La jornada laboral en México tendrá un nuevo límite a partir de 2027, pues pasará de 48 a 46 horas semanales como parte de la reducción gradual hasta llegar a 40 horas en 2030. El cambio busca que las personas trabajadoras tengan más tiempo de descanso sin perder ingresos ni prestaciones, por lo que las empresas no podrán justificar un recorte salarial con el argumento de que trabajarás menos horas.
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) confirma que la disminución de horas no debe traducirse en una reducción del sueldo y en La Verdad Noticias te contamos todo lo que debes tener en cuenta.
¿Qué es la jornada laboral y cuándo se reducirá en México?
La jornada laboral es el tiempo durante el cual una persona está a disposición de su empleador para realizar sus actividades de trabajo. La legislación mexicana establece límites según el tipo de jornada y regula los descansos y el pago de horas extraordinarias.
Con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 1 de mayo de 2026, la reducción se aplicará gradualmente a partir de 2027. El calendario establece un recorte de dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas semanales en 2030.
El ajuste quedaría de la siguiente manera:
- 2026: máximo de 48 horas semanales.
- 2027: máximo de 46 horas semanales.
- 2028: máximo de 44 horas semanales.
- 2029: máximo de 42 horas semanales.
- 2030: máximo de 40 horas semanales.
Cabe señalar que la distribución de las horas dependerá de las condiciones de cada centro de trabajo y de los acuerdos que correspondan, sin rebasar la jornada máxima establecida en la ley.
¿Te pueden bajar el sueldo cuando la jornada pase a 46 horas?
No. El decreto establece expresamente que la reducción de la jornada laboral no podrá implicar una disminución de los sueldos, salarios o prestaciones de las personas trabajadoras.
Por ejemplo, si actualmente recibes 10 mil pesos mensuales por tu trabajo, tu patrón no puede reducir esa cantidad argumentando que a partir de enero de 2027 trabajarás dos horas menos por semana. La reducción del tiempo de trabajo no es una autorización para disminuir tus ingresos.
Además, el artículo 51, fracción IV, de la Ley Federal del Trabajo contempla como causa para que el trabajador pueda rescindir la relación laboral sin responsabilidad para él que el patrón reduzca el salario. Si detectas un recorte injustificado, es importante conservar tus recibos de nómina, tu contrato y cualquier comunicación relacionada con el cambio.
La reforma tampoco elimina otros derechos, como las vacaciones, la prima dominical o el pago correspondiente a días festivos. La aplicación de la nueva jornada no debe utilizarse para reducir las prestaciones que te corresponden.
Si sube el salario mínimo, ¿tienes derecho a ganar más?
Cuando se determina un nuevo salario mínimo, los empleadores deben respetar la cantidad vigente que corresponda a la zona y actividad aplicables. Por eso, si ganas el salario mínimo y el nuevo monto entra en vigor, tu pago deberá ajustarse para no quedar por debajo de esa cantidad.
Si recibes más del salario mínimo, un aumento general no significa necesariamente que tu sueldo deba subir en el mismo porcentaje. Para saber si tienes derecho a un ajuste adicional, hay que revisar tu contrato individual o colectivo, las condiciones pactadas y las disposiciones que resulten aplicables.
Lo importante es que la reducción de la jornada no puede utilizarse para recortar tu salario. De ocurrir, puedes denunciar.
¿Qué hacer si tu patrón quiere reducir tu salario?
Si tu empresa anuncia un recorte de sueldo relacionado con la jornada de 46 horas, solicita por escrito la explicación del cambio y conserva tus recibos de nómina anteriores y posteriores. No firmes una modificación contractual o un convenio que no comprendas sin buscar orientación.
Puedes acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet) para recibir asesoría gratuita. Esta institución puede orientarte sobre las opciones disponibles según tu situación laboral y ayudarte a identificar la vía adecuada para reclamar tus derechos.
La reforma busca reducir gradualmente el tiempo de trabajo sin afectar los ingresos. Por eso, antes de aceptar una disminución salarial, revisa qué establece el decreto y pide asesoría si tu empleador intenta vincular el recorte de horas con una reducción de tu sueldo.

