herramientas que seguirás usando cuando la deuda termine. El riesgo es bajo si el producto dura más que el financiamiento.
Una segunda opción es usarlos para consumo recurrente, como ropa o regalos. Aquí el riesgo sube, porque el objeto desaparece rápido, pero la deuda se queda. Es donde más personas se equivocan en diciembre y pagan el error en enero.
La opción más peligrosa es combinar muchos planes pequeños al mismo tiempo. Aquí no hay un solo culpable, sino la suma. Es donde más se pierde dinero porque un atraso puede convertir toda la promoción en saldo revolvente con intereses elevados, tal como advierte la Condusef.
La diferencia sí importa: MSI vs pagos fijos
No es lo mismo meses sin intereses que pagos fijos. En los pagos fijos sí hay intereses incluidos desde el inicio, aunque la mensualidad “se vea cómoda”. En los MSI no hay interés, pero solo si pagas puntualmente. Un solo incumplimiento puede invalidar la promoción y generar intereses retroactivos, según las cláusulas de muchos contratos bancarios.
Joel Cortés, de Kardmatch, explica que algunos bancos incluso pueden exigir el pago anticipado de las mensualidades restantes si no cumples con el mínimo. Eso convierte una compra planeada en una bola de nieve financiera.
¿Quién gana realmente con los meses sin intereses?
Las tiendas ganan rotación de inventario y flujo inmediato. Los bancos ganan comisiones que pueden ir del 5% al 10% de la compra y, en caso de atraso, intereses. El consumidor solo gana si mantiene disciplina. Ramón Martínez, especialista de la Escuela Bancaria y Comercial, indica que el esquema funciona si hay control; sin él, se vuelve caro.
Toma en cuenta: Los datos y ejemplos mostrados son estimaciones con fines informativos con referencia a enero de 2026. Las condiciones pueden variar según el banco, el contrato y la región. Cada lector es responsable de evaluar su capacidad de pago antes de asumir compromisos financieros.